Autor: “Diego Torres y Julio Cota”

Autodefensas: entre la contrainsurgencia y la defensa popular

Los sucesos registrados en las últimas semanas en Michoacán con las llamadas autodefensas, han generado una gran confusión entre la población mexicana, propio de los escenarios de guerra irregular en donde no existe frente y cualquier lugar puede ser el campo de batalla. Sin embargo, la información no verificada que fluye constantemente entre los monopolios de la comunicación genera mayor dificultad de entender el fenómeno. Hubiera y ha sido incorrecto reaccionar con una valoración inmediata pero desinformada, sin recabar la mayor cantidad de datos, contrastar las notas, llenar con investigación las lagunas, y analizar el comportamiento de las fuerzas en pugna a la luz de un marco teórico científico para derivar de ahí una toma de posición. Ahora podemos expresar lo que pensamos.

Las autodefensas de Michoacán se encuentran entre el paramilitarismo y la defensa popular, contradicción que nace de la propia diferencia socioclasista entre los actuales dirigentes de las autodefensa y el grueso de la población que se defiende. La diferencia entre lo que es y lo que al mismo tiempo puede ser nace de la diferencia entre la defensa de la tranquilidad de las capas burguesas y la defensa de la tranquilidad de las capas proletarias y populares, la tranquilidad de las personas involucra la tranquilidad de sus intereses. Exigir que el fenómeno completo se le defina y encajone en estos momentos es negar alguno de los aspectos que son innegables. La dialéctica nos permite abordarlo y desmenuzar el fenomeno de esta manera, la ciencia conoce muchos fenómenos donde conviven durante algún tiempo tendencias complétamente opuestas, tales como el famoso Gato de Schrödinger y la superposición en una función de onda de dos estados opuestos. Pasemos de lo innegable a lo que está por negarse en la vida real, ¿En que pueden terminar las autodefensas?