Mi padre tuvo que tomar las armas porque no le dejaron otro camino

21.May.15    Noticias nacionales
   

JaramilloEn el municipio de Temixco, en el estado de Morelos, Raquel Jaramillo Zúñiga de 75 años, hija mayor de cuatro hermanos del comunista y líder agrario Rubén Jaramillo Ménez, accede a una entrevista y platicar acerca de su padre. Rubén Jaramillo fue asesinado el 23 de mayo de 1962 junto a su esposa y tres hijos en Xochicalco, Morelos, a manos de un grupo de policías judiciales y militares, por órdenes del entonces Presidente de la República, Adolfo López Mateos.


Raquel Jaramillo fue fundadora de la colonia popular “Rubén Jaramillo” en 1973.

L.B.: Y ya que estamos hablando de su papá, si nos podría decir ¿Quién fue Rubèn Jaramillo?

R.J.: Un gran luchador social. Fundador del ingenio de Zacatepec. Él en campaña, en ese tiempo, cuando andaba en campaña el General Cárdenas, para Presidente de la República, él (Jaramillo) le pidió, le hizo esta solicitud del ingenio de Zacatepec, para beneficio de la comunidad y se lo concedió. Tan es así que él fue el primer, en aquel tiempo no había gerente, eran, consejeros. Él fue el primer consejero que hubo en el ingenio de Zacatepec y de ahí le nacieron muchos enemigos. Usted sabe que la gente que está en contra del progreso… tuvo muchos enemigos, inclusive lo quisieron matar, aún con todo y eso, siguió adelante. Yo todavía no nacía ¿verdad? Pero mi papá me contaba de todo eso. Posteriormente tuvo que tomar las armas porque no le dejaron otro camino.

L.B.: Sabemos que se postuló algunas veces para gobernador del estado de Morelos.
R.J.: Ah, claro que sí. No recuerdo exactamente, fue como por el 1953, algo así. O en el 1952… se postuló para gobernador.

L.B.: ¿Se postuló con el Partido Agrario Obrero Morelense (PAOM)?
R.J.: Sí. Con el Partido Agrario Obrero Morelense, que su lema era: ¡De lucha y acción permanente!

L.B.: Sabemos que fue un luchador social y que en la última parte de su vida militó en el Partido Comunista, por todo ello lo reivindicamos, la pregunta es ¿Rubén Jaramillo fue un comunista?

R.J.: Claro que sí, yo estoy consciente de ello.
L.B.: Y ya cuando Rubén Jaramillo estaba participando como comunista, ¿Se acuerda de algunas luchas que haya llevado, ya en su última etapa de vida?

R.J.: Bueno pues yo estaba muy pequeña, pero sí, recuerdo porque a nosotros nos dejó con mi abuelita, la mamá de mi mamá, y nos dejó muy pequeños, a mí me dejó de la edad de 6 años, mi otro hermanito de 4, y el otro de 2 años y el más chiquito de 3 meses. Sí. Y todos quedamos ahí, pero sí, yo iba a verlos al campo. Luego me decían: “están en tal parte”, y yo me escapaba y me iba a verlos. Y yo oía los comentarios que hacían y que decían que la lucha que él llevaba era por el bien social. Defendía a los campesinos. Inclusive hubo un momento en que hubo la necesidad de que a los ganaderos, porque también los apoyaba, se les… este… vino la cosa esa… de la fiebre aftosa y que les mataban su ganado. Y mi papá fue uno de los que protestó y se enfrentó al gobierno para calmar eso, y se calmó. Aquí en Morelos no hubo matazón de ganado, gracias a Rubén Jaramillo. Así como esas cosas, él defendió muchas luchas.

L.B.: De las últimas luchas que las investigaciones han mencionado fue la que llevó a cabo en Michapa y El Güarín. ¿Nos podría dar más elementos, si tiene nociones, de esta lucha que él llevó a cabo?

