Explotación y violencia contra la mujer trabajadora

11.Mar.15    Noticias nacionales - Opinión
   

300Las mujeres trabajadores con víctimas de la explotación de un sistema capitalista que considera que su trabajo es de menor producción y que por tanto tiene el derecho de mantener a las mujeres laborando en condiciones muy denigrantes, abusando de la gran necesidad que tiene las mujeres de trabajar y llevar ingresos para su familia. El 75% de las mujeres que trabaja es el principal y a veces también el único ingreso económico a su familia. El INEGI señala que más de 61 mil mujeres que trabajan tienen en promedio 20 años y ya son el principal ingreso económico y que tienen entre 3-5 hijos. Las mujeres entre 14-19 años que son el sostén de la familia en promedio tienen 1-2 hijos. Pero el grueso de trabajadoras se encuentra entre 30-49 años de edad. Estos datos demuestran que el papel de la mujer trabajadora en la industria y servicios cada vez va más en aumento y que se han vuelto un sector estratégico para muchas empresas.


El trabajo de la mujer y sus salario ya no es algo complementario pues a pasado a ser el ingreso principal de una familia a pesar de que el patrón sigue ofreciendo salarios menores a las mujeres o puestos de menor responsabilidad por considerar que su trabajo es menos productivo lo cual es una vil mentira, además de las actividades que realizan las mujeres en su centro de trabajo, llegan a cumplir con su trabajo en los quehaceres del hogar y el cuidado de la familia, son trabajos muy difíciles y poco valorados, las mujeres son víctimas en sus centros de trabajo de acoso laboral y de violencia, las ocupan en actividades que desgastan mucho su salud, buscan a las mujeres más jóvenes para que trabajen con más ganas mientras desgastan su vida en 5 o 10 años y entonces el capitalismo las considera inservibles y las reemplaza por otras más jóvenes para que cumplan su labor. A las que tienen trabajo laboran a veces en condiciones que no son tolerables por ningún ser humano, en lugares peligrosos con cambios de horarios y turnos de noche que dejan agotadas a las personas, o las expone a sustancias nocivas, las hacen trabajar jornadas tan largas que no deja tiempo para disfrutar y cuidar de las familias, son jornadas bastante agotadoras a cambio de recibir salarios miserables que no alcanzan a cubrir las necesidades de las familias.

Se le sigue negando a la mujer el trabajo solo por tener hijos, estar embarazada, o de ser casada o en edad adulta, en lugar de proteger a las mujeres ante estas situaciones, se le hostiga más en el trabajo buscando su despido porque el patrón y los capitalistas consideran que son menos productivas así.

La situación de las mujeres a lo interno de sus centros de trabajo sigue siendo de humillación y explotación, con bajo salarios, donde se daña su salud, donde no alcanza para mantener a una familia y donde existe violencia. Además deben afrontar una situación que se ha extendido en todo el país como lo es la inseguridad y la violencia que se vive en las colonias o barrios donde habitan. Tan solo en el Estado de México donde se considera sumamente peligroso ser mujer y el ejemplo más claro es Ecatepec Donde han desparecido 1090 mujeres, 60 en los últimos dos años y según datos de la procuraduría 16 han sido encontradas en el gran canal.

Vemos como las autoridades no han querido hacerse cargo del asunto y lo han evadido para no manchar su nombre como Eruviel Ávila, quien cobardemente declaro que “hay cosas más graves que atender”, luego de que el OCNF le exigió informara sobre las acciones instrumentadas para detener la violencia contra las mujeres. Hoy sabemos que más de 600 menores de 20 años han desaparecido en lo que va de la actual administración de Eruviel. O el mismo Peña que durante su gubernatura en el estado de México se registraron 1200 feminicidios un número mayor que el registrado en ciudad Juárez en ese mismo periodo por lo que se solicitó declarar Alerta de género, la cual no se declaró pues por cuestiones políticas y su próxima candidatura como presidente federal se mancharía su nombre y no sería bueno para su campaña electoral, así que decidieron cerrar el caso y dejar en la impunidad todos estos casos. Así de los 7 745 feminicidios ocurridos en el estado de México en los últimos 20 años, 95% quedan en la impunidad, porque las autoridades no se han preocupado por hacer algo.

Mientras el presidente se muestra tan querido por las mujeres posando en fotos, en la realidad es cómplice de estos hechos al tener la autoridad y no hacer nada al respecto, lo mismo Eruviel Ávila. Porque la violencia y la inseguridad es una situación que afecta a todos los trabajadores que vivimos en barrios populares y no en las zonas residenciales donde los ricos habitan, ellos no se preocupan de estos temas porque no los viven a diario como nosotros. El gobierno es el brazo de la ley que permite que se cumplan estas injusticias y que afianza el poder de los grupos delictivos haciéndose de la vista gorda y evitando conflicto cuando creen que se dañaran sus intereses.

Las mujeres que ven nacer a sus hijos lo hacen con la esperanza de que ellos no tengan que vivir la misma vida de miseria que les ha tocado, y cada día en el trabajo se esfuerzan tanto para complacer a los ricos por más pesado, difícil y riesgoso que sea su trabajo ellas lo hacen pensando en que quieren que su familia no sufra de carencias, la verdadera culpa de ese mal son los ricos que se hacen ricos a costa de las costillas del trabajador, porque de ahí parte su riqueza de la miseria de los pobres, la mayoría de los hijos de la clase obrera está destinada a ser parte de esta explotación en los centros de trabajo porque los salarios no dan para satisfacer ni siquiera las necesidades básicas.

Esta situación de sobreexplotación dentro de los centros de trabajo permite que los trabajadores comprendan la necesidad de la participación y la organización, porque el capitalismo se ha encargado de hacernos ver que nuestro enemigo es el género opuesto y la verdad es que nuestro enemigo es la clase opuesta, la clase capitalista y que luchando codo a codo con los compañeros podremos derrotar a los explotadores. Es por eso que las mujeres comunistas hoy reivindicamos el 8 de marzo como día de lucha de las mujeres trabajadoras, pues sabemos que solo con la organización se puede lograr acabar con la explotación y la violencia.

Somos el brazo que mueve la máquina y que genera la riqueza.