Unidos y organizados defendamos los derechos consagrados

04.Feb.16    Noticias nacionales - Opinión
   

DignidadCuernavaca, Mor. Hoy inicia una nueva etapa de lucha obrera y sindical. En todo el país pequeñas y grandes resistencias comienzan a manifestarse contra la aplicación de la reforma laboral y sus nefastas consecuencias para los trabajares. Ahí están los dignos ejemplos de las y los trabajadores de Lexmark en Ciudad Juárez, los trabajadores de Dina Motors de Sagún Hidalgo y otros más. La rebeldía del pueblo de México no acabó con Ayotzinapa y los 43; por el contrario, es el momento de la insumisión obrera y sindical.


Volante repartido por el PCM en Morelos durante la Marcha de la Dignidad realizada el 4 de febrero en demanda del cumplimento del pago de 100 millones de pesos que el gobierno de Graco Ramírez debe a los trabajadores universitarios y estudiantes de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM).

Compañeros:

Cuernavaca, Mor. Hoy inicia una nueva etapa de lucha obrera y sindical. En todo el país pequeñas y grandes resistencias comienzan a manifestarse contra la aplicación de la reforma laboral y sus nefastas consecuencias para los trabajares. Ahí están los dignos ejemplos de las y los trabajadores de Lexmark en Ciudad Juárez, los trabajadores de Dina Motors de Sagún Hidalgo y otros más. La rebeldía del pueblo de México no acabó con Ayotzinapa y los 43; por el contrario, es el momento de la insumisión obrera y sindical.

Los voceros de los monopolios repiten una y otra vez que los culpables de los desfalcos de las universidades públicas son sus trabajadores, jubilados y pensionados. Sin embargo, la falta de recursos no sólo es resultado de una mala administración pública de los gobiernos de Graco Ramírez y Enrique Peña Nieto, estos son la punta del iceberg. El verdadero problema de esta crisis es el sistema capitalista que ha llegado a su límite histórico. Este sistema ya no puede garantizar el derecho a la salud, educación, pensión, jubilación y salarios dignos; logrados todos estos por la clase obrera con más de un siglo de luchas sangrientas.

Ayer se logró un aumento momentáneo de 3.5 por ciento al salario, pero la crisis cíclica de sobreproducción y sobreacumulación del capitalismo seguirá. La productividad supera la demanda del mercado y la sobreproducción de mercancías bloquea el crecimiento. El capital busca una salida con transferencias, créditos y deudas en municipios y estados, cuyos resultados son: despedidos, aumento de jornada, eliminación de derechos laborales, míseros salarios, hambre y miseria.

Por eso, llegó el momento de romper con nuestra visón a corto plazo, gremial y regional; es momento de acabar con el sectarismo sindical y unirnos con otros sindicatos de la región que enfrentan al mismo enemigo; es momento de luchar no como un sólo sindicato, sino como una misma clase con los mismos intereses. Sólo organizados y movilizados podremos enfrentar la lucha. El Partido Comunista de México (PCM) seguirá hombro a hombro junto a los trabajadores universitarios, hasta logra un verdadero Estado de obreros y campesinos que definida sus derechos consagrados.