¿Por qué el Estado burgués promueve el feminismo?

   

Tergiversación del Feminismo por parte de la burguesía.


El 10 de Mayo, durante el informe diario sobre la pandemia de COVID-19 del subsecretario de salud Hugo López Gatell fue transmitido un cortometraje contra la idealización de la maternidad y los estereotipos titulado “Las muchas madres” producido por la Secretaría y el Instituto Nacional de las Mujeres del gobierno de México, en colaboración con ONU Mujeres México y varias organizaciones feministas entre ellas Católicas por el Derecho a Decidir, GIRE, ILSB, Fondo Semillas y Equidad de Género. En él aparece brevemente la representación de una marcha feminista y se oye, después de una lista de frases dirigidas a las madres en diferentes situaciones “y educaste a tus hijas e hijos en el feminismo”. ¿Qué nos dice esta escena? ¿Qué conclusión podemos sacar de que esté en el video transmitido por el gobierno? Éste hecho nos demuestra claramente que el estado burgués apoya y promueve el feminismo que, aún cuando lo señala como un enemigo, es su aliado y su herramienta. 

Actualmente la mujer proletaria ocupa un lugar primordial en la economía y en el proceso de producción capitalista, constituyendo una parte importante de la población económicamente activa, pero sigue careciendo de derechos y atada al trabajo doméstico, sin embargo el movimiento feminista no la conducirá a su emancipación ni a mejorar su condición siquiera. El feminismo es un movimiento estéril, excluyente, que con sus reivindicaciones “progresistas” sirve al capital generando distracción y confusión entre las mujeres y a la juventud proletaria, postrándolas ante de la burguesía que lo utiliza a su favor. El feminismo en todas sus expresiones en burgués o pequeñoburgués e impide la unión de hombres y mujeres proletarios, unión necesaria para su organización y lucha contra su enemigo común: el capitalismo. 

Pero ¿por qué los comunistas criticamos tan duramente al feminismo? ¿Acaso estamos negando la necesidad de la emancipación de la mujer o minimizamos su importancia? De ninguna manera, desde su inicio, el movimiento comunista dio una gran importancia a la lucha por su emancipación y planteó la necesidad de su integración plena al proceso productivo en una sociedad sin explotados ni explotadores, lo que dará fin a su opresión al igual que a la del conjunto de la clase obrera. 

Es importante tener claro que no toda lucha por los derechos de las mujeres es sinónimo de feminismo. Éste es un movimiento social que ha tomado mucha fuerza sobre todo entre la juventud en los últimos años, principalmente a través de redes sociales. Señala que la causa de las desigualdades que viven todas las mujeres es el patriarcado y la cultura machista, por eso se dirige en contra de estas cuestiones ideológico-culturales que imponen la supremacía del género masculino. 

Aquí pierde de vista dos cuestiones fundamentales. La primera es que al situar la cultura machista como el problema principal está ignorando las bases materiales objetivas por las que nace y sigue vigente: la división social del trabajo y el surgimiento de la propiedad privada, momento histórico a partir del cual se origina la explotación del hombre por el hombre  y la sociedad se divide en clases sociales, no en géneros. 

Esto nos lleva a la segunda cuestión: niega la lucha de clases afirmando que todas las mujeres son igualmente oprimidas por todos lo hombres, plantea una lucha de géneros. Esta concepción de la realidad es errónea, pero no lo es por casualidad. Dentro de una sociedad dividida en clases sociales, entre burgueses y proletarios con intereses contradictorios, las mujeres como cualquier otro sector de la población también están divididas entre mujeres burguesas y mujeres proletarias con interés contrarios.  El feminismo con su discurso de “empoderamiento femenino” no dice abiertamente que lucha sólo por los derechos y mejores puestos dentro de la sociedad capitalista para las primeras, pero para conseguirlo, tiene que apelar a las fuerzas y la organización de las segundas, que al sumarse a este movimiento están apoyando a sus explotadoras. 

Por esto el movimiento feminista es inofensivo y hasta benéfico para el capital, el Estado burgués lo sabe, esta es la razón de que lo promueva y le conceda espacios para su manifestación, polemizando con él en algunas ocasiones para presentarlo ante las masas como una alternativa revolucionaria de lucha contra el sistema y se le sumen.  Es una trampa para que las mujeres proletarias vean en los hombres de su clase al enemigo culpable de su falta de derechos y  discriminación, lo que impide la unidad de la clase trabajadora y retrasa su organización para combatir al sistema que la oprime independientemente de su género. Contrario a las organizaciones realmente revolucionarias que son golpeadas y reprimidas por el Estado, el feminismo no es una amenaza para él ni una alternativa para el proletariado.