Faenas de una estudiante proletaria

03.Dic.20    Reportaje - Entrevistas
   

Angélica nació el 31 de enero de 1997 en CDMX, en la actualidad es alumna de Sociología de la Educación en la Universidad Pedagógica Nacional…


La pandemia de Covid-19 ha evidenciado las contradicciones del sistema capitalista, así mismo, es notable como se ha agudizado la desigualdad social y económica. Diversas problemáticas se encuentran en el ámbito político, económico, social, educativo. Las victimas incrementan constantemente a causa del virus, “el virus del capitalismo”.

 

Entre la clase trabajadora, se encuentra un sector en particular, que es poco explorado, estudiantes que se ven en la necesidad de laborar. Sobre todo, en México, donde, una proporción considerable tiene pocas posibilidades al acceso a la educación a causa de las condiciones económicas-culturales, sobre todo, en la actualidad frente a la pandemia.

 

Angélica nació el 31 de enero de 1997 en CDMX, en la actualidad es alumna de Sociología de la Educación en la Universidad Pedagógica Nacional. Esta mujer que siempre muestra una sonrisa es, estudiante, trabajadora, hija de familia; un ejemplo de muchos, sobre la situación en México respecto a la juventud trabajadora.

 

¿Dónde trabajas? Hace poco estaba en un Call Center con medidas sanitarias precarias, sólo nos daban gel antibacterial, no pedían uso de cubrebocas, estábamos amontonados. Además de que, empezaron a despedir gente. Actualmente estoy en espera de una nueva campaña, trabajo para la empresa Grupo Vanguardia. La campaña en la que estaba era de Sams Club, pero, Sams Club la pospuso.

 

¿Desde cuando trabajas? Mi primer trabajo fue a los 14 años, en un Soriana en Parque de los Venados, porque mi mamá tuvo a mi hermanita y es madre soltera. Posteriormente, empecé a trabajar en tiendas de ropa por el Centro Histórico a los 16 años, en vacaciones. A los 17 años trabaje en una imprenta, era muy pesado, sobre todo en navidad -había gente que se dormía ahí, porque el horario era de 8 a 11 o más-. A los 18 años, empecé en los Call Center, primero, cuatro horas. El trabajo de medio tiempo ya no es de cuatro, sino de seis horas, aunque sea muy negrero, los tiempos son accesibles, aunque se pague poco.

 

¿Qué has enfrentado en tus comienzos laborales? Yo no sabía que mi camino iba a ser diferente como el de cualquier estudiante. La situación te lleva a eso, me cansaba mucho en la secundaria. Mi mamá no podía trabajar, porque era mamá soltera, mi hermanita era recién nacida. Al principio, todas mis propinas se las daba a ella, me quedaba con poco. Yo llegaba muy fastidiada a las 10pm, hacia mi tarea, ayudaba a mi mamá con mi hermanita y a la mañana siguiente ir a la secundaria ¡Era muy pesado! Empecé a tener problemas de sangrado, hace poco me cauterizaron por lo mismo, tal vez, porque el estrés hacía que las venas se hincharan y sangrara. Además de que, es normal en los Call Center los supervisores les tiran la onda a las chavas, algunas acceden para tener una base segura; si uno denuncia, puede afectar tu desempeño laboral. No ascienden con facilidad a las mujeres, según ellos, porque las mujeres son más problemáticas, aunque, si eres novia de los supervisores si puedes.

 

¿Qué situación enfrentaste al iniciar la pandemia en lo laboral? Al principio no respetaban las condiciones necesarias de prevención. Una vez me enfermé muy feo, pero, tenía que trabajar; no me hice la prueba, solo fui al médico, pero el tratamiento no me sirvió, posiblemente, me dio Covid y yo ni en cuenta.

 

Como vi que andaban despidiendo a mis compañeros, decidí cambiarme de campaña de Insurgentes Sur me pasé a Chabacano. Luego hicieron Home Office, era muy pesado, por lo que decidí cambiarme de trabajo, porque no comisionaba, mi computadora era lenta y no acababa, así que, tenia que trabajar dos horas más gratis. Me cambie nuevamente y ahorita trabajo de manera presencial, pero, con mejores medidas de seguridad.

