Trabajador ¡Toma Nota!

   

Abusos de la Patronal, que llora al gobierno, contra los trabajadores


Despidos injustificados, despidos sin liquidación, reducción de salarios, descansos obligados sin goce de sueldo, vacaciones obligadas, trabajo bajo en condiciones insalubres, quitar prestaciones cómo utilidades o posiblemente el aguinaldo, entre otras. Estas han sido las consecuencias para la mayoría de los trabajadores, luego de la pandemia del COVID 19. Patrones se justificaron diciendo que ellos también serían víctimas de la mala situación económica provocada por la pandemia, al bajar sus ingresos.

Tomemos en cuenta dos cosas, primero ellos violan la ley al realizar las medidas antes mencionadas, segundo muchas veces cuando a los patrones les va bien en una buena racha de la empresa, omiten gratificar de más a los trabajadores, justificando que por eso los trabajadores tienen un salario. Existen ejemplos donde los trabajadores ven incluso reducidas sus utilidades, ejemplo de ello es Grupo Walmart en al año 2017, aun a pesar de que esta fue líder en ventas de 2016 a 2018. Con esto también dejamos al descubierto que los burgueses siempre tienen un resguardo o un acumulado en sus arcas para pasar esta y muchas cuarentenas más sin problemas.

Aun cuando se pregona que habrá perdidas millonarias para el ramo de transporte, hoteleros, etc. No nos dejemos engañar, esas pérdidas de las que hablan son en su mayoría de ingresos, no dicen nada acerca de los millones que ya tienen en su poder, riqueza que por cierto han obtenido con la explotación de los trabajadores. ¿O será acaso que no recordamos las horas extras trabajadas sin paga? ¿Días feriados obligados a trabajar? ¿Nuestras vacaciones pospuestas por el capitalista, para cumplir sus metas de ventas? ¿Firmar hojas en blanco o pagarés para poder ser contratados? Así pues mientras el trabajador se somete a más explotación los capitalistas viven mejor.

Testigos, hemos sido que a los capitalistas sólo les interesa proteger y acumular riquezas, mientras a los trabajadores se les carga todo el peso de la crisis. A todo esto no olvidemos que el Estado más allá de ser ineficiente, ha sido también cómplice, pues empezó por optar por la buena voluntad de los empresarios, en lugar de crear condiciones para proteger a los trabajadores; después ante la oleada de despidos que según la Secretaría de Trabajo y Prevención Social (STPS) llegó en tres semanas a 346 mil. Y esto sólo contemplando a trabajadores formales (trabajadores con prestaciones), aun no se cuenta a trabajadores autónomos y pequeños negocios. La justificación del Estado “hay tribunales cerrados”.

También las leyes y sus ambigüedades dejan ver aún más la complicidad del Estado, pues fueron los diputados, senadores y el ejecutivo los encargados de hacer modificaciones a las leyes laborales, es importante recordar que la última reforma a la Ley Federal de Trabajo fue reciente en este sexenio, la cual tiene una clara tendencia a favorecer a la patronal, y las supuestas garantías para los trabajadores y sindicatos independientes brillan por su ausencia. Por otro lado los supuestos apoyos a las pequeñas y medianas empresas para conservar sus trabajadores, del Plan Emergente ante el COVID, tienen una serie de rigurosidades en su proceso (tal parece que lo que desean es que no se aplique), se apoya máximo a 5 empleados por empresa y cada empleado sólo recibe $1500 mensuales.

Trabajador ¡toma nota! De todas estas arbitrariedades que estas sufriendo por parte de la patronal y Estado, es importante aprender de la experiencia, primero que los intereses de los capitalistas no es el bienestar del trabajador, y que el Estado solapa a ellos, segundo que los sindicatos charros hacen mancuerna con la patronal, pues han hecho omisión a las demandas de los trabajadores, complicidad en las medidas anti obreras, e incluso ataques hacia los mismos trabajadores.

También se debe aprender a actuar organizado, a actuar unidos, desde nuestro centro de trabajo, defendiendo lo que por derecho nos corresponde, sino lo hacemos nosotros no habrá quien lo haga. Nuestra acción debe ser inmediata, denunciar las irregularidades de las cuales somos objeto. Buscar a más trabajadores con los cuales compartir experiencias y solidaridad en esta lucha. Si actuamos por separado es fácil para el patrón golpearnos, si actuamos en conjunto podemos lograr más, ejemplos son los de trabajadores de Volkswagen, Aceros Korey, dónde al actuar unidos los trabajadores lograron garantías.

Por último la reciente situación debe enseñarnos también a que la organización de los trabajadores debe ser permanente, siempre lista para actuar, no debemos esperar a que suceda otra crisis como esta para empezar a actuar. Debemos dejar ya de lado la indiferencia ante las injusticias que se cometen ante nuestros hermanos de clase, pues tarde o temprano podemos ser nosotros quienes sufran esa suerte. Debemos dejar de actuar sólo de forma espontánea y elevar cada vez nuestro nivel organizativo, porque, si otra realidad es posible, ¡Somos los trabajadores los encargados de construirla!