Autor: “Alejandro Aguilar García, Coordinador del Observatorio Laboral de las Altas Montañas”

Buró Laboral, un nuevo traje para las listas negras

“Poner en el índice” es un mecanismo antiquísimo de la clase patronal en contra de los trabajadores que han sido “incómodos”; aunque en general se argumenta que se separan al trabajador por “ineficaz” o improductivo la realidad indica otra cosa. Las famosas “listas negras” sirven a los empleadores entre ellos para prevenirse de los trabajadores que afectan los intereses de la patronal en los casos de las demandas laborales.

Si bien en el México contemporáneo las autoridades han dicho combatir las dichosas “listas negras” en la práctica son cómplices, a veces de manera pasiva y en otras de manera participativa. Fue en el año 2002 cuando la Cámara Nacional de la Industria y la Transformación (CANACINTRA) emprendió dar a conocer un listado de trabajadores que estaban promoviendo los movimientos laborales. En ese año la CANACINTRA buscó los medios para crear un “buró de empleo” que no era otra cosa que boletinar a estos trabajadores y por consiguiente ponerlos en las “listas negras” y para que no fueran contratados en ninguna otra empresa.