R.J.: Más que nada él luchó por esos terrenos del Güarín, sí, de Michapa y el Güarín, para repartirlos a la gente que más los necesitaba. Pero encontró obstáculos entre los altos funcionarios, que se apoderaron del espacio ese y buscaron la manera de eliminarlo. Inclusive el de la Reforma Agraria le dio un documento a mi padre, donde efectivamente le cedía los derechos para que le repartiera a la gente. Y Como a los 15 días de que se lo dio, lo mandó a traer y le dijo: “¡No, tráeme ese papel, porque si no me van a fusilar a mí!”. Y mi papá le dijo: “Yo no estoy jugando, yo soy hombre de palabra, y como tal, yo voy a cumplir. Con el papel y sin el papel yo voy a cumplir”. Y de ahí le vino su muerte a mi padre.

L.B.: ¿Esa fue la última lucha que llevó a cabo Rubén Jaramillo?
R.J.: Así es, esa fue la última lucha.

L.B.: Esta pregunta puede ser obvia, pero es necesario dejar claro, al menos usted como su hija, y sobre todo dar a conocer, la pregunta es: ¿Quién asesinó a Rubén Jaramillo?
R.J.: Mire, me duele mucho el decírselo, pero yo sí estoy consciente de ello, fue López Mateos, por eso yo… una fotografía que hay donde mi padre estaba con López Mateos dándose el abrazo, es un abrazo traidor, sí, yo la quemé. Claro que los compañeros la tienen y por ahí yo tengo un periódico donde está él abrazándose con mi papá y maldigo la hora en que hizo eso ese señor. Ese señor ya está debajo de tierra, pero lo ha de estar pagando muy bien.

L.B.: Y digamos, es también obvia la pregunta, pero, ¿Por qué lo decidió asesinar el gobierno?
R.J.: Porque no le convenía. Al gobierno no le conviene que haya gente que hable con la verdad. Sí. Si usted habla con la verdad, inmediatamente lo eliminan. Ahora digo, pues yo no soy política, pero estoy aprendiendo, si quiero decir la cosas, ya no las digo claras, las digo a medias. Sí, ¿por qué? Porque al gobierno no le conviene que le saques sus trapitos al sol.

L.B.: Algunos podrán decir, que no fue una orden del gobierno, que fue una orden del Ejército, pero al fin y al cabo, nosotros decimos que la orden vino de arriba, de asesinarlo y no hay porque darle vueltas.

R.J.: Más claro no puede ser, señor. Sí. Yo digo que fue el gobierno, porque los carros blindados del Ejército no los mueve nadie, más que sólo con una orden presidencial. Y ahí venían carros blindados. Por fortuna a mí me tocó haber visto todo. Yo estaba en casa con mis padres, cuando llegaron y que le apuntaron a mi papá, que lo iban a asesinar. Corrí y lo abracé y me papá me dijo: “¡Ora tú, qué locuras tienes!” Sí. Y ya no hablaba porque la sorpresa me enmudeció. Y corrí y lo metí hacia dentro, ya encontré a mi mamá, que ya tenía arma para tirar, sí. Y le dijo mi papá: “No vamos a tirar, porque yo le prometí a López Mateos no tomar las armas más. Y digo ¡qué tonto fue mi papá! Que me perdone mi padre, pero creer en las palabras de un político falso: ¡Nunca!

L.B.: Es claro. Nosotros sabemos que el gobierno en turno siempre tratará de eliminar a la verdadera oposición política que lo esté cuestionando y que en verdad esté luchando porque haya un bien social, una justicia social para el beneficio de las mayorías. Y esa oposición en ese momento era Rubén Jaramillo. Nos podría decir, si, ¿usted considera que el Estado mexicano sigue aplicando los mismos métodos contra sus opositores políticos? A nosotros como comunistas en el año de 2013, el gobierno de Guerrero asesinó a 5 camaradas. El gobierno de Morelos en febrero asesinó a Gustavo Salgado, otro comunista más. ¿Usted considera que el gobierno sigue aplicando la misma receta, si sigue eliminando de la misma forma, y que es nuestro deber señalar que como lo hizo con Jaramillo en 1962, lo sigue haciendo actualmente?

R.J.: Siempre lo va hacer. Todo aquel que señale los errores del gobierno y los males que está cometiendo, siempre van a tratar de eliminarlos. Nunca los dejan. Y eso no sólo fue Rubén Jaramillo… Quien sea.

