La Feria Nacional de San Marcos

31.Mar.21    Opinión - Reportaje
   

Quienes pierden son aquellos miembros que no pertenecen a la clase favorecida, quienes cegados por las supuestas “benevolencias de la feria abrileña” invierten sus ahorros y gran parte de su patrimonio en lograr un codiciado lugar en los espacios que se rentan dentro del evento para la venta de algún producto o servicio y quienes ante la cancelación de la feria de San Marcos (…)


 

Con los años se consideró a esta verbena  un pilar en la economía de Aguascalientes, dado su impacto económico en la entidad, sin embargo, ante la actual pandemia se desnuda tal mito, dejando ver como este evento realmente no se plantea como una alternativa para la creación de empleo y la búsqueda de oportunidades para la clase trabajadora, si no que quienes más pierden son las grandes empresas que operan dicho escenario en la búsqueda de ganancia, incluso presionando a las autoridades Estatales para que no se cancele si no que se posponga. 

 

La feria de San Marcos es una “Salida Falsa”, la derrama económica favorece al sector turístico donde reina la contratación por esquemas de outsourcing, empleos sin contrato, y sobre todo el subempleo, trabajos temporales sin prestaciones ni algún otro tipo de seguridad para el trabajador.  Es necesario entender ante esta situación que quienes verdaderamente ganan son los dueños de las cadenas hoteleras, los dueños de bares y centros nocturnos donde a plena luz del día se comercializan narcóticos y se promueve la prostitución y trata de personas, quienes verdaderamente ganan son los grandes monopolios cerveceros y de bebidas alcohólicas que inundan la ciudad con sus productos durante casi un mes sin que esta excesiva oferta de productos represente un problema para la autoridad local en una temporada donde aumentan las muertes y accidentes relacionados por conducir en estado de ebriedad, por riña , etc. Quienes ganan son las grandes marcas que bombardean con su propaganda la “cantina más grande de México”.

 

Quienes pierden son aquellos miembros que no pertenecen a la clase favorecida, quienes cegados por las supuestas “benevolencias de la feria abrileña” invierten sus ahorros y gran parte de su patrimonio en lograr un codiciado lugar en los espacios que se rentan dentro del evento para la venta de algún producto o servicio y quienes ante la cancelación de la feria de San Marcos en su edición 2020 y 2021 han visto truncado su sueño y puesto en riesgo su patrimonio.

 

El COVID-19 ha hecho que las personas que obtienen un beneficio directo o indirecto de este magno negocio, rompan su burbuja y se den cuenta de la fragilidad de depender de este volátil pilar de la economía hidrocálida, miles de familias que contaban con el ingreso en estas ediciones pasaran una profunda crisis económica. Los datos indican que tan solo para el segundo trimestre del 2020 Aguascalientes vio reducida su economía en un 23.70 % contrastando con un 2019 donde la feria de San Marcos logro la derrama económica más alta jamás registrada de un aproximado 9 mil 586 millones 625 mil 147 pesos.

 

La feria nacional de san marcos género en ediciones pasadas un aproximado de 8 mil a 9 mil empleos directos temporales, aumentó la ocupación hotelera entre un 4.5 y 6 % llegando a niveles por arriba del 90% de ocupación, recibiendo cerca de 800 turistas hospedados dejando una derrama económica cercana a los 250 millones de pesos tan solo por este concepto, en  cuanto a los negocios, se presentó un  promedio cercano a los 1700 negocios funcionando dentro del evento, en cuanto a vuelos se ha registrado cerca de 6 500 vuelos relacionados con la derrama turística de la feria de San Marcos.

 

Con la cancelación de la edición 2020 de la feria y probablemente también la del 2021, el clima es de preocupación sobre todo en las personas dedicadas a la venta de algún producto y quienes veían en la feria una oportunidad para emplearse durante esas fechas y obtener buenas ganancias para en algunos casos subsistir con eso por el resto del año.

 

Hablando de desempleo serán cerca de 9 mil personas las que verán truncado el trabajo que desarrollaron en ediciones anteriores, meseros y meseras, cajeros, artistitas, etc. Eso de manera directa, sin conocer el alcance de las personas que se verán limitadas en esta ocasión y obtenían un beneficio indirecto. Mientras el gobierno otorgó irrisorios apoyos de 4 mil pesos para meseros y trabajadores de bares, restaurantes y cantinas afectados por la cancelación, el cual dicho de paso fue aprovechado por los dueños de los mismos para registrar personal ficticio en su negocio y obtener más de estos apoyos de manera corrupta.

 

En pocas palabras, la Feria de San Marcos ha pasado de ser promovida como un engrane vital de la maquinaria económica de Aguascalientes, a una muestra de la volatilidad, la fragilidad, la decadencia de la forma de hacer economía del actual sistema capitalista el cual irónicamente ha sido desarticulado por una gripe, dejando aún más desempleo y pobreza a su paso y donde quienes más sufren son la clase trabajadora que siempre ha servido como moneda de cambio para financiar las faraónicas campañas de monopolios y gobiernos en la búsqueda de ganancia, transformando tradiciones en negocios.