Los trabajadores de Pilares entre la precariedad y el covid-19

06.Abr.21    Obrero Sindical - Reportaje
   

Además, la situación de la pandemia agudizó problemáticas que ya venían dándose desde hace 2 años tales cómo la falta de presupuesto sobre todo para los materiales de los diferentes talleres que se imparten, lo cual menciona la compañera muchas veces los profesores que imparten dichos talleres tienen que improvisar en materiales y herramientas (…)


Hace 2 años surgió el proyecto de Pilares impulsado por el gobierno de la ciudad de México como por la secretaría de cultura, la secretaría educación y la secretaría del deporte. Si bien dicho programa estaba enfocado en crear espacios para la difusión cultural como de oficios, educativas y deportivas en los barrios, a lo largo de más de 2 años se han desarrollado algunas problemáticas sobre todo en las condiciones precarias en las que se encuentran los talleristas de cada centro Pilares de la ciudad de México.

 

A pesar de la actual situación de la pandemia, pudimos contactar a una trabajadora del arte y la cultura que hasta hace poco estuvo en Pilares y que no fue recontratada en la última convocatoria (menciona que puede que haya sido en forma de represalia por haber formado parte de los talleristas que más protestaron por las condiciones que se tienen dentro de Pilares). Nos explicó que la primera situación que pone en vulnerabilidad a los trabajadores que imparten los talleres de Pilares, es que no están categorizados como trabajadores. A lo cual, en el momento qué es aceptado en dicha convocatoria como tallerista uno entra como beneficiario de un programa social, es decir no hay contrato laboral alguno. Ni se tiene alguna prestación y derecho laboral.

 

A pesar de los esfuerzos por organizarse y poner clara la demanda por tener un empleo como tal y ser considerados trabajadores, la única respuesta del gobierno de la ciudad como de las secretarias que manejan el proyecto de Pilares, fue que no podían contratarlos y muchos menos basificarlos porque había impedimentos en poder contratar trabajadores en este período. A ello la manera de poder retribuirlos fue como beneficiarios de dicho programa.  ¿Pero qué derechos laborales tienen los trabajadores de pilares? A lo cual la compañera nos dijo que no había ningún derecho laboral y mucho menos prestación es decir no había ni seguridad social lo cual ha conllevado que durante la pandemia varios talleristas se contagiaron y no contarán con atención médica pública. Además, que cada año tienen que volver a hacer el trámite correspondiente a la convocatoria como tallerista y no hay ninguna preferencia o antigüedad es decir al siguiente año no puede ser seleccionado.

 

La compañera quien impartía talleres de teatro, nos explicó cómo tuvo que enfrentar no solamente haberse contagiado de COVID sino además de tener que buscar la manera de justificar sus faltas a cursos de capacitación. Y que las autoridades correspondientes lo único que le dijeron fue que consiguiese un documento en el cual confirmarse que había dado positivo. Cuando no contaba con algún servicio de salud, y es claro especificar que, si bien los quioscos de detección de la secretaría de salud como del gobierno de la ciudad han sido instalados en diferentes puntos, esto tiene casi tres meses. La compañera padeció los síntomas y trato de estar en confinamiento; esto ocurrió en los meses anteriores a qué se levantará el primer semáforo rojo, justo cuando no había pruebas suficientes, o se tenía que pagar en laboratorios privados para realizar dicha prueba. Como ella fueron varios casos que han sido denunciados por talleristas. No obstante, ella refiere que la pandemia le cayó como anillo al dedo a las autoridades para ir sacando a trabadores de dicho programa bajo el argumento de que no hay recursos, así como nuevamente la austeridad entra como pretexto. Sin embargo, los salarios de funcionarios y coordinadores no son recortados pero los talleristas si pueden ser despedidos o rechazados de la convocatoria reciente.

 

Además, la situación de la pandemia agudizó problemáticas que ya venían dándose desde hace 2 años tales cómo la falta de presupuesto sobre todo para los materiales de los diferentes talleres que se imparten, lo cual menciona la compañera muchas veces los profesores que imparten dichos talleres tienen que improvisar en materiales y herramientas o en su caso desembolsar de su dinero para poder realizar dichas actividades en los diferentes centros de pilares. Porque en muchos casos las personas sobre todo jóvenes y niños que están dentro de las diferentes actividades no cuentan con los recursos necesarios e incluso para comprar material y poder aprender algún taller u oficio.

 

Con una precariedad laboral, así como una incertidumbre es la situación de los trabajadores dentro de Pilares, cuestión por la cual se han dado casos de organización como ha mencionado la compañera. Nos menciona que se tiene en un desprecio, pero sobre todo desvalorizado cualquier tipo de actividad cultural o artística en el sentido que por una parte el gobierno de la ciudad y sus secretarías tratan de hacer ver que tienen la disposición de difundir y crear proyectos culturales como artísticos y estos deben ser gratuitos. Pero dejan de lado los años de formación y experiencia adquiridos por parte de los trabajadores tanto de la cultura y del arte y las demás actividades que realizan en los centros de Pilares ya que totalmente están precarizados con bajos salarios disfrazados de programa social cómo desprotegidos en derechos laborales cuáles los hacen vulnerables no sólo a estar expuestos a la pandemia sino a la crisis económica actual.