La lucha que se avecina para la clase trabajadora a consecuencia de la crisis sanitaria por el Covid-19 y la crisis económica del sistema capitalista.

11.Abr.20    Obrero Sindical - Reportaje
   

Sobre avisos no hay engaños.


La actual crisis sanitaria y económica que enfrenta el gobierno socialdemócrata de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) comienza a desenmascarar el carácter desmovilizador por el cual los monopolios optaron como una de sus últimas opciones para contener el descontento social. Frente a la incapacidad del gobierno de seguir engañando a la clase trabajadora, los monopolios se preparan para hacer efectiva su dictadura de clase a través de la represión abierta y descarada. Por consiguiente, la lucha de clases se agudiza y surge la necesidad para la clase obrera de desarrollar un movimiento obrero fuerte y organizado para la defensa de sus intereses frente a embestida del capital. 

La actitud pasiva del gobierno en la aplicación de medidas sanitarias contra el coronavirus ha demostrado su carácter de clase en favor de los monopolios y sus ganancias, ya que en ningún momento ha buscado  entorpecer la producción capitalista. Este hecho es respaldado por los sindicatos colaboracionistas, los cuales solo observan sin hacer nada cómo las empresas exponen la vida de los trabajadores y pisotean sus derechos laborales. 

El gobierno busca engañar a los trabajadores de que tiene todo bajo control y que la salud y la estabilidad laboral de los trabajadores están garantizadas; sin embargo, ese discurso falaz y demagógico pierde todo sentido cuando en la realidad existen miles de trabajadores despedíos, pese a los decretos laborales emitidos. A su vez,  ha dicho que sancionara a las empresas que violen los decretos laborales, sin embargo, lo que se visualiza en un futuro es que las instituciones laborales del estado burgués se verán rebasadas y la única salida viable que tendrán será la represión encarnizada. 

Frente a la inoperancia de las instituciones laborales del estado burgués y la represión que desencadenarán, el descontento generalizado de los trabajadores es inminente. Incluso en los últimos días ya se han movilizado cientos de trabajadores de la salud, se han llevado a cabo paros de trabajadores de la industria maquiladora en el norte del país, manifestaciones de trabajadores de Call Center (outsourcing), de meseros, ferieros, etc.

Por eso mismo, se vuelve necesaria la organización de la clase obrera y el desarrollo de un movimiento obrero independiente, que le haga frente a la embestida del capital, al gobierno títere de AMLO y a los sindicatos colaboracionistas que lo acompañan.