Autor: “Andrés García”

En su 38 aniversario el STEUS en lucha

A finales de Marzo se realizó por parte del STEUS una asamblea informativa en la Plaza Emiliana de Zubeldía a las afueras de la Universidad de Sonora con motivo de la Huelga de la misma universidad. Después de algunas intervenciones de trabajadores de base, academicos y estudiantes tuvimos la oportunidad de intercambiar algunas palabras con el dirigente sindical del STEUS, José Modesto Torres, quien comentó que la huelga había comenzó desde el dia 28 de febrero debido a violaciones en el contrato colectivo de trabajo. Comentó asimismo que la actual administración universitaria en vez de reconocer como causa principal del estallamiento de huelga la falta de soluciones de las demandas más sentidas de los trabajadores, pactadas bilateralmente en las sucesivas revisiones, endurece su posición y pretende negar que existan violaciones contractuales. Afirmó que nunca fue la intencion llevar el asunto a sus últimas consecuencias, hubo dialogos, pero mas que dialogos eran monologos, ya que siempre hubo una cerrazón por parte del rector Heriberto Grijalva Monteverde para escuchar y resolver las demandas de los trabajadores, es por ello que se llego a la determinacion del estallamiento de la huelga.

Protesta de trabajadores de SAPAC

El pasado 12 de abril alrededor de 200 trabajadores afiliados al Sindicato Unido de Empleados del Sistema de Agua Potable de Cuernavaca tomaron 5 pozos de la ciudad y bloquearon la Avenida Morelos frente a las oficinas del Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de Cuernavaca (Sapac). Dicha acción se realizó para exigir la reinstalación de 14 trabajadores despedidos injustificadamente. Debido a esto por más de 8 horas permanecieron cerrados los pozos de El Túnel, Chapultepec, Loma Bonita, Melchor Ocampo y Vicente Guerrero, los cuales alimentan aproximadamente un 40% del agua potable de la ciudad. Además de la reinstalación de sus compañeros, también se demandaba el incremento salarial que les prometieron y no les ha llegado, así como los uniformes, la suspensión desde hace 8 meses del acceso a prestamos con el Instituto de Crédito debido a la deuda millonaria que mantiene Sapac. Además denunciaron el cobro del servicio de abastecimiento a través de camiones cisternas, entre otras anomalías.

Monopolios tras un Fraude Científico

El pasado mes de noviembre dos científicos del Instituto de Biotecnología de la UNAM fueron sancionados por cometer fraude científico. Ellos fueron la Dra. Alejandra Bravo, a quien se le pidió la renuncia de la presidencia de la comisión de bioética, y el Dr. Mario Soberón quien tuvo que renunciar a la jefatura del departamento de microbiología molecular por mandato de la comisión que evaluó el caso.

El fraude consistió en alterar unas imágenes con el fin básicamente de que sus resultados se ajustaran a su teoría propuesta. Su defensa fue que la manipulación fue menor y que realmente sus resultados -manipulados y por la tanto erróneos- no afectan la evidencia medular que sustentan sus 11 publicaciones relacionadas con esos trabajos. Sin embargo, evitando perdernos en discusiones técnicas acerca de que tan grave fue su acto y dejando mejor esa discusión a los especialistas, conviene a nosotros mejor preguntarnos una cuestión mucho mas medular, que es el hecho de cual pudo haber sido la razón que llevo a estos científicos a cometer esta accion antiética, siendo aparentemente unos científicos ejemplares, ademas de que uno de ellos dirigía -ironicamente- la comisión de Bioética del Instituto. ¿Acaso fueron inconscientes de sus actos? Por supuesto que no, eso tal vez podría esperarse de algún científico todavía en formación, quien aun no dominando bien las técnicas propias del campo de investigación pudiera llegar a cometer, en casos excepcionales, este tipo de acciones. Pero estos individuos eran cabezas y lideres en sus campos de estudio, por lo que no pudieron haber dejado pasar tan fácil un error trivial de detectar para ellos si es que acaso hubieran querido corregirlo, es decir, ese error no pudo deberse a una cuestión metodológica, sino que intencionalmente fueron cometidos, como la misma Dra. Alejandra Bravo asume y se responsabiliza. Entonces nos toca preguntarnos: ¿Que es lo que hace que un científico llegue a cometer este tipo de actos?