Graco Ramírez solo dará continuidad a la depredadora política empresarial

02.Sep.12    Noticias nacionales
   

Con el recrudecimiento de la crisis económica la clase obrera y los pueblos de Morelos son víctimas de los fenómenos que trae consigo, la pauperización, el desempleo, la desvalorización de la fuerza de trabajo, la búsqueda a toda costa de nuevos mercados por parte de la burguesía para salvar su acumulación capitalismo. A tono con esto, el Estado hace evidente su autoritarismo, pasando por encima de los intereses de la clase trabajadora y la voluntad de los pueblos, muestra el papel que juega en la lucha de clases entre burgueses y proletarios.

Esta unidad entre los empresarios y el gobierno, en Morelos, se traduce en la buena relación que ha entablado la COPARMEX (Confederación Patronal de la República Mexicana) y el CCE (Consejo Coordinador Empresarial) con el señor Graco Ramírez Garrido Abreu. Previo a la toma del cargo como gobernador, ya se prepara entablando conversaciones mensuales con los empresarios, hablando de reforzar las fuerzas policiales que son los represores del pueblo y alardeando en los medios de comunicación locales que “…está que se le cuecen las habas” por entrar a tomar el cargo y comenzar los proyectos que atentan contra las comunidades, contra los trabajadores y contra el medio ambiente.

Una vez pasada la farsa electoral, las máscaras de los partidos se caen, es de ingenuos pensar que la política estatal o municipal no está relacionada con las planificaciones federales, la política es la misma, el poder no lo manejan los políticos, solo lo gestionan, los que están detrás de la política que se desarrolla a nivel nacional son los grandes empresarios quienes deciden el rumbo del país en lo político y en lo económico.


La construcción de una termoeléctrica y gasoductos en la comunidad de Huexca, la ampliación de la carretera “La Pera-Cuautla”, el alza al pasaje, la gasolina, el huevo, la tortilla, el gas, etc.… son solo algunos de los problemas que padecemos hoy en Morelos, pero todavía no acaban, ya están amenazando con avanzar en materia de reformas laboral, fiscal, energéticas, al seguro, implementación de la ACE (Alianza por la Calidad de la Educación), y la ley de seguridad nacional.

Los monopolios tanto nacionales como extranjeros, son los responsables de estos conflictos, y está claro que detrás de estos planes hay un grupo de empresarios y un gobierno apoyando a esta parte de la burguesía e imponiendo los proyectos primero con oídos sordos y después con las fuerzas policiales y el ejército. Pero también atentan contra los estudiantes, quienes son educados en las escuelas para ser mano de obra, éste es el contenido real de la ACE: Crear mano de obra calificada para estos empresarios, haciendo una competencia atroz donde algunos tienen trabajo y otros son excluidos y sometidos a ser obreros asalariados.

A la par de estos ataques violentos se ha comenzado la resistencia por parte de las comunidades y los trabajadores, que al ver su situación de opresión cada vez más clara se manifiestan con una digna resistencia. Hemos sido testigos de todos estos problemas por mucho tiempo y sabemos cómo funciona todo este sistema, pero no hemos sabido dar el golpe certero que termine con esta situación que arrastra el sistema de explotación del hombre por el hombre, es momento de hacer una revolución, donde el verdadero triunfo se vea reflejado en el cambio de la situación real de los campesinos y de los trabajadores, ya no para mejorar su condición inmediata dentro de los marcos de la opresión, más bien para librarnos de las cadenas que nos tiene esclavizados y mejorar d manera definitiva nuestra vida.

La lucha continúa, aquel heroísmo de Emiliano Zapata, Rubén Jaramillo ronda aún las calles de Morelos, y el gobierno comienza a criminalizar la protesta social tachando, como en aquellos tiempos, a los revolucionarios de revoltosos, de vándalos, de radicales, etc. Cuando la voz de la gente no es escuchada es necesario gritar más fuerte y salir a luchar.