Santa fe, dos mundos distintos en un mismo nombre

   

Contraste evidente en la Lucha de Clases


Santa Fe, ciudad de México. 

Es clara la brecha de desigualdad de dos zonas diferentes llamadas por el mismo nombre, lo que cambia es meramente la población y la infraestructura de cada una. Santa fe una de 270 colonias de Álvaro Obregón, dividida en dos secciones: la parte parasitaria, donde se encuentran los negocios más importantes de la Ciudad de México, residencias de lujo, centros comerciales. Por otra parte, la zona proletaria y popular, en el que se percibe la desigualdad y marginación, visible desde los aires. 

En el pueblo de Santa fe existen una serie de problemáticas sociales que afecta a la población. El alto índice de la delincuencia, violencia, narcomenudeo. Así como la naturalización de la violencia. La baja inversión de la salud y educación en esta zona. En cuanto a servicios básicos son cubiertos para una proporción casi total del poblado. Sin embargo, existe una falta de atención a diversos problemas que son reportados, como lo son las fugas de agua que duran días, la quema del cerro, sucesos delictivos. A comparación de la zona burguesa, donde hay un mantenimiento y atención prioritaria.

Mientras la comunidad se fue urbanizando, empezó otro estilo de vida. El cambio de fachadas, calles; así como la construcción de centros comerciales, tiendas exprés, tiendas de conveniencia, negocios, escuelas privadas -denominadas patito-. Logro que la comunidad tuviese la oportunidad de ofrecer su fuerza de trabajo. Esto ocasiono identificar al enemigo de manera más cerca, a la vez, las manifestaciones de este; como la explotación, alineación, la ausencia de la atención de los padres a los hijos, etc.

Con la pandemia del coronavirus en México se hicieron más perceptibles las desigualdades económicas, sociales. A pesar de que Barbosa, gobernador de Puebla mencionó que “el coronavirus les da a los ricos: los pobres somos inmunes” La clase trabajadora que se levanta de sus camas para asistir a sus empleos, muchos de ellos en el Centro Comercial Santa fe, Patio Santa fe, los corporativos de Santa fe son los más expuestos, los que no tienen comités de solidaridad, sindicatos, para poder organizarse con el objetivo de que esas empresas tengan la responsabilidad de las medidas de protección, prevención, resguardo con salarios completos para los trabajadores.

 La hipocresía de patrones, empresarios es tan vil que buscan la manera de no perder sus ganancias, con medidas que son necesarias pero que no han sido cumplidas del todo. 

En la observación, entrevistas y complementación con investigación de lugares. Se presenta algunos casos de los pobladores del pueblo de Santa fe.

  • La empresa Mr. Lemon (servicio de limpieza) en un principio descanso a su planilla 2 días. Los trabajadores buscaron diálogo con las autoridades, por lo que retomaron su trabajo. Después de varios días la empresa, por medio de las medidas publicadas por el gobierno federal, descansó a la mitad de la planilla; personas de cincuenta años para arriba y/o con enfermedades crónicas, pagando el salario mínimo, hasta mayo. La empresa como tal no dotó a los trabajadores con artículos preventivos, sino que fue el lugar donde solicitó el servicio de limpieza. 

La preocupación de las personas que mandaron a descansar fue el precio de la canasta básica y otros artículos necesarios para subsistir, dos de estas personas madres solteras. Esta decisión fue porque ambas tienen enfermedades crónicas, no por ser madres. Los otros que se quedaron para seguir laborando están expuestos a contraer la enfermedad, ya que, uno de los lugares donde se presenta servicio de limpieza “We Work” dos ejecutivos tienen coronavirus. 

  • Médica del Hospital 20 de noviembre, no les han brindado equipo necesario para su cuidado. Ella por decisión propia ha tenido que comprar su material, cabe mencionar que en este hospital se han reportado varios casos. 
  • Médico residente de Oncología menciona que no hay suministros necesarios mencionando que les ha afectado los 3 recortes de presupuesto.
  • Maestra de un preescolar privado (patito) de Santa fe. La única maestra, junto con la directora para la atención de 32 niños. La directora y dueña del lugar sigue cobrando la mensualidad $800 más los eventos de abril, mayo. La trabajadora sigue recibiendo su salario, sin embargo, este ha sido menos del mínimo, no tiene contrato escrito. 

Desde antes de la cuarentena, la escuela no presentó medidas sanitarias. De manera independiente, la profesora tomo precauciones, así como la compra de gel antibacterial. Menciona que hay una preocupación por sus alumnos, ya que se exponen a muchas situaciones como violencia. 

La comprensión de que los niños necesitan distraerse, sacar la energía. Son momentos de tensión tanto para los niños y sus familias. 

  • Jubilado y pensionado recibe servicio medico en el ISSSTE, diabético. En una de sus consultas mencionan que hay un desabasto de insulina, posiblemente en los próximos meses no le darán su medicamento. El sector salud presenta atención por la prevención y atención del covid19 y se desprende de otras atenciones.  
  • Muchos otros, descansan y reciben el salario mínimo. Tiendas como Coppel, Elecktra siguen trabajando, no les han dado ningún comunicado para que entren en cuarentena. Los microbuseros tienen descenso económico. 

En los pobladores hay una alienación, conformismo e incluso miedo por posturas o acciones a tomar. Existe una ignorancia de los derechos humanos y la presencia de estereotipos creados por el sistema dominante para deslegitimar diversas luchas. 

El coronavirus ha visualizado el rol del pueblo de Santa fe, así como la marginación y la indiferencia del gobierno. Siendo vulnerable, no solo al virus sino a las medidas del sistema capitalista que afecta a la clase obrera, declinando a otros fenómenos sociales.