Los obreros movemos a México. Una reflexión sobre la instinto de clase

03.Jun.20    Noticias nacionales
   

El fin de semana pasado, se volvió viral en redes sociales con la respuesta de un obrero gritándoles a los manifestantes “fifís”, o mejor dicho, burgueses; la potente verdad de que quien mueve a México es la clase obrera…


El fin de semana pasado un obrero se volvió viral en redes sociales por el grito contra los manifestantes “fifís”, o mejor dicho, elementos de la burguesía.La potente verdad de que quien mueve a México es la clase obrera, expresa lo que durante el periodo de contingencia se ha podido constatar: que sin los obreros no hay mercancía que se produzca, ni se distribuya, ni por tanto, se destine al consumo de nadie. Bien puede estar ahí el capital y quien se ostenta como su dueño, sin embargo, estos dos elementos son impotentes y se vuelven poco menos que un adorno sin la fuerza de trabajo de los proletarios.

Lo gritado por ese obrero fue un impuslo del instinto de clase, y tiene una profundidad mayor, e inclusiva contrario a lo intentado por Morena y su Gobierno, buscando utilizar este suceso para burlarse de aquellos a quienes pretende caracterizar como “oposición” y mandar el mensaje de que la clase obrera esta con Morena, pero esta idea es falsa, Morena no es un gobierno a favor de los trabajadores, sino un partido más de la burguesía.

Las dos caras de la misma moneda, por una parte algunos sectores de la burguesía llaman comunista al gobierno de López Obrador y Morena, no obstante la mayor parte delos grandes monopolios siguen cerrando fias con López Obrador. La oposición de una fracción de la burguesía a la 4T se difunde como un bucle amplificado por la prensa, con esto se pretende mantener a los trabajadores desconcertados, pues mientras se observa efectivamente un grupo de burgueses descontentos tomando las calles, a los trabajadores, las juntas de conciliación y arbitraje no les atiende en sus denuncias; tampoco les resuelve el gobierno de Morena a los trabajadores autónomos en la desesperante situación por la subsistencia, pues llevan meses sin poder trabajar.

A pesar de esto, el grito de “ridículos” del compañero, desvela no sólo el hecho patético de la burguesía considerándose creadora de la riqueza, sino que además, muestra su situación privilegiada en el gobierno del presunto cambio, en el gobierno de López Obrador y Morena, pues independientemente del circo mediático y el mensaje de ambas expresiones en el sentido de una unidad entre la burguesía y el proletariado, el trato que reciben los trabajadores cuando protestan, no es el mismo que el de la burguesía; cuando los trabajadores protestan, se les envía a la Guardia Nacional, la policía Estatal, Municipal y Antimotines; sin embargo, cuando la burguesía protesta, lo pueden hacer con toda libertad y mientras más rica, más libertad le otorga el gobierno de López Obrador.

El mensaje del compañero es claro, si los proletarios somos los que movemos México, ridículo resulta ponerse a la cola de la burguesía, en cualquiera de sus expresiones, asumiendo sus discursos o cediendo a sus intentos por desarticular a la clase obrera, cuando recién empieza a coaligarse.

La fracción de la burguesía caracterizada por AMLO como “fifís”, no representa los intereses de la clase obrera, pero tampoco lo hace el gobierno de López Obrador. Los intereses de la clase obrera sólo podrán ser defendidos por la clase obrera misma, mediante su instrumento político, es decir, mediante su Partido político; la clase obrera constituida en tal y organizada en su partido, el Partido Comunista de México, puede y hace frente a sus enemigos de clase como se demuestra en las calles.