Saqueo al territorio y al pueblo oaxaqueño

18.Feb.16    Noticias nacionales - Opinión
   

BosqueLos días 6 y 7 de febrero pasado se efectuó en la ciudad de Oaxaca una Asamblea de pueblos en defensa del territorio, la educación y los derechos humanos. Tema sin duda de vital importancia no sólo para los oaxaqueños, sino para toda la población del país; sería por eso que la convocatoria estaba firmada por un número importante de organizaciones no sólo del estado sino de diferentes lugares del país. En donde de manera destacada firmaban dos miembros del Comité Ejecutivo Nacional de MORENA, lo que convirtió la Asamblea en un acto político de precampaña electoral. Lástima, lo que podía haber sido una convocatoria atractiva para pueblos originarios, campesinos, ambientalistas y amplios sectores que hoy por hoy se oponen a los proyectos de muerte que promueve el gobierno federal y el gobierno de “la transición democrática” de Gabino Cué, sólo tuvo una limitada participación popular.


Hoy, nuevamente se habla de un “voto de castigo” al PRI, al PAN y al PRD, principalmente. Pero la experiencia nos enseña que la vía de los procesos electorales sólo abre falsas expectativas y divide e individualiza a través del voto la lucha y oposición a tales políticas pues sabido es que detrás de los diversos candidatos de todos los partidos, están los intereses de los grupos de poder económico que representan los Murat’s, los Diódoros Carrasco, los Ulises Ruiz, los Heladios Ramírez, todos ellos ávidos en llevar a la gubernatura del estado gente que pueda consumar la entrega del territorio y todos sus recursos a los monopolios que acechan a Oaxaca.

Para nosotros el concepto de progreso y el de desarrollo económico no puede apartarse del principio de la justicia y paz social, y el de mantener el equilibrio entre la preservación del entorno y las actividades extractivas e industriales; lo que significa que no entendemos que junto a las inversiones del capital privado en la industria minera y eléctrica entre otros observemos a la par el crecimiento de la pobreza y la exclusión social en nuestro estado.

Se supondría que el manejo sustentable de los recursos de nuestro estado, mismo que se ubica como el de mayor riqueza y biodiversidad, se convierta en la práctica en el saqueo de minerales fundamentalmente para la exportación y de simple generador de energía con fines exclusivos de comercialización barata al mercado del dispendio, aparejado esto va la expulsión de oaxaqueños en búsqueda de sobrevivir en otras tierras ante el saqueo sistemático de los recursos naturales de nuestros pueblos, situación que persiste en algunas regiones de la entidad en donde empresas transnacionales con el aval del gobierno federal y el mismo gobierno del estado han impulsado la ejecución de megaproyectos sin tomar en cuenta las resistencias hoy ya organizadas y articuladas de las comunidades afectadas y con el creciente agravante de provocar severos daños al medio ambiente y el desplazamiento de pueblos enteros.

Por su parte, las comunidades en donde se desarrollan estas actividades no se ven beneficiadas, sino que sufren terribles impactos ecológicos, debido a que la extracción minera afecta el ambiente desde el subsuelo hasta la atmósfera, incluyendo suelos y cuerpos de agua, en consecuencia esto nos lleva a plantear la siguiente pregunta: ¿Será por la senda del saqueo al territorio y pueblo oaxaqueño como se finca el actual modelo de desarrollo para nuestro estado?

La exclusión de las comunidades de la toma de decisiones sobre proyectos que involucran cambios ambientales en su entorno y en su vida han originado graves violaciones a los derechos humanos: económicos, sociales y culturales y al medio ambiente. Los grupos locales se organizan y se enfrentan a esta injusticia que tienen que sufrir día tras día. Nunca van a dejarse ser sometidos. Este conflicto presente lleva años vivo y así seguirá durante años, manifestándose crecientemente en las últimas reuniones estatales y regionales de las organizaciones ambientales, civiles y de resistencia que se desarrollan en Oaxaca y que anuncian un despertad en la conducta de defensa social en defensa del territorio, citan los ejemplos de los realizados en los últimos meses en distintas sedes del estado, pero sostenemos que no ha de ser en actos de campaña electoral donde salgan las soluciones a esta problemática, que deben ser radicales si queremos defender de verdad la vida humana y nuestro planeta.