 

¿Qué opinas de lo que sucede en la actualidad como trabajadora? Es preocupante, no es como tanto tenerle miedo al virus, da más miedo llegar a tu casa y no llevar dinero. México tiene muchos vendedores ambulantes, el mismo mercado formal pone trabas para poder trabajar.

 

Los descansos a personas mayores o con enfermedades, no se les pagaban completo. El seguro por parte del trabajo es en ocasiones a destiempo, la empresa da de alta después de 3 meses o cuatro. Por ejemplo, a mí, una vez que sangré de la nariz, no me habían dado de alta; el número de semanas cotizadas no aparece que estuve dada de alta en la empresa que labore siete meses, cuando regrese al trabajo me justificaron las faltas, no me dieron incapacidad, no me pagaron esos días ¿Te imaginas los que les dio Covid y no tenían seguro ni dinero?

 

¿Qué situación enfrentaste al iniciar la pandemia en la escuela? En la escuela fue más difícil, porque, había maestros que no respetaban los horarios al inicio, por lo que, fue un problema, si no entrabas o no cumplías te reprobaban.

 

En ese tiempo, estaba descansando por la cuarentena, ese descanso me ayudo. No hubiera podido si no me hubieran otorgado el descanso. Note un cambio en mis calificaciones, cuando me he dedicado sólo a estudiar me ha ido súper bien, cuando trabajo mis calificaciones son regulares. Los profesores no llegan a comprender la situación de los alumnos.

 

¿Qué opinas de lo que sucede en la actualidad como estudiante? Ahora hay más desigualdad educativa, porque, los que perdieron el trabajo o ganan poco, no pueden costear gastos como el internet. No me gusta la manera en la que se está enseñando. Yo debo enseñarle a mi hermanita, porque mi mamá no sabe; muchos papás sólo tienen la secundaria. A parte de enseñarle a los hijos, se deben realizar otras actividades, como yo, luego me duermo a las tres y me levanto a las siete. Hay ocasiones en los que los papás hacen la tarea de sus hijos, estudiar en la casa todos, es un relajo. Seria bueno que la educacion se suspendiera, para que aprendieran como debieran.

 

¿Por qué trabajas y estudias? Nadie trabaja por hobby, a lo mejor hay quienes sí y deciden cuando dejar de trabajar. Yo me acostumbre por la necesidad, porque, nunca tuvimos un hombre en la casa que aportara económicamente. Mi mamá era mamá soltera y recién había dado a luz. Tengo muy arraigado que se puede salir adelante sin un hombre. Desde los 14 me acostumbré, siempre busqué empleos, aunque, mi mamá ya iba a trabajar. Ahorre lo que ganaba para comprar mi computadora. Me quede un año sin estudiar, pero sabía que tenía que estudiar, la escuela ha sido muy importante para mí. He pensado en dejar de estudiar porque es difícil, no puedo hacer las 3 cosas, escuela, servicio, estudiar. Pero, me arrepiento y sigo adelante con el estudio y el trabajo.

 

¿Qué repercusiones has tenido el trabajar y estudiar? El tiempo es limitado, no puedes dedicarte al cien a la escuela. La gastritis es muy fea, mi acné, el estrés. Uno puede bajar de calificaciones o no retener bien la información. 

 

¿Qué pensamiento has tenido respecto a lo que enfrentas de la tarea de llevar a cabo el estudiar y trabajar?  Es bueno trabajar de lo que estás estudiando, sin embargo, mi caso no es así. Es triste, porque, a estas alturas, uno piensa si dejar un año trunco, por lo mismo de que la educación y el dinero van de la mano, aunque sea escuela gratuita, son pasajes, comidas, material. No es malo trabajar, pero, es triste que uno deje de estudiar, porque, no alcanza. A parte de estudiar, trabajar, hago mis quehaceres en casa, ayudo a mi hermanita. Termina la clase, limpio la casa, voy a trabajar, llego a casa, le ayudo a mi hermanita, hago mi tarea.