En la sierra de Zongolica la lucha no es sólo por los derechos más elementales para vivir, la lucha es por la vida misma

09.Dic.20    Entrevistas
   

Entrevista al compañero Ramón Xotlanihua Apale, de la comunidad El Mirador, municipio de Tequila, Veracruz, en la Sierra de Zongolica.


El domingo 27 de septiembre pasado, el presidente López Obrador visitó la ciudad de Córdoba, dentro del recorrido de dos días que hacía por el estado de Veracruz. Ese día el presidente evaluaba la aplicación de los Programas Integrales de Bienestar, aquí el presidente afirmó que: “si no fuera por estos programas no estaríamos enfrentando la crisis sanitaria y la crisis económica”, se refería a los programas Sembrando Vida, Producción para el Bienestar y Crédito a la Palabra.

 

A pocos kilómetros de ahí, en un recorrido por algunas comunidades de la Sierra de Zongolica, a invitación de algunos compañeros campesinos indígenas para que les habláramos de la necesidad de organizarse para luchar por la defensa de la vida, -porque allá en la sierra, la lucha no es sólo por los derechos más elementales para vivir, la lucha es por la vida misma-, conocíamos de cerca el verdadero impacto social de estos programas que son en realidad una forma de trasladar a los monopolios de la salud, de la educación, grandes cantidades de recursos económicos de manera indirecta.

 

¿Desde cuándo está el programa Sembrando Vida en esta comunidad y qué beneficios les ha traído?

Desde hace un año que iniciamos, que ya empezó a funcionar. El principal beneficio es que ya no salimos a trabajar a Córdoba, ni a otros lados, aquí nos mantenemos con los recursos que nos llegan a cada beneficiario, con ese dinerito nos podemos apoyar con un trabajador que nos ayude y a’í la llevamos.

 

¿El apoyo que les llega es en efectivo?

Pues si nos ha llegado un depósito cada mes para trabajar, son lo que les dicen jornales, pues nos llega, por ejemplo, aquí nosotros en El Mirador somos 26 beneficiarios y nos llega a los 26. A cada beneficiario le llegan $4,500 cada mes.

 

¿Y eso qué les resuelve a ustedes?

Pues ahorita el ingreso que nos llega es por el maíz que se va a cosechar, ya lo trabajamos. Ahorita que nos está llegando ese dinero, yo pienso que es como un apoyo de uno, porque después de todo esto; por ejemplo, el maíz que sembramos, nos va a quedar la cosecha, por ejemplo, si compro yo a la semana un bulto de maíz, ya no voy a comprar porque ya voy a tener mi maicito para comer.

 

¿Y ese apoyo de $4,500 que les da el programa, se los va a estar dando siempre?

Sí, los seis años que tarde este gobierno, así lo tenemos entendido. Pues lo que dicen es que terminando los seis años del gobierno hasta ahí sabemos que va a funcionar, ya si llega otro gobierno, ese puede cambiar las cosas.

 

¿Entonces lo del maíz es de Sembrando Vida?

Sí, de sembrando vida, pero eso apenas lo vamos a cosechar y es de consumo personal, para uno.

 

¿Qué otra cosa ha sembrado?

Tenemos un vivero y ahí metimos unas plantitas de aguacate, de limón y de naranja tardía, sí, apenas sembramos en estos meses. Ahorita nos dieron unos líquidos, nos dicen que hay que echarlo eso, tipo fertilizante foliar para que desarrolle la planta. Ahora a nosotros nos han dicho que tenemos que llenar de tierra las bolsas, sembrar los árboles frutales y los maderables.

 

¿Y qué van a hacer con eso después?

Pues con los frutales, ahorita vamos a meter el nanche, pero no sé si se puede vender, la verdad es que es la primera vez que estamos haciendo esto, no sabemos si podemos vender todo esto.

 

¿Pero están pensando en vender la planta o vender la fruta?

Vender la fruta. Pero eso va a tardar unos cuatro o cinco años, hasta ahorita no tenemos todavía ningún ingreso de esto, apenas estamos preparando para que crezca y empiece a dar la producción para de aquí a unos años.

 

Lo que se me hace interesante es lo que me decías de las necesidades que ustedes tienen aquí, como de traslado para los enfermos.

Si, el traslado y eso, no lo tenemos y no ha habido nada.

 

¿Con qué medios de salud cuentan aquí en la comunidad? Vamos a suponer que se te enferme una hija, un hijo, un nieto o que te enfermes tú. ¿Qué es lo que hacen de momento?

Pues lo primero es correrle al Centro de Salud, ya de ahí nos dicen si nos pueden atender.

 

¿Pero ahí hay alguien que les atienda?

El médico que en veces está; en veces se encuentra, en veces no está. No siempre hay médico. Hay médico de lunes a viernes, pero no siempre, en veces se va y no está. Porque no es de aquí, ni vive aquí.

 

¿Y cuando viene se queda toda la semana?

Pues ahorita sólo viene a revisar, no se queda; llega a las 11 de la mañana y a las 4 de la tarde ya se va.

 

¿Y ahí tienen medicamentos, dan medicamentos?

