¿Qué ruta de lucha le queda a la CNTE?

12.Sep.16    Noticias nacionales - Opinión
   

Luego de cuatro meses de lucha constante a nivel nacional, con el estallido de paros de labores, levantamiento de campamentos y grandes marchas; hoy el movimiento magisterial se encuentra en una situación muy distinta: la del regreso a los centros de trabajo y el replanteamiento de la ruta de lucha. Cuando se debía afianzar el movimiento extendiendo el paro magisterial a más escuelas, justo en el regreso a clases, el movimiento se debilitó y el regreso a clases fue el fin del paro masivo.


Sabemos que es grande el esfuerzo para mantener un campamento y el paro, como Partido Comunista de México hemos acompañado estas acciones, en la Ciudad de México, Oaxaca, Morelos, Monterrey y otras ciudades. Esto nos permite preguntarnos si acorde al objetivo que es tirar la reforma educativa, ¿está bien planeada la retirada como parte el plan de lucha? Consideramos que no, pues significa dejar estos métodos los que lograron sentar al gobierno para que propusieran la suspensión la suspensión de la reforma: la confrontación directa surgida de las marchas masivas, plantones, y sobre todo el paro de labores.

Así pues, la retirada de estos métodos de lucha deja condiciones favorables para el gobierno, tanto así que nada más se regresó a clases y el 8 septiembre anunciaron que habrá al menos 1889 profesores separados de su cargo por faltar, y una vez más Nuño afirma que la abrogación o suspensión de la reforma no es algo en discusión. De hecho continúa su aplicación gradual, le propuesta de dar curos de preparación para el examen y estímulos a quienes lo presenten, muestra que hace uso de la violencia y la dádivas para golpear la unidad del magisterio.
El levantamiento del paro aunque no es el fin del movimiento magisterial, sí le resta fuerza al movimiento magisterial. Entonces ¿qué se debe hacer? Para que esto no sea el inicio de una derrota, el regreso a centros de trabajo debe hacerse con la consigna: ¡Organizar y fortalecer el trabajo con padres de familia y demás trabajadores! Para acumular fuerza, comprendiendo que sólo la movilización política no ceñida a legalidad puede tirar la reforma educativa.

Hoy el viejo método de movilizarse y hacer acuerdos regionales con el Gobierno ya ha quedado caduco, por lo que hoy los trabajadores si quiere hacer frente a las políticas anti populares, requiere utilizar múltiples formas de lucha, incluida la confrontación violenta que por demás es inevitable cuando el Gobierno no cede y los trabajadores tampoco estamos dispuestos a ceder. Costosa enseñanza está, que se hizo presente en la confrontación de Nochixtlan, luego de la cual el gobierno por un momento empezó a proponer la suspensión temporal de la reforma.

Toda otra forma de lucha (esperar al 2018 con MORENA, vía parlamentaria, las consultas y demandas legales, la movilización pacífica) ha quedado cancelada, y es únicamente retrasar la reforma, y la necesaria organización de las masas para luchar hasta las últimas consecuencias.

Saludamos la decisión de las bases magisteriales de Chiapas que han decidido mantener el paro hasta tirar la reforma, pues muestran la ruta que en adelante ha de ser la de todos los trabajadores que quieren oponerse a las reformas anti populares o ganar mejores condiciones de vida: contestar a la agresividad con que el Estado y los monopolios imponen en la reformas, con la organización de los trabajadores dispuestos al paro de labores, la confrontación directa.