Reforma a la salud, negocio con nuestra enfermedad

01.Ago.15    Noticias nacionales - Opinión
   

Un nuevo y muy grave golpe del gobierno mexicano, que no es otra cosa que el poder de los monopolios, se ha anunciado en contra de los trabajadores y del pueblo mexicano. Se trata de la reforma al sistema de salud. Si el sistema de salud pública ya era bastante deficiente, y dejaba fuera a 30 millones de personas, esta reforma que en pocas palabras viene a recortar el presupuesto y reducir los ingresos de los trabajadores del sector salud empeorará nuestra situación, en beneficio exclusivo de los grandes capitalistas.


Por un lado se usa la palabra bonita de “universalización” o la frase “salud para todos” para presentar la futura homologación a la baja de servicios entre el IMSS, ISSTE y Seguro Popular. ¿Qué significa esto? Que las 3 instituciones que nos brindan atención médica, pasarían paulatinamente a volverse una sola pero en la cual no sería que el Seguro Popular va a atender lo que atiende el IMSS y el ISSTE, sino al revés el IMSS y el ISSTE acabarán cubriendo solo lo que el Seguro Popular cubre. ¿Cuál es la diferencia entre uno y otro? Pues que el IMSS e ISSTE prestan servicios que cubren 2000 enfermedades y tratamientos mientras que el Seguro Popular atiende un paquete de solo 285 servicios. Si se aprueba la reforma al sistema de salud pública los trabajadores perderemos la atención gratuita de 1715 enfermedades y tratamientos. ¿Y quién se beneficia de esta barbarie? Pues las empresas de hospitales y clínicas privadas.

Cuando hablan de “hacer eficiente el gasto en recursos materiales” esto es sinónimo de excluir del cuadro básico medicamentos, es decir el IMSS y el ISSTE ya no surtirán una serie de medicamentos. Por ejemplo, esto ya procedió con el Telmisartan y el Niferidipino de 30 miligramos, estos son medicamentos para pacientes con problemas de presión arterial. Están condenando a 12,000 pacientes hipertensos a desembolsar $2700 al mes o a morir de ataques cardiacos, accidentes cerebrovasculares, etc. De la misma manera pretenden proceder con los medicamentos para el cáncer, la diabetes, etc. Igualmente se habla abiertamente de privatizar áreas como los baños, la toma de muestras clínicas, rayos X, los estacionamientos, etc. ¿Quién se beneficia de esto? Los políticos corruptos que podrán meter tijera a la salud y usar a su conveniencia los recursos, así como las empresas que devorarían las áreas privatizadas.

Cuando hablan de “hacer eficiente el gasto en recursos humanos”, se habla de aplicar la reforma laboral a los médicos, enfermeras, etc. En el caso de las enfermeras se les desconocerá su nivel de estudios y se les retirará la oportunidad de elevarse en el escalafón. En el caso de los doctores se les retirarán plazas, pues ahora solo podrán trabajar para una sola institución, y si los doctores no desean perder mucho en su nivel de vida tendrán que buscar trabajo en otro lado, esto supone para los hospitales y clínicas privadas poder disponer de poco más de 70 mil doctores desesperados, con lo cual podrán reducir salarios. Igualmente se les cancelarán conquistas sindicales como el acceso a los balnearios, centros turísticos, culturales, deportivos y tiendas del ISSTE.

Así mismo se habla de certificar a los doctores mediante una evaluación. Es decir, aunque ya fueron evaluados cuando egresaron de la universidad deberán regularmente someterse a una evaluación realizada por una asociación civil, la CONACEM, con apetitos económicos bastante claros. Esta certificación cuesta cerca de 5000 dólares, lo cual les generará un negocio que supera los 15 mil millones de pesos. Ahora ya sabemos porque no es casual que estén presentando en las noticias “curiosamente” tantos casos de negligencia médica. Para inducir a la opinión pública de que el negociazo de la evaluación es necesario.

La reforma al sistema de salud no beneficia ni a los derechohabientes, ni a los doctores, ni a las enfermeras. La reforma al sistema de salud supone condenar a cientos de miles de doctores, enfermeras, y trabajadores de la salud a perder ingresos y derechos sindicales. La reforma al sistema de salud condena a muertes horribles a decenas de miles de pobres. Los únicos beneficiados por esta reforma son los monopolios que desean lucrar con nuestra enfermedad.

Llamamos a los médicos, las enfermeras, y a los derechohabientes a aliarse con los maestros y con quienes luchamos por descarrilar estas reformas. ¡Abajo la reforma al sistema de salud!