El Comunista

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La situación de los trabajares de “Grupo Zet” (Primera entrega)

Israel Trejo  :: 31.03.21

Este es el panorama de todos los centros de trabajo, donde además de atropellos permanentes a los intereses de los trabajadores los abusos se han venido recrudeciendo con la pandemia y la llamada “nueva normalidad” que de fondo lo que implica es el hecho de que el gobierno socialdemócrata de López Obrador manda a los trabajadores a morir ya sea de Covid-19 o de hambre para salvaguardad los intereses de los capitalistas, (…)

 

El año 2020 y lo que ha transcurrido del 2021 ha sido un periodo de lo más difícil para la clase trabajadora debido a la pandemia del Covid-19 por ser esta quien carga con las crisis tanto de salud, ya que la mayoría de los muertos son de la clase trabajadora, como económica debido a que los empresarios como el gobierno y los sindicatos colaboracionistas a su servicio, han hecho todo lo posible por proteger sus ganancias a costa de la miseria, la salud y la vida de los trabajadores. Tal es el caso de los trabajadores de la empresa “Grupo zet” mejor conocida como “Intima Hogar

 

Dicha empresa, está ubicada en el parque industrial “el convento” Estado de México, donde  el salario apenas rebasa por unos pesos el mínimo, donde los niveles de explotación han llegado al grado de medir a los trabajadores el tiempo para ir al baño y donde se sufren constantes y permanentes atropellos a los derechos de los trabajadores, como lo son: multas al salario por retardos, la retención del salario para tratar de forzar a los trabajadores a comprar en ventas organizadas por la empresa, como si de una tienda de raya se tratara; y jornadas que exceden los términos legales  (2 horas la jornada diurna y hasta casi 5 la nocturna) sin que se pague tiempo extra por las horas excedentes.

 

También se obliga a los trabajadores a laborar tiempo extra, en algunos casos con duración de toda una jornada completa cuando se trata de un día de descanso y sin pagar el tiempo extra conforme a la ley omitiendo el pago de horas triples, argumentando que es su obligación “apoyar” y amedrentándolos con despedirlos. A todo esto, se le suma el acoso permanente por parte de la empresa y el sindicato a trabajadores que alzan la voz y el despido de quienes han intentado formar un sindicato independiente.

 

Además, cabe mencionar que los trabajadores ni siquiera conocen su contrato colectivo de trabajo real ya que el sindicato les entrega una copia totalmente diferente a la que está depositada en la Secretaría del Trabajo.

 

Cuando se declaró el paro de actividades no esenciales en el sector privado, la patronal optó por una serie de medidas contra los trabajadores obligando a algunos a tomar vacaciones sin siquiera consultarlos a pesar de que los días en que los trabajadores deben disfrutar sus vacaciones están claramente estipulados en el contrato colectivo, además, la empresa nunca detuvo sus actividades obligando a los trabajadores a seguir exponiéndose al contagio y con ello arriesgar a sus familias.

 

También se ha utilizado como pretexto la pandemia para comenzar a liquidar prestaciones plasmadas en el contrato colectivo, tal es el caso del servicio de comedor que con el pretexto de evitar aglomeraciones se les arrebato, primero diciendo que sería algo temporal y después mediante intimidación el secretario general del “Sindicato Progresista de la Industria Textil de la Manufactura, Corte y Confección de Artículos de Tela, Ropa en General, Similares y Conexos de la República Mexicana” Salim Kalcach Navarro que mantiene la titularidad del contrato colectivo, obligo a los trabajadores a aceptar la liquidación de esta prestación en una clara violación al contrato colectivo, evidenciando que este sindicato no es una herramienta de lucha de los trabajadores sino un aparato de represión y control sobre la base trabajadora al servicio de diferentes empresarios, ya que estás mismas condiciones se replican en otros centros de trabajo del mismo ramo como “Fiber home SA. De CV” mejor conocida como “Concord” y “Royal Soft SA. de CV” por mencionar algunas de la región, donde este mismo sindicato pro patronal mantiene la titularidad de los contratos colectivos.

 

Además de todos estos atropellos a los trabajadores en esta empresa y en general en todos los centros de trabajo, aquellos que son considerandos población de alto riesgo de contagio al Covid-19 han sido despedidos, otros empezaron a enfermar y fueron enviados a su casa con recortes al salario o definitivamente sin goce de sueldo, otros han contagiado y perdido a sus familiares al haber tenido que exponerse al salir a trabajar y otros más han muerto para que el patrón mantenga sus ganancias mientras la clase obrera sigue siendo carne de cañón.

 

Este es el panorama de todos los centros de trabajo, donde además de atropellos permanentes a los intereses de los trabajadores los abusos se han venido recrudeciendo con la pandemia y la llamada “nueva normalidad” que de fondo lo que implica es el hecho de que el gobierno socialdemócrata de López Obrador manda a los trabajadores a morir ya sea de Covid-19 o de hambre para salvaguardad los intereses de los capitalistas, dejando a los trabajadores a merced de la “buena voluntad” de los patrones.

 

De esta y muchas otras experiencias es preciso que la clase obrera extraiga lecciones, se agrupe y organice para luchar por un sindicalismo de clase y en medio de esta lucha descubra su fuerza y la necesidad de una transformación radical de la sociedad para solucionar de forma definitiva sus problemas y carencias.


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