Quintana Roo, ¿paraíso en la tierra?

20.Nov.20    Noticias nacionales - Opinión
   

Si en lugar de “Alexis”, la desaparecida fuera la hija de algún empresario importante de la región, en menos de un día los elementos de la policía y la Guardia Nacional la encontrarían, pero si es una joven perteneciente a la clase obrera o a los sectores populares, las fuerzas de seguridad pública son ineficientes…

(Foto tomada de internet)


Tras los hechos ocurridos la semana anterior en la ciudad de Cancún, una pregunta recorre la mente de millones de Quintanarroenses, ¿De verdad vivimos en un paraíso en la tierra?

 

El pasado 7 de noviembre fue reportada como desaparecida por sus familiares la joven Bianca Alejandrina Lorenzana Alvarado, mejor conocida como “Alexis”, quien, en la madrugada del 9 de noviembre fue hallada sin vida, víctima de feminicidio. Fue hallada en bolsas negras en el fraccionamiento Vista Real, de la súper manzana 252 de la ciudad de Cancún, a dos kilómetros de su casa.

 

Tras darse a conocer la noticia, en la tarde/noche del 9 de noviembre, colectivos feministas y organizaciones civiles de distintos municipios del Estado de Quintana Roo realizaron manifestaciones de protesta exigiendo justicia por el feminicidio de la joven, sin embargo, la represión no se hizo esperar.

 

Tal fue el caso de la ciudad de Cancún, donde la manifestación de protesta se llevó a cabo frente al Palacio Municipal. La manifestación fue reprimida por elementos policiacos que dispararon sus armas de fuego con la finalidad de dispersar la protesta, acción que ocasionó detenciones y heridos de bala, todo esto mientras la Guardia Nacional protegía el inmueble y acordonaba el área. Siendo cómplice de este acto represivo ya que elementos de la misma se encontraban presentes y no hicieron nada para detener la represión a los manifestantes, por el contrario, fungieron como refuerzo de las fuerzas policiacas.

 

Tras lo sucedido, la presidenta municipal de Cancún, María Elena Hermelinda Lezama Espinoza, publicó un video en sus redes sociales en el que reiteraba que ella dio la orden de “no reprimir la manifestación” al mismo tiempo que acusó al gobernador del Estado como responsable, alegando que la policía que reprimió se encuentra ligada al mando único estatal.

 

A su vez, el gobernador del Estado de Quintana Roo, Carlos Joaquín González, reprobó los actos de represión y aseguró que él, al igual que la alcaldesa de Cancún, dio la orden de “no reprimir la manifestación”, sin embargo, aseguró que se investigarían a los responsables y se les haría pagar.

 

Las investigaciones dieron como resultado que el Director de la Policía de Cancún, Eduardo Santamaría, fue el responsable de dar la orden de reprimir la manifestación, y de la misma forma, Alberto Capella, Secretario de Seguridad Pública del Estado, renunció a su cargo.

 

Aquí hay varias cuestiones que dejan en evidencia la ineficiencia de los elementos de seguridad pública y de las autoridades municipales y estatales.

 

Si en lugar de “Alexis”, la desaparecida fuera la hija de algún empresario importante de la región, en menos de un día los elementos de la policía y la Guardia Nacional la encontrarían, pero si es una joven perteneciente a la clase obrera o a los sectores populares, las fuerzas de seguridad pública son ineficientes, tal y como se ha demostrado infinidad de veces con el aumento de la criminalidad en el Estado de Quintana Roo, confirmando una vez más, que las fuerzas del Estado en el capitalismo, están al servicio de la burguesía y no de la clase trabajadora y los sectores populares.

 

El gobernador de Quintana Roo se deslindó de la responsabilidad asegurando que el no dio la orden de reprimir la manifestación, sin embargo, no hay que olvidar que los elementos estatales han reprimido diversas manifestaciones en todo Quintana Roo, desde protestas indígenas hasta estudiantiles y nunca se han llevado a cabo acciones contra los responsables de la represión, que curioso que ahora, después de numerosas represiones a lo largo de su período de gobierno, el gobernador Carlos Joaquín por primer vez lleve a cabo acciones.

 

De la misma forma la presidenta municipal de Cancún se deslindó asegurando que ella no dio la orden, pero no dice que su municipio es el séptimo más peligroso de México (según cifras del INEGI), todo gracias a unas fuerzas de seguridad pública ineficaces a la hora de proteger al pueblo, ya que, como se sigue confirmando, las fuerzas policiales y del ejército, en el capitalismo, están al servicio de la burguesía, de los empresarios y los monopolios, no están al servicio de los trabajadores ni de los sectores populares.

 

De igual forma, el responsable de dar la orden de reprimir la manifestación, el entonces Director de la Policía de Cancún, Eduardo Santamaría, simplemente fue relevado de su cargo, castigo muy ingenuo teniendo en cuenta que, debido a su orden, muchas personas resultaron heridas de bala. Es decir que, ¿a una persona humilde que salga a vender chicharrones al parque debido a que lo despidieron del trabajo por la situación derivada de la pandemia, lo encierran en la cárcel por no tener los permisos para vender en la vía pública pero un director de la policía que manda a reprimir una manifestación ocasionando heridos, solo es despedido?. Con esto se confirma una vez más que la justicia en el capitalismo solo aplica para la burguesía, para los trabajadores y los sectores populares existe una dictadura.

 

Ante lo expuesto es necesario preguntarse:

 

¿Quintana Roo es ese paraíso en la tierra que nos pintan en los spots publicitarios de turismo?

 

¿De verdad vivimos en un paraíso?