Lo oculto tras la detención de Elba Esther Gordillo

28.Feb.13    Noticias nacionales
   

No todo es lo que parece en la detención de Elba Esther Gordillo. La maniobra estuvo precedida de la promulgación de la Reforma Educativa y de una serie de entrevistas y comentarios en Televisa donde lo común y, al respecto, fueron los ataques, no tanto a la cacique magisterial, sino al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), dentro del cual no sólo se incluye el elbismo sino una muy nutrida capa de profesores que desde el comienzo se han opuesto férreamente a la Reforma y, antes, a la Alianza por la Calidad Educativa (ACE) que tienen por objetivo la privatización de la educación pública.

Y aunque la aprehensión de Gordillo alivia y contenta a muchos, el golpe no fue dado tanto al cacicazgo sino al magisterio. A continuación, congelarán las cuentas del SNTE y vigilarán cada uno de los pasos dados por esta organización. Cualquier intento por avanzar en el rechazo de la Reforma Educativa será objeto de una campaña de criminalización en los medios de comunicación, ante el máximo tribunal de Mexicanos Primero y el documental De Panzazo. Se pretenderá hacer creer que las arcas de la cacique mueven las protestas, aunque venga de los sectores que a lo largo de 20 años han combatido al charrismo sindical.


El SNTE, pero sobre todo su opositora la CNTE, han protestado contra la Reforma Educativa que plantea la intervención financiera de la iniciativa privada en las escuelas públicas, en las cuales, además, podrán determinar el modelo educativo al ser inversores reconocidos constitucionalmente de estas. Un modelo de “escuelas charters”, como se concibe en Estados Unidos cuyo principal impulsor es el magnate Bill Gates.

Pero la iniciativa pasa por la evaluación de la planta magisterial en los centros de enseñanza, a quienes se les ha amenazado con quitarles su plaza sindical y derechos laborales de no aprobar los requisitos impuestos por las empresas inversoras. Y ya sabemos cómo acabaría eso. Lo que más anhela la patronal es contar con empleados que no accedan a contrato ni prestaciones como ya de por sí se hace en la mayoría de los ámbitos de producción, incluido el gubernamental. Es lo que la Reforma Laboral aprobó: subcontratación por horas y sin seguridad social, ahora aplicado al magisterio, disfrazado de mejora a la educación.

Tras la detención de Elba Esther no está el antielbismo, sino los antisindicatos. También están los que pretenden adueñarse de la educación pública. Cierto, la llamada “Maestra” merecía tal suerte desde hace años durante los cuales gozó de impunidad política y financiera, desde que Carlos Salinas de Gortari, padrino del presidente Enrique Peña Nieto, la colocó en sustitución de Carlos Jongitud en 1989 y es él quien ahora la quita en beneficio de la productividad. Es así: quien quita y pone, también dispone. Lo verdaderamente importante, es el negocio. O como lo dijo Michael Corleone “Dinero y amigos… agua y aceite…”