Para la UADY ya nada es igual, ahora lo hace peor

13.Ago.20    Noticias nacionales
   

En un boletín de prensa del día 8 de agosto, la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY) anunció, a sus alumnos de todos los niveles, que los exámenes de selección para el ciclo escolar 2020-2021 serán obligatoriamente presenciales…


En un boletín de prensa del día 8 de agosto, la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY) anunció, a sus alumnos de todos los niveles, que los exámenes de selección para el ciclo escolar 2020-2021 serán obligatoriamente presenciales. Para nadie es un secreto que la UADY desprecia por completo las necesidades del alumnado, pero resulta escandaloso que pretenda poner en riesgo la seguridad y la salud de la juventud, obligándola a asistir a un examen presencial en plena pandemia de COVID-19, sin siquiera dar muestras de voluntad de buscar alguna otra alternativa que, al mismo tiempo, proteja la salud de las y los alumnos, y no suponga un perjuicio académico.

Hay muchos ejemplos para demostrar el completo desapego que existe entre la UADY como institución y las problemáticas, tanto generales como  urgentes, que aquejan a su población estudiantil, pero solo por citar un ejemplo, recordemos el penoso caso del pasante de la carrera de Medicina que se contagió de COVID-19 mientras estuvo realizando su estadía en un municipio del interior del estado, y el cómo la UADY obliga a los estudiantes de esta carrera a seguir realizando su servicio social, pese a los elevadísimos riesgos de contagio que esto significaría, incluso bajo amenazas de darlos de baja si se niegan a ello.

Estas situaciones, junto a muchas otras que se suscitan al interior de la UADY, nos parecen inaceptables para una institución que se jacta de “humanista” de palabra, pero que es inhumana en los hechos. Sin embargo, no se nos escapa el hecho objetivo de que, bajo el capitalismo, esa es la naturaleza de la educación, y es un mal que se presenta en todos los niveles educativos. En los márgenes del capital, por más que desde las aulas, toda una caterva de académicos de la más pintoresca variedad (posmodernos, reformistas, reaccionarios, etc.) nos vendan soluciones idealistas, como las de una “mejor educación”, mayor pensamiento “crítico” (siendo en su mayoría, irónicamente, acríticos para con la Universidad), para erradicar estas problemáticas, la realidad es que nada de eso va a cambiar si no se corta de raíz lo que en primer lugar engendra estos problemas, si no se hace saltar por los aires este sistema para dar paso al socialismo.

Pero nosotros hacemos notar también que este cambio no va a caer del cielo, ha de ser producto de la más disciplinada y abnegada organización de todos los sectores oprimidos, entre los que desde luego se encuentra la juventud estudiantil. Es nuestra tarea inmediata construir un nuevo movimiento estudiantil a nivel nacional, crear sindicatos de estudiantes, no solo en las universidades, sino en todas las escuelas del país, y articularlos para poder golpear de manera conjunta.

Entre tanto no nos tracemos ésta como tarea inmediata y urgente, las injusticias al interior de nuestra Universidad no cesarán y contribuirán, no solo a acelerar la ya por todos conocida decadencia de la UADY en todos sus aspectos (pese a su propaganda, que con todo cinismo nos promete “ya nada es igual, lo haremos mejor”), sino también a sumir más en la ruina, la incertidumbre y la desesperación, como la que se está viviendo ahora, a todo el alumnado de la Universidad, y con lo que demuestra que en el capitalismo todo, incluso la UADY, tiende a hacerse peor.