La experiencia de la Federación de Jóvenes Comunistas en las elecciones para consejero alumno en la Universidad Veracruzana

14.Feb.21    Juventud - Opinión
   

Ante la anterior situación, la FJC, con presencia en dicha entidad académica, decide participar con un candidato independiente para la elección. Se hace el énfasis de independiente ya que tradicionalmente las organizaciones estudiantiles (conocidas como grupos culturales) las cuáles por costumbre son apadrinadas por partidos políticos lanzan a sus propios candidatos que hacen sus canteras de simpatizantes en la universidad, (…)


La Facultad de Derecho de la Universidad Veracruzana (UV), facultad que alberga aproximadamente a 1300 estudiantes, una mezcla entre alumnos locales de la capital, Xalapa y otros tantos foráneos venidos de otros municipios del estado e incluso de otras entidades federativas.

 

Una elección que se promete atípica por la situación de pandemia que se vive, la primera vez que una elección se organiza de manera totalmente virtual en sus ya 100 años de historia.

 

El diagnóstico que hace la FJC

 

A mediados de diciembre del 2020, se emite la convocatoria para la consejería de la Facultad de Derecho de la Universidad Veracruzana, facultad especialmente politizada por ser la cuna de innumerables abogados y políticos que tienen su influencia en la tan importante entidad Federativa del Golfo de México. Tan valiosa al grado de que año con año compañeros estudiantes militantes o simpatizantes de proyectos políticos pertenecientes a los partidos oficiales (de la burguesía) se postulan con el objetivo de abonar a la popularidad entre las masas estudiantiles de esos partidos o para ser usado el puesto de consejero como un trampolín que los proyecte hacia el escenario político con más intensidad, significando únicamente una plataforma que sirva a metas personales.

 

Ante la anterior situación, la FJC, con presencia en dicha entidad académica, decidió participar con un candidato independiente para la elección. Se hace el énfasis de independiente ya que tradicionalmente las organizaciones estudiantiles (conocidas como grupos culturales) las cuáles por costumbre son apadrinadas por partidos políticos lanzan a sus propios candidatos que hacen sus canteras de simpatizantes en la universidad, ya sean los búhos (teniendo nexos con grupos juveniles priistas), Acción estudiantil (apadrinada por el PAN con diputados locales, ahora también por el PRD), Frente democrático estudiantil (respaldado por otra facción del PAN) y otros grupos más pequeños conformados por distintos actores políticos tradicionalmente ligados a la política local.

 

Las propuestas

 

El proyecto político que encabezó la FJC tenía como objetivo combatir problemáticas puntuales y contemporáneas, siendo el eje rector de la campaña el combate a la violencia de género y discriminación hacia personas de la comunidad LGBT, tanto por parte de compañeros como de profesores, pero también fundamentada en una problemática que viene ligada a la falta de democracia dentro de la universidad, como lo es la misma elección de consejero alumno. Este eje anterior se fundamenta en que la elección de dicho puesto estudiantil se hace de manera indirecta y mediante una especie de “colegio electoral”, fundamentado en una democracia indirecta, es decir, solamente ciertas personas pueden emitir su voto para elegir a este representante.

 

Esta modalidad de elección ha demostrado ser en la práctica una de las principales fuentes de corrupción dentro de la universidad veracruzana, pues los partidos políticos mediante sus operadores electorales, mismos de los cuales son estudiantes y dirigentes de los grupos culturales, coptan los votos de los jefes de grupo (quienes emiten su voto a nombre de sus compañeros de grupo) por órdenes de sus dirigentes en los partidos políticos. Por ello es por lo que el segundo pilar de las propuestas fue modificar el estatuto de los alumnos 2008 (fundamento legal del alumnado que reconoce derechos y obligaciones) para abrir la votación, es decir, que todos los alumnos pudieran votar de manera universal, libre y secreta. Esto para permitir al alumnado expresar su verdadera decisión y no dejarlo a la arbitrariedad de la compra de votos como comúnmente siempre ocurre.

 

La estrategia

 

La campaña fue realizada, dadas las condiciones, completamente atraves de las redes sociales, de forma austera y mediante la colaboración de simpatizantes del proyecto político que encabezaba la FJC, para ello se realizarón videos editados por los mismos compañeros, imágenes e infografías difundidas en redes sociales como WhatsApp y Facebook. Esto con el objetivo de dar a conocer el proyecto ante las masas estudiantiles y hacer de su conocimiento las exigencias de democracia y búsqueda de la igualdad que proponen los integrantes de la FJC. A la par, se contactó de manera personal a los jefes de grupo para mostrarles el documento que contenía las propuestas.

 

La elección

 

El registro de la candidatura se vio viciada en algún momento del proceso, pues hasta el día de hoy se desconoce el motivo, una de las condiciones para participar era que se registrara de forma oficial la candidatura, esto se hacía enviando una documentación requerida, así como el pdf que contuviera el proyecto político. Este último se publicaba en la página oficial de la facultad, misma la cuál subió los proyectos de los demás 5 contendientes al cargo, pero no subió el proyecto del candidato de la FJC, si no es hasta que se ponen en contacto de manera personal con el secretario académico de la entidad, el cual dio respuesta de que había ocurrido un error con el registro pero que se trataba de un error administrativo, ya que se cumplió en tiempo y forma con los requisitos para participar. Todo esto ocurrió en la noche del 16 de diciembre y en la mañana del 17 de diciembre transcurrió la elección.

 

El proyecto político ganador fue uno encabezado por integrantes de asesores legislativos ligados al congreso del Estado, ganando con 14 votos de 42, mientras que la candidatura de la FJC quedó en 4to lugar de 6 participantes con un total de 5 votos, los cuáles en las proyecciones representan virtualmente a aproximadamente 175 alumnos.

 

Esta participación nos deja la experiencia de que hay estudiantes que avalan metas y proyectos que encabezan integrantes de la FJC, es difícil nadar a contra corriente en un escenario político y académico dominado por un estrato social acostumbrado normalmente a imponer de forma unilateral sus decisiones sobre la voluntad de los estudiantes, como lo es la clase política tradicional del Estado, pues mientras exista la compra de voluntades por parte de intereses ajenos al estudiantado, el objetivo de los jóvenes revolucionarios será siempre avanzar en busca de la libertad de pensamiento, de ideas y de la democracia para la colectividad y no para únicamente unos cuantos privilegiados del sistema.