Zúñiga

L.B.: ¿Qué significa para usted que la colonia lleve el nombre de su padre?
R.J.: Un gran honor. Y que bueno que le reconocen su labor que él hizo, sí. Y que hubo un compañero, eso sí quiero dejarlo muy claro y agradecerle a ese compañero, aunque ya no viva. Pero sí dejar claro que fue el compañero Amador Cabrera, quien insistió en que se le pusiera el nombre a la colonia. Había… ¡como siempre!, personas que están en contra de las acciones que se van a tomar. Y dicen: “¡No! ¡¿Quién es ese Jaramillo?! ¡Era un bandido!”. “¡No!”, dijo Amador cabrera, “¡No! Jaramillo fue esto y esto”. Ya les explicó, a su manera, pero les dijo quien era, porque él (Cabrera) tenía conocimiento de la lucha de mi padre.

L.B.: ¿Y siempre ha vivido aquí en este lugar, en esta casa?

R.J.: No. Llegué por allá por donde está el Centro de Salud, ahí llegué. Pero cuando se hizo la remodelación de las calles y todo, me trajeron para acá y aquí me dieron este espacio. Y construí mi casa con mucho esfuerzo, conjuntamente con mis hijos.

L.B.: ¿Por qué es importante conmemorar, recordar, quién fue Rubén Jaramillo? y sobre todo esta fecha, 23 de mayo, ¿por qué usted considera que es importante?
R.J.: Mire, yo quiero dejar algo muy claro. Es importante en este sentido. Porque los jóvenes de hoy no conocen el historial de Rubén Jaramillo, a parte, también es mi madre y mis hermanos, porque todos murieron juntos, sí, y murieron por el mismo ideal. Entonces es importante que se dé a conocer. Que las nuevas generaciones estén enteradas de la lucha que hubo hacia atrás y que ellos deben de seguir adelante también.

L.B.: Es totalmente correcto que usted diga: “no asesinaron sólo a Rubén Jaramillo”. ¿Nos puede decir los nombres de las 5 personas que asesinaron, de sus familiares?

R.J.: Epifania Zúñiga de Jaramillo, su esposa. Ricardo Jaramillo Zúñiga, Filemón Jaramillo Zúñiga, Enrique Jaramillo Zúñiga, todos eran hijos de Rubén Jaramillo y Epifania Zúñiga, así como lo soy yo. Y no hubo justicia, porque para su conocimiento de ustedes, y lo digo en este sentido. Eh… mi padre murió, y como a los 8 días, antes de que se levantaran las cruces de los finados. Yo me fui a México, puse la demanda, que yo sabía que nunca iba a prosperar, porque… ¡cómo voy a poner la demanda a la misma persona que lo asesinó! No iba hacer nada y no lo hizo. Pero le doy muchas gracias a un compañero, que deseo que ojalá y viva, y haber si tengo la oportunidad de volverlo a saludar, que les comentaba que era el licenciado Juan Manuel Gómez Gutiérrez, que él fue, el que me apoyó mucho para ir a poner esa denuncia en la Procuraduría General… y está ahí, pero nunca prosperó para nada. Sí, ¡cuál fue mi sorpresa! Que cuando mis padres tenían días de asesinados, la persona que estregó a mi padre y el Capitán Martínez andaban paseándose en el zócalo, como si fuera el día de su festejo de ellos. Entonces… ¡qué quiere decir! ¡qué quiere el gobierno! Tapar el sol con un dedo no es posible. Y aquí estamos, yo digo que mientras Dios me dé un granito de vida, yo voy a seguir hablando con la verdad, porque mi padre así me enseñó.

L.B.: ¿Qué les puede decir a las nuevas generaciones, sobre la necesidad que tenemos actualmente de organizarnos en un verdadero Partido Político, cómo lo hizo Rubén Jaramillo?

R.J.: Los invitamos a que reflexionen que están equivocados. Mientras andemos, digo andemos, porque yo también ando en Partidos que nunca van hacer las cosas legales como se debe. Organizarnos, ¿para qué? Para que la nación mejore.