Una mirada clasista a Parásitos

04.Mar.20    Cultura
   

¿Qué es lo que critica la cinta y qué tipo de crítica es?


En la última entrega de los premios Oscar la cinta Parásitos, dirigida por Bong Joon-ho, ganó como mejor película. La película obtuvo reconocimiento y se hizo acreedora a múltiples premios, en parte, porque hubo quienes consideraron que expresa una crítica al sistema económico actual y tuvo una difusión y popularidad entre sectores considerados “progresistas” o de tendencia de “izquierda”. Pero debemos preguntarnos ¿es una crítica?, y si fuera el caso, ¿Qué es lo que critica y qué tipo de crítica es?

La película intenta retratar la situación de la sociedad dividida en clases, presenta una familia de trabajadores de un barrio periférico, que está sometida a condiciones de vivienda, alimentación y jornadas de trabajo que asemejan a las zonas periféricas de ciudad de México y de cualquier ciudad en que el capitalismo crea un ejército de desempleados y lumpen proletarios. Los hijos, un joven y una chica, no han tenido acceso a estudios universitarios, toda la familia trabaja a destajo y vive hacinada.

Hay que hacer notar que, si en esta película hubiera una crítica al sistema económico, es una crítica secundaria, pues no critica la esencia del sistema, no muestra la contradicción central entre los grandes capitalistas dueños de los monopolios y los trabajadores. Esta contradicción se da en el ámbito de las relaciones de producción, en la apropiación privada capitalista de la riqueza y la explotación asalariada, por tanto, la contradicción central del capitalismo no es el fenómeno que se destaca como principal en la película. Lo que la película presenta es una caricatura de la división de clases, en lugar de mostrar la contradicción fundamental (trabajo asalariado/capital), presenta una situación entre una familia proletaria y a una familia de pequeñoburgueses en que el padre como profesionista han logrado “ascender” socialmente, en realidad, ha aumentado su ingreso, pero no es el dueño de la empresa para la que trabaja.

Así pues, la base del retrato que presenta la película son las teorías sociológicas burguesas que hacen pensar que la sociedad se divide en pobres, clase media y ricos. La realidad es que los amos del capital distan en mucho de la familia “rica” que se presenta en la película. Por tanto, no se puede decir que la película retrata de forma verídica la sociedad dividida en clases y esto demerita la posible crítica que podría ejercer. Tenemos pues, que la película está elaborada desde una ideología burguesa. 

La contradicción que la película retrata como central no es la esencial y antagónica (es decir irreconciliable) entre los trabajadores y monopolios, sino que, en parte, muestra una contradicción secundaria entre trabajadores pauperizados y la pequeña burguesía. Por tanto, se presentan diferencias o intereses encontrados de carácter contingente, principalmente de aspectos de la vida doméstica y familiar (escenario en que se muestra a la familia proletaria y a la familia “rica”). Así pues, los contrastes que se presentan en la caricatura de clases sociales que nos presenta la película son, de hábitos cotidianos de consumo, de ocio, aspectos culturales, de costumbres de vida y consumo. No obstante, tampoco es la relativa contradicción entre trabajadores y pequeña burguesía la que se retrata con más fuerza la película y la que da el clímax a la película.

La contradicción que se presenta como central en la película es la contradicción secundaria y no antagónica entre trabajadores, entre dos familias que no tiene más que su fuerza de trabajo para vivir, y que han descubierto que trabajando para la familia pequeño burguesa pueden garantizarse un trabajo que les da mejores condiciones que otros empleos. El problema central de la sociedad, que es la dinámica de explotación del capital, se ve desplazado por el conflicto entre los explotados. No es que esta contradicción no exista en la realidad, de forma constante millones de trabajadores son arrojados al desempleo y más de uno verá con recelo no solo al patrón, sino también a los compañeros de trabajo que no fueron despedidos, pero en todo caso no es la generalidad y en todo caso la forma dependerá del nivel de conciencia de los trabajadores.