Pues unos tienen y otros no tiene. Y si no los tiene los tenemos que comprar nosotros. Si el enfermo es grave nos mandan al hospital, pero no tan fácil es que nos hagan estudios, porque no nos atienden bien. Por ejemplo, si estamos necesitados de una hospitalización, te dice que no te voy a mandar porque no hay lugar para usted, solo cuando ven que uno ya está más enfermo es cuando nos mandan.

 

¿Del Centro de Salud de aquí?

El Centro de Salud no está aquí, está en la comunidad de El Campanario, un traslado para allá en taxi sale como en $500 ida y vuelta, es una media hora de ida y otra de regreso. Pero si se enferma uno de noche y en el Centro de Salud no está el médico, no nos conviene ir para allá, mejor jalamos para el pueblo, para Naranjal a otro Centro de Salud. Pero para una cirugía tenemos que ir hasta Córdoba, un parto también es hasta Córdoba.

 

¿Esta comunidad como cuántas viviendas tiene?

Ochenta viviendas y como 200 familias.

Ustedes van a Córdoba porque buscan lo más cercano, pero a donde les toca a ustedes es en la cabecera municipal, Tequila.

Sí, pero eso está muy lejos. Ya sea atravesando la sierra o yendo en carro por Orizaba, que nos saldría como en $600 la ida y son como dos horas, atravesando la sierra es el mismo tiempo pero en esta temporada de lluvias luego los caminos están tapados y si está tapado el camino no se puede pasar, entonces para no arriesgarse es mejor por Orizaba.

 

¿Y del gobierno, alguien dice vamos a resolver el problema de la salud?

No. Nadie. Acá la gente que se enferma ve por su cuenta, hay como “Dios lo ayude”, la cosa es que uno salga de la enfermedad.

Y, por ejemplo, ¿mujeres embarazadas que hayan tenido problemas con su embarazo o en el parto?

Bueno, las mujeres embarazadas el médico las manda al hospital particular para que les hagan los estudios, el ultrasonido que le llaman, y la familia de la mujer paga todos esos gastos. En otros casos por ejemplo una sobrina mía se enfermó en la media noche y en una camioneta la llevaron a Tuxpanguillo para que la revisara un médico, ya no aguantó, se murió en el camino.

¿Sembrando vida es el único programa que tienen aquí?

Sí, nada más eso.

¿Campañas de salud que haya habido en estos últimos dos años?

Hasta ahorita que sé, no, nada; han venido los médicos pero sólo a hacer el Papanicolau, al Centro de Salud de El Campanario, pero muy de vez en cuando. Las vacunas de la influenza si nos han avisado.

Con esto de la pandemia, ¿de qué forma les ha causado a ustedes problemas, que atrasos, qué consecuencias han tenido? ¿Sus familiares en la ciudad, han conservado sus empleos?

Pues cuando se supo de eso, a algunos les dieron vacaciones pero ya no los volvieron a llamar, a algunos si los llamaron, pero estuvieron algunos meses sin trabajar.

 

¿Y, fallecidos o contagiados aquí en la comunidad?

Pues hasta ahorita no, no ha habido casos. Aquí un señor falleció del corazón, pero la funeraria que vino a dejar el cuerpo, lo metió en una bolsa y lo sellaron y dijeron que ya no se abriera porque si tenía el coronavirus se podría enfermar más gente, entonces ya no lo abrieron, lo bueno que la gente aquí respetó las recomendaciones y ya no abrieron, aquí la gente cuando alguien muere le abre la caja para ponerle algunos recuerdos y en este caso respetaron, lo que yo considero que es bueno respetar las recomendaciones para evitar que aumente la enfermedad.

 

Y ahora, ¿en la escuela, con los niños, como le están haciendo?

Bueno, aquí no hay señal de internet, pero en algunas casas tienen televisión  ahí se reúnen  y ahí estudian por televisión porque los maestros no vienen ahorita, sólo vienen a traer el material cada ocho días.

 

¿Crees que es necesaria la organización de los campesinos, de los trabajadores del campo?

Yo pienso que sí, que entre muchos si nos pueden tomar más en cuenta, que uno solito, qué, no nos hacen caso y pues, no, no nos toman en cuenta. Organizados para que, a lo mejor, así si nos pueden tomar en cuenta; porque así nomás va de a uno, pues como que no.

 

¿Algún problema que tú hayas tenido que tengas la experiencia de que no son tomados en cuenta así, a título personal?

Pues sí, mire, hace unos días que yo hablé con el presidente, de allá del municipio y le digo que nos apoye, un favor grande que yo le pido, que nos apoye con ambulancia o con camioneta para trasladar a un paciente, pero me dice: “sí, mira, pero me recuerdas pasado mañana”, después que le llamo el día que me dijo y ya no me contestó, ya no entró la llamada, no sé si apagó su celular. Pero ya no me dio la respuesta, nada.

 

¿Ustedes necesitaban una ambulancia?

Pues sí, nosotros necesitábamos una ambulancia o algo, una camioneta para trasladar al paciente, pero no, el presidente apagó su celular y ya no nos tomó en cuenta.

 

¿Y ustedes lo resolvieron?

No. Se suspendió, no fuimos por no tener dinero, no fuimos, ajá, y la verdad no, ahí como que ellos nos pueden dejar que muera uno y no, no nos toman en cuenta. Sí, yo pienso que ellos tienen la obligación de vernos a todos nosotros, porque se ponen pa’eso, pero no.