Golpe contra trabajadores de “La Integral”, Guadalajara

29.Jul.13    Noticias nacionales
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El día 27 de julio, pasado el mediodía, la militancia del PCM acudió a la fábrica “La Integral”, en donde se está dando un fuerte golpe a los trabajadores pues de manera arbitraria la patronal, con ayuda de sindicalistas vendidos, decidió cambiar de lugar el centro de trabajo. Con esta medida se alarga la jornada laboral para muchos trabajadores que viven al sur de la ciudad, pues el trayecto se incrementa de manera considerable, volviéndose imposible de cumplir con los horarios en muchos casos.

Esta medida que está tomando la empresa es a todas luces una forma de reducir los costos de la producción y hacer un recorte de personal que no tenga ninguna implicación para la patronal, en tanto que se está propiciando la renuncia y el abandono de trabajo por medio de la coacción, pues la empresa no ha planteado una solución efectiva a los problemas de traslado que se generan a partir del cambio de lugar.

Son numerosos los casos en que una empresa de la Zona Metropolitana de Guadalajara cambia el de lugar el centro de trabajo para abaratar los costes de la producción. Pero en esas experiencias anteriores ha tenido los peores efectos para los trabajadores: la pérdida del empleo, o bien, el despido y posterior recontratación a través de agencia, con todas sus implicaciones (pérdida de estabilidad laboral, de antigüedad, de prestaciones, disminución de salario y empeoramiento de las condiciones de trabajo).


Sabemos que todas esas situaciones sólo pueden encararse de manera organizada y que esa posibilidad pone a temblar a la patronal. Esto quedó demostrado cuando, mientras informábamos a los compañeros acerca de las formas de organizarse, un sujeto alto y robusto se acercó descaradamente a fotografiarnos. Al ser cuestionado, el sujeto se retiró corriendo hacia la entrada de la fábrica. Al parecer, el nombre del sujeto es José Antonio Rodríguez Camacho, presunto dueño de la empresa.

A pesar del hostigamiento constante por parte del personal de gerencia y por los llamados “empleados de confianza”, la información fue de mano en mano. Volantes y periódicos trataban de evidenciar que, aunque la empresa dé por hecho que la decisión de cambiar de lugar el centro de trabajo sin considerar a los obreros iba a pasar desapercibida, los problemas concretos que genera a los trabajadores este cambio, no pasan ni pasarán desapercibidos para ellos.

Es hora de trazar un referente distinto a todas las experiencias anteriores en relación a los cambios de centros de trabajo. Sólo de manera organizada y decidida se podrá responsabilizar a la patronal de las consecuencias de este cambio, y también dar pasos organizativos por cambiar las demás injusticias que se viven dentro de la fábrica. El transporte efectivo, el servicio de comedor, el pago justo de horas extra, el proporcionar los instrumentos adecuados para realizar la labor, la mejora de las condiciones de trabajo, entre otras cosas, son un derecho de todos los obreros. Pero hay que tener claro que nuestros derechos nunca han sido una dádiva de la patronal; hay que tener claro que, los derechos de los obreros, sólo existen si luchamos por obtenerlos.