La película narra las atrocidades a las que llegan las dos familias de trabajadores por mantenerse empleados. Sin embargo, en este punto la película nos presenta a los trabajadores como sedientos de seguir viviendo de la familia pequeñoburguesa, entonces, parecería que el título de la cinta Parásitos, está pensado como referencia para los trabajadores, que se diputan “vivir a costa” de una familia cuyos esfuerzos les llevaron a ser ricos. Contrario a esto, en la actual sociedad la clase parasitaria es la burguesía, los empresarios que viven a acosta del trabajo ajeno. Ya dijimos que la familia “rica” en realidad no se retrata a un burgués de la época de los monopolios, no obstante, la película quiere orillaron a la empatía con ella, pues se presentan como víctimas de la violencia desatada entre las dos familias proletarias en disputa. La familia “rica” fue engañada por una familia de “parásitos” que se hizo pasar el padre por experimentado chofer, la madre por trabajadora doméstica y los hijos por maestros. Así pues, en esto la película es abiertamente una expresión ideológica burguesa. Por otra parte, está la antigua trabajadora doméstica desplazada y su marido que vivía oculto en el refugio antibombas de la casa.

Al respecto de las posibles interpretaciones de a quiénes hace referencia se hace referencia el término parásitos, el director y guionista afirmó en una entrevista que es peligroso interpretar que se refiere a la familia pobre que se aprovecha de la familia adinerada y dice que en realidad la familia pobre son personas con talento y dignidad. Así pues, reconoce que los pobres se aprovechan de los ricos y no viseras, con lo que demuestra el carácter clasista burgués con que el director elaboró la película. Sumado a esto el director reconoce que el termino parásitos también puede ser interpretado como referente a la familia rica que puede verse como un grupo de parásitos al requerir sirvientes para labores elementales. Esta ultimo comentario demuestra nuevamente la caricatura de crítica social que presenta la película.

En todo caso la película tiene más escenas sobre la pelea entre las dos familias de trabajadores y dedica más escenas a la familia que el director considera parasitaria. Los momentos y referencias que pueden llevar a decir que la familia de ricos es el parásito, son menores y se presentan como secundarias. Cualquiera que vea la película sin leer el comentario del directo concluirá que la familia pobre es a quien le denomina parásitos.

Por tanto, los comentarios del director son en realidad una expresión de ambigüedad, arma útil que sirve para intentar congraciarse con dos bandos distintos sin comprometerse.  Po cierto, si hemos pasado a hablar de ricos y pobres, y no usar una categorización más clara, es porque son las categorías de que nos dota la película. 

La cinta muestra un ejemplo posible, la violencia entre dos grupos de trabajadores, pero al no denunciar con claridad que de los actos ocurridos tiene por origen la barbarie del capital y sus relaciones de producción, se podría tender a concebir que la actuación de la familia fue por provenir de barrios pobres, y de esta forma nuevamente se caería en explicaciones erróneas como culpabiliza a la pobreza o la falta de educación o como el origen de la violencia que ejercen los “parasito”, la realidad es que la sociedad funciona al revés, la violencia de la explotación es el origen de la pobreza y la barbarie y de toda violencia en la sociedad actual.

Se retrata la pobreza, pero no muestra más que un camino, el de la violencia entre nuestra clase en defensa de intereses personales y la resolución de las necesidades inmediatas, con lo que se ignora el camino de la organización como clase junto con la correcta interpretación de quien es el enemigo del conjunto de trabajadores. De tal forma que la película podría hacer pensar que la humanidad es tan terrible que en lugar de solidaridad entre los oprimidos. Esto nos lleva al siguiente aspecto de análisis.

