Las enfermizas contradicciones de Vázquez Mota

19.Jun.12    Noticias nacionales - Opinión
   

Josefina Vázquez Mota pretende atraerse el apoyo de los sectores oprimidos con el mayor atraso de conciencia política, lucrando directamente con su miseria y desesperación. Reducir la crítica a esta pretensión a la cuestión de la “ultraderecha” servirá solo para justificar el apoyo a otras gestiones del capital. Para criticarla eficazmente es necesario demostrar como el programa que levanta responde a intereses que son antagónicos a los sectores oprimidos que aún logra mantener bajo su influencia política. Por ello voy a abordar lo que son algunas contradicciones de su programa con la realidad.

Se presenta como la garantía de preservar los programas asistencialistas, cuando ha sido su Partido el mayor promotor de recortes en estos mismos. Como ejemplos podemos citar el recorte al máximo de las pensiones, su entrega a los grandes bancos para que las arriesguen en la bolsa de valores. En cientos de miles de casos se ha reducido a los trabajadores jubilados a buscar alimento entre la basura, a depender de familiares para resolver su existencia, etc. Pero a cambio de una limosna del programa “70 y más” puede hablar de su “humanismo” y “compasión”.


En vivienda se han vuelto una generalidad las casas reducidas y de deplorable calidad por las cuales los trabajadores se encadenan a una deuda de 30 años de su vida. Pero a cambio de poner cemento en el suelo de las casas más arruinadas puede hablar de “mejora de la vivienda”.

El anterior candidato de este partido prometió estancias infantiles para ayudar a las mujeres trabajadoras. El caso de la guardería ABC, donde la sed de ganancias llevó a que niños fueran devorados por las llamas, ilustra que significó en realidad. Aún así en su propaganda aparecen como un “logro”.

Salud, educación, seguridad social, alimentación, vivienda, todo lo que sustenta objetivamente nuestras vidas son rubros que han sido entregados a las ganancias de los grandes monopolios. Esta misma inseguridad y angustia es la que lleva a mujeres y hombres arruinados a convertirse en clientes de este Partido.

Se presenta como representante de los intereses de la mujer. Pero su partido abiertamente promueve la dependencia de la mujer con respecto al hombre, asalta a los derechos de la mujer sobre su propio cuerpo y sobre su vida, y no hace absolutamente nada para acabar con los feminicidios, la trata de mujeres, la explotación sexual, etc., los últimos son negocios lucrativos y millonarios.

Es de una enfermiza contradicción que enarbole la consigna de “economía que genera empleos”, cuando lo que ha caracterizado a la gestión de su Partido ha sido el despido en masa. Oficialmente se reconocen hasta 9 millones de desempleados, se reconoce a otros millones que se dedican a actividades de sobrevivencia. El PAN ofrece solo alternativas horrorosas a los jóvenes sin futuro, una de ellas es la vida y muerta de un sicario. Si deciden nutrir las protestas y las luchas, el Cristiano-Demócrata PAN no tiene empacho en permitir a su policía las más sádicas y bestiales prácticas, como la violación.

Uno de sus estandartes es la lucha contra la corrupción sindical. Esto lo dice para movilizar a diversos sectores de la población en su proyecto de masacrar la organización de la clase obrera. El PAN no ha dudado en cancelar mediante las botas militares, los toletes y las balas el derecho de huelga, es decir, el derecho de los productores a exigir que no se les pague su fuerza de trabajo por debajo de su valor. ¿Acaso podría Josefina Vázquez deslindarse de Javier Lozano? Pero al mismo tiempo que mueve a secciones de las capas medias y a sus clientes en contra de los sindicatos en general, no ha dudado en solapar y pactar con la misma corrupción sindical cuando esto le ha redituado. La relación con el gobierno federal de asesinos y golpeadores de trabajadores como Elba Ester Gordillo y Romero Deschamps lo atestigua.

Su proyecto económico es lograr convertir a los trabajadores en esclavos asalariados que trabajen por lo que sea, el tiempo que sea. Hoy en día se necesitan 8,000 pesos por mes para cubrir el consumo básico de una pequeña familia, esto representa en promedio 20 horas de trabajo por día. ¡Y hablan de una economía fuerte! Pero es que todo lo anterior ha servido para llevar más ganancias los grandes capitales. Los recortes de los que hemos hablado anteriormente han “liberado” recursos que se utilizan para más apoyos a los capitales “necesitados”.

En pocas palabras, Josefina Vázquez Mota propone el suicidio de los sectores que la apoyan mediante ilusiones. No se trata para nosotros de convencer a estos sectores oprimidos de apoyar a otro programa de la burguesía sino de que tomen el destino en sus manos, de que luchen directamente por sus intereses.