Sobre la detención de Elba Esther y las maniobras para aplicar la Reforma Educativa

03.Mar.13    Noticias nacionales - Opinión
   

Elba Esther Gordillo, recientemente detenida, representa al gansterismo, al charrismo criminal y mafioso. Desvío de recursos, el desfalco de los fondos de los trabajadores para sustentar una vida de burgués repleta de todo tipo de frivolidades es una nota menor en su perniciosa carrera. En esencia su papel fue el de contener con todo tipo de mecanismos la lucha de los millares de maestros en México y utilizar su posición para impulsar los proyectos de destrucción y entrega de la educación pública. Además de la corrupción, en su arsenal se encuentra el terror y el asesinato dirigido contra maestros disidentes, hecho que el Estado jamás le interesó aclarar. Su rol negativo solo es equiparable con el de Fidel Velázquez.

Con todo lo anterior es natural que sectores de los trabajadores se sientan aliviados y alegres con su detención. Sin embargo queremos advertir que es muy negativo que su caída sea obra del Estado y no del sindicalismo independiente.

Con este quinazo Peña Nieto no le hace ningún beneficio a los trabajadores de la educación, sino que ajusta cuentas interburguesas, y refuerza el control del estado contra la clase obrera. El control que ejercía Elba Esther se había agotado a los largo de décadas y frente a la Reforma Educativa existía el riesgo de que se le salieran de las manos destacamentos de maestros mucho mayores que los que tradicionalmente se le habían opuesto. Deshacerse de la maestra incomoda le permite al Estado colocar sin problemas a otro capataz con la misma misión, cambiar de personaje sin cambiar su papel.


De hecho ya el nuevo personero encargado del control de los maestros, Juan Díaz; quien fue impulsor del Acuerdo por la Calidad Educativa (ACE) y miembro de la misma pandilla de Elba Esther, ha declarado su total apoyo a la Reforma Educativa y su condena a las marchas, mítines, paros, y cualquier manifestación de lucha que se salga del marco de colaboración con el Estado. De manera paralela se reunió la CONAGO con el gobierno federal y acordaron cerrar la válvula por donde las secciones más combativas y organizadas lograban arrancar conquistas a nivel estatal, ahora toda la negociación será exclusivamente por el canal de la pandilla de colaboradores de la dirección del SNTE.

Así, cuando algunas corrientes del sindicalismo independiente festinan la caída de Elba Esther desde hace semanas pero guardan silencio ante la Reforma Educativa su expresión se convierte en una bufonada. El comportamiento de todo maestro, de todos los grupos organizados, tendencias, secciones, corrientes, etc., del magisterio se enmarcan en estos momentos dentro de una disyuntiva: Consecuentemente a favor o consecuentemente en contra de la Reforma Educativa.

La lucha contra la Reforma Educativa está vigente, no la cancela la detención por el Estado de su anterior cacique. Los maestros no tienen motivos para confiar en el Estado cuando este no solo no cesa su ataque contra los derechos laborales sino que espera utilizar el escenario de reacomodos para profundizarlo y volverlo algo definitivo.

También deben extraerse las enseñanzas del caso, ningún lacayo de la burguesía es intocable o eterno, pero para que su caída sea provechosa debe ser obra de los propios trabajadores. El escenario de reacomodos también puede ser utilizado por los maestros que se oponen a la Reforma, no le deben ninguna confianza ni lealtad al nuevo aprendiz de cacique. Nuevas fuerzas pueden surgir, nuevos entendimientos se pueden establecer entre los maestros de base, es el momento de desencadenar acciones contra la Reforma y pasar por encima de los caciques sindicales antes de que estos se vuelvan a consolidar.

Sin embargo, la lucha atomizada, fragmentada de grupos, susceptibles de ser opuestos uno al otro, no alcanza la fuerza suficiente para revertir la Reforma Educativa. Lograrlo mediante la suma mecánica de algunos grupos magisteriales, mediante la frágil suma de grupos con compromisos con ciertas fracciones de la burguesía, no resolverá tampoco esta cuestión. La suma de fuerza solo existirá con un cambio cualitativo, solo podrá provenir de una corriente cuya diferencia cualitativa sea su naturaleza clasista, es decir que se oriente por el interés general de la clase de los trabajadores asalariados así como la independencia frente a todas las maquinaciones del Estado, lo cual la lleve a tener posiciones acertadas. Posiciones que una vez demostrada su justeza puedan sumar una mayor cantidad de maestros y tender alianzas con el resto de la clase obrera.

Con esto nos dirigimos en primer lugar a nuestros propios militantes y simpatizantes entre el magisterio, pero cuando hablamos de corriente clasista no hablamos del nombre de un grupo o un membrete, hablamos de una táctica, de una orientación a la cual llamamos a sumarse a todos los maestros que entiendan la necesidad de una defensa consecuentemente de las agresiones salvajes del poder de los monopolios.