Concedamos que el reflejo de la realidad que nos presenta la película es fiel a la realidad de opresión de los trabajadores, ¿esto ya la transforma en una crítica? Reconocer y exponer la realidad es indudablemente mejor que la acción de ignorar la opresión que existe en la sociedad. Pero reconocer que algo existe no implica necesariamente una crítica, por lo que la película no presenta necesariamente una crítica a la sociedad capitalista, mucho menos una crítica desde el punto de vista de la clase obrera, pues toda expresión cultural tiene de fondo una ideología, y si no es ideología proletaria es ideología burguesa. Partamos de ésta premisa, que nos lleva a afirmar que en Parásitos se expresa la ideología burguesa y por tanto el interés de dicha clase.

Pensemos en el final de la película, luego del momento más álgido en que se da una ola de violencia entre trabajadores, que alcanza a la pacífica y amable familia “rica”, el destino de unos trabajadores es la muerte, el de otros es ir a enfrentar al Estado burgués (en los tribunales y la cárcel), para que al final el hijo de una de las familias de trabajadores redacte una carta a su padre diciendo que aspira a un día liberarlo del sótano de una casa donde quedó escondido, y la ruta es volverse rico y comprar la casa. Con todo esto el desenlace de la película nos lleva nuevamente a dos posibles interpretaciones: a) pensar que el mensaje es que los pobres deben esforzarse y trabajar de forma honrada, con lo que se afirmaría la ideología burguesa del esfuerzo individual y el culpar a los sujetos de la situación en que viven, en lugar de culpar a las relaciones de explotación del capital; b) sabiendo que la idea de que el esfuerzo individual es parte del pensamiento burgués, caer en la desazón sabiendo que seguramente el hijo no podrá cumplir con hacerse rico para comprar la casa, interpretar que la película nos dice que no queda más que la desesperanza.   

Mostrar la situación de explotación y la miseria a la que el capitalismo orilla a la mayor parte de la población, no es de por si una posición de izquierda. El realismo por sí mismo, en la época actual, no es progresista, de hecho, puede tender a empujar a los trabajadores el desánimo y posiciones nihilistas. El realismo puede ser usado para decir que la situación no es transformable y presentar la opresión como un callejón sin salida, lo que es un argumento a favor de las condiciones de explotación, el argumento de eternizarlas.

Así pues, el realismo puede ser usado por la ideología burguesa y dar por resultado creaciones artísticas que expresen la desesperanza, que no propongan el cambio, sino que eternicen la opresión. Por otra parte, el realismo, de la mano con las aspiraciones de cambio, puede dar por resultado una obra que no solo presente la realidad, sino que afirme que esta situación es cambiable. Por tanto, hay que denunciar el verdadero carácter de clase de las supuestas denuncias, hechas desde la ideología burguesa, y que son de alcance limitado e insuficientes.

Sólo el realismo socialista puede representar la realidad y tener una posición progresista, favorable a los intereses de los oprimidos. El realismo socialista plantea solo mostrar la realidad, que implica retratar los principales conflictos de dicha realidad y el verdadero funcionamiento detrás de la opresión, y, sobre todo, orientar el camino, indicar la vereda para la transformación de la realidad.

Al leer que insistimos en que la película tiene sustento en la ideología burguesa, puede que algún lector piense indignado que es un error insistir en esto, pues la película no buscaba ser una crítica marxista de la realidad y por tanto pedimos algo que la película no buscaba ofrecer. La cuestión es que insistimos en que la ideología burguesa anida en la película para demostrar que es el origen de su limitado alcance analítico y crítico, y que desde la ideología burguesa no es posible confrontar entender la realidad y transformarla. En el mundo del arte, como en la lucha política, se está con la ideología burguesa o con la ideología proletaria, con una posición clasista de lado de los trabajadores, o una posición benéfica a los explotadores.

No obstante que la película parásitos no presenta un reflejo fiel de la división de la sociedad en clases en el capitalismo, y que es una expresión de la ideología burguesa, es interesante el hecho de que la cinta generó interés y ganó revuelo, por presentarse como una crítica social. Esto es una confesión de que los conflictos sociales y la lucha de clases están de vuelta a la primera plana de los periódicos de todo el mundo, lo mismo podría reflexionarse sobre la película El Guasón.