Lo que no puede pasar - Volante repartido en la fábrica de cartuchos

02.Ago.12    Noticias nacionales
   

Puede pasar que los patrones agredan y despidan a los compañeros que elegimos para defendernos. Lo que no puede pasar es que nosotros nos olvidemos de ellos.

Compañeros, reflexionen en que si les dejamos hacer esto impunemente, al rato los nuevos compañeros que elijamos pensarán que no cuentan con nuestro respaldo y que es mejor venderse a la empresa.

Puede pasar que de palabra nos prometan, ahora sí, entregar las categorías, las plazas y otros beneficios. Lo que no puede pasar es que les creamos tontamente.

Compañeros, reflexionen en que si no tenemos una fuerte organización sindical, en que si no queda por escrito en un contrato colectivo, ellos pueden incumplir lo que digan. O que así de fácil como lo dan hoy, lo quiten mañana. Solo unidos tendremos la fuerza para imponer beneficios duraderos, para garantizarnos una vida y trabajo dignos.


Puede pasar que ahora tengamos que llenar el vacío y elegir otro comité. Pero lo que no puede pasar es que ahí dejemos las cosas.

Compañeros, la máxima autoridad de un sindicato es la asamblea. Sus acuerdos están por encima incluso de los delegados. Cuando ellos pregunten ¿Quién está detrás del sindicato? La respuesta será nadie. Cuando ellos vean ¿Quién acata los acuerdos del sindicato? La respuesta será todos. Necesitamos asambleas para revisar como va nuestra defensa, qué problemas hay, qué ha pasado con las cuotas, etc.

Compañeros, vote por quien se vote, dos acuerdos más debe tener la asamblea si queremos transformar la derrota en triunfo:

*A partir de este sábado debe convocarse a asamblea mínimo cada 3 meses. Que se fije una fecha desde ahora.

*Los compañeros despedidos deben tener nuestra solidaridad.