Guerro vuelve a mancharse de sangre

12.May.15    Noticias nacionales
   

300El Frente de Izquierda Revolucionario lamenta la muerte de Juan Manuel López Frasco, de 29 años, asesinado el día 10 de Mayo en el estado de Guerrero; integrante de la Coordinadora Estatal de Transportistas Independientes de Guerrero (CETIG); una bala en el corazón y otra en el pulmón, terminaron con su vida.

Este caso como el de muchos transportistas del país reflejan tristemente, la crisis de un sistema que no logra garantizar empleo digno para quien de manera digna quiere trabajar. Los hechos se dieron debido a una pelea por rutas de trabajo, pugna que se agudizo debido a que la semana pasada Juan Larequi, director de Transporte y Vialidad en el estado, entregó 88 concesiones violando acuerdos a los que se habían llegado ya, esto por la lucha llevada de parte de la Coordinadora Estatal de Transportistas Independientes de Guerrero CETIG.


La muerte de Juan Manuel López es el resultado de una política del estado de Guerrero que utiliza las necesidades básicas de sus pobladores (empleo) como capital político, ya sea para posicionarse ante los ojos de quienes sirven, empresarios legales o ilegales. O para golpear a sus adversarios políticos.

La CETIG forma parte del Movimiento Popular Guerrerence que además de la lucha por sus demandas como gremio, se suman a los acuerdos de Asamblea Nacional Popular. Exigiendo la presentación con vida de los 43 normalistas desaparecidos en Iguala desde el 26 de Septiembre. Manteniendo una actitud ofensiva contra el estado, responsable de la desaparición de los normalistas y de la violencia que aqueja al estado.

No dudamos de la complicidad del Gobierno del estado encabezado por Rogelio Ortega en su intento por desarticular al Movimiento Organizado de Guerrero, que aun con todas sus artimañas se mantiene en píe de lucha, lo demuestra la resistencia que se da en el Planton del Zócalo de Chilpancingo que lleva más de 7 meses en Pie de Lucha y donde la CETIG también hace presencia.

Así mismo hacemos responsable al gobierno del estado por cualquier deceso más que pueda ocurrirle a cualquier integrante de este gremio, pues uno de actores materiales del asesinato confesó que este hecho correspondía a una política de los líderes de transportistas que buscaba “eliminar” a dicha organización.
No es casualidad, ni nuevo, que los enemigos del gobierno sean atacados, ya sea por el crimen organizado o por otras organizaciones enemigas. Los 43, las policías comunitarias y ahora la CETIG lo confirman, que no se equivoquen que sepan bien; los enemigos siguen siendo la burguesía y su estado burgués.