La lucha contra el “tarifazo” en Guadalajara

13.Oct.19    Noticias nacionales
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Las autoridades van por un aumento al transporte público irracional e injustificado.


El 23 de Julio Enrique Alfaro, gobernador de Jalisco, dio a conocer el alza en la tarifa del transporte público de $7.00 a $9.50, un aumento no sólo irracional sino injustificado.

El transporte público en la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG) es uno de los más deficientes a nivel nacional, superando los tiempos de traslado de otras ciudades más grandes. Por ejemplo, el promedio de traslado de un punto a otro en la CDMX es de 2 horas, mientras que en la ZMG se calcula entre 2.5 y 3 horas.

El aumento de tarifa es un duro golpe para los bolsillos de los trabajadores, muchos de los cuales tomamos por lo menos cuatro camiones para movilizarnos a nuestros centros de trabajo: Frente a esta situación la Federación de Jóvenes Comunistas (FJC) y el Partido Comunista de México (PCM) convocaron a una movilización el 26 de julio bajo la consigna “Transporte digno sí, Tarifazo no”.

Al término de la movilización se realizó una actividad de liberación de los torniquetes del metro, tal como sucede decenas de veces en Ciudad de México, en esta ocasión las autoridades estatales actuaron como porros y desplegaron un contingente de cerca de 100 antimotines con la directriz de reprimir a los compañeros que participaban en la actividad.

La represión del Estado dejó un saldo de tres compañeros detenidos (uno de ellos golpeado brutalmente), un enorme descontento popular y el mote de “represor” para Enrique Alfaro. Los compañeros fueron liberados gracias a las inmediatas acciones de solidaridad que se desplegaron, y a la insistencia del PCM que no retiró su presencia hasta que el último compañero salió libre pasadas las 2 de la mañana.

Tras este lamentable episodio se creó la Asamblea Popular contra el Tarifazo, en la que se nuclearon catorce organizaciones, se definió una agenda programática y se acordó una segunda movilización.

En la segunda marcha, con un contingente de casi 1,000 personas, el Estado decidió pausar temporalmente el incremento de la tarifa en algunas rutas de camiones, todas las que no entraban en el modelo ruta-empresa.

Las dos semanas siguientes estuvieron marcadas por una jornada de agitación masiva donde la Asamblea Popular contra el Tarifazo repartió alrededor de 15,500 volantes en centros de trabajo, barrios, estaciones de tren, paradas de camiones, mercados y escuelas, y donde se sostuvieron pequeños mítines para dar a conocer a nuestra clase las demandas de la Asamblea al Estado, resumidas en los siguientes puntos:

1. Cancelar el Tarifazo porque no se justifica el aumento del 35%.

2. Reducir la tarifa a $6 inicialmente.

3. Transparentar la información del pulpo camionero, de todos los concesionarios de SITEUR (empresa administradora del transporte público en la ZMG).

4. Volver todas las unidades e infraestructura del SITEUR propiedad colectiva.

5. Respetar la jornada laboral de los choferes a 8 horas, y organizar en tres turnos el servicio para que abarque todos los horarios.

6. Respetar la gratuidad para personas de la tercera edad.

Actualmente existe una guerra mediática en contra de la APT y Enrique Alfaro ha sostenido abiertamente que la intención de su gestión es incrementar la tarifa hasta los $13, pues “de acuerdo a un estudio” que jamás ha hecho público “es la tarifa técnica adecuada”, pese a que el sistema opera con números positivos con la tarifa anterior.

Las autoridades han intentado justificar el aumento con absurdos, como decir que el sistema opera en números rojos mientras el director de SITEUR se aumenta el salario de $80 mil a $109 mil 660 pesos al mes, días después de anunciar el aumento. Declara que no recibe un peso de subsidio federal y se le olvidan poco más de 282 millones de pesos recibidos en aportaciones por ese concepto.

Vemos las estaciones del tren ligero tapizadas de propaganda a favor del incremento, sin embargo el descontento popular se mantiene, los trabajadores, estudiantes, amas de casa y comerciantes rechazan pagar una cuota que implica el 30% de su salario para movilizar a su familia.

Los comunistas hemos sostenido una postura de lucha sin tregua ante tales medidas. El transporte público no es un artículo del cual nuestra clase puede prescindir sino una necesidad cotidiana, los comunistas decimos que si somos los trabajadores quienes utilizamos, conocemos, y sostenemos el sistema de transporte público, entonces el transporte público debe ser colectivo y satisfacer nuestras necesidades a cabalidad.

En esta justa lucha el Partido Comunista será una fuerza que llame a insistir, resistir, persistir y nunca desistir. Contrastaremos nuestras propuestas a las propuestas que solo populistamente sostienen por ahora los Partidos burgueses de la oposición.