El sur yucateco atractivo para los monopolios

29.Ene.21    Opinión
   

Tal es el caso del sur de Yucatán, en donde en su mayoría son pueblos o pequeñas ciudades en las cuales hace menos de 5 años se encontraban libres de empresas transnacionales, pero como bien sabemos, el gobierno siempre estará al servicio del capital y velará por sus intereses. (…)


En nuestros días nos encontramos en la fase imperialista y monopolista del capitalismo, el cual va  instaurando empresas de diferentes manufacturas y servicios en los poblados más recónditos con el fin de seguir explotando sus recursos naturales y teniendo mano de obra barata con el único propósito de seguir acaparando riquezas a costa exprimir  a los pobladores y su entorno.

 

Tal es el caso del sur de Yucatán, en donde en su mayoría son pueblos o pequeñas ciudades en las cuales hace menos de 5 años se encontraban libres de empresas transnacionales, pero como bien sabemos, el gobierno siempre estará al servicio del capital y velará por sus intereses, por lo cual, se firmaron contratos con varias empresas manufactureras, tiendas de servicios, supermercados, gasolineras y almacenes.

 

De esta manera, y poco a poco fueron llegando dichas empresas bajo el ya conocido lema “es para modernizar al pueblo, la gente tendrá mejores oportunidades de trabajo y gracias a los servicios se tendrá mejor calidad de vida”.  Lo primero en llegar fueron dos supermercados: Soriana y Bodega Aurrera. Dentro de la población causó disconformidad y mucho más entre los mercaderes y pequeños propietarios que, por razones obvias, serían los primeros en ser afectados, bajando sus niveles de venta e incrementando la competencia en los precios, causando de esta forma pérdidas a los pobladores al grado que algunos mercaderes optaron por cambiar de oficio y así volverse parte de la población obrera, es decir, el capitalismo los arrastró al proceso de proletarización.

Posteriormente, se empezaron a construir gasolineras en puntos estratégicos de los pueblos. Como bien se sabe, las gasolineras causan problemas no solo al medio ambiente, sino a la salud de las personas que se encuentran expuesta a su cercanía y ni qué decir del peligro que corren ante posibles accidentes. Por ende los pobladores manifestaron su descontento, pero es de saber que dentro de esta sociedad capitalista los únicos que tienen voz y voto son los burgueses, por lo que las gasolineras siguieron en pie.

El año pasado, se llevó a cabo la construcción y apertura de una tienda de conveniencia de la cadena comercial OXXO en al menos 4 pueblos y de nueva cuenta los afectados serían los dueños de los tendejones, tiendas de abarrotes, los distribuidores de periódicos, las cafeterías locales y las cocinas económicas inclusive.

De igual forma en una población se retomó la construcción de una gasolinera que el gobierno municipal en turno afirma que fue un contrato del alcalde anterior y que por problemas internos de la empresa no se había podido llevar a cabo. El problema aquí reside en que está siendo construida a escasos metros de una de las primeras gasolineras, y a su vez, teniendo varias casas que colindan con el terreno en construcción. De la misma manera que las anteriores veces, parte de la población salió a manifestar el descontento.

 

 A pesar del descontento de este sector de la población, no todas las personas manifestaron simpatía hacia quienes protestaron. Por el contrario, fueron varios quienes cuestionaron e incluso reprobaron estas acciones “son ignorantes los que están haciendo la huelga” “ellos ni viven cerca de allá ¿en qué les afecta?” “seguro son personas pagadas y acarreadas por algún partido político” “ni saben porque se están manifestando, solo están allá para hacer bulla” “velos, seguro ni coche ni moto tendrán y solo están de latosos.

 

 Por su parte, los manifestantes expresaron su inconformidad de la siguiente manera: “¿para qué hacen una nueva gasolinera si aquí a menos de dos cuadras tenemos una? ¡No toda gente del pueblo tiene coches o motos! Con las dos gasolineras que tenemos nos basta y nos sobra” “¿por qué otra gasolinera? En lugar de eso deberían poner otro hospital, un mercado o un centro de abastecimiento de frutas, un bazar para los artesanos o algo que favorezca en verdad a la ciudad” “hay otros pueblos que sí lo necesitan porque no tienen ninguna gasolinera y deben ir hasta otra ciudad para cargar ¿por qué no lo ponen en esos pueblos?”. Con estos comentarios podemos ver cómo el Gobierno y los patrones procuran sembrar la división y las confrontaciones al interior de las comunidades, pues de esta manera les impiden luchar juntos contra sus verdaderos enemigos: la burguesía.

 

Ante esas peticiones, comentarios y expresiones es más que evidente que los servicios que se nos disfrazan bajo “modernizar”, “mejoras de trabajos”, “mejor calidad de vida” solo trabajan a favor del capital y por más que los pobladores, pequeños comerciante y obreros se manifiesten, el Estado y sus gobiernos siempre estarán en vela de los intereses del sistema capitalista que les ofrece parte de sus ganancia y su perpetuación social dentro de la sociedad burguesa que está enfocada obtener muchas más ganancias a costa de empobrecer aún más a sus ciudadanos y con ello eternizar la vida  de los obreros dentro de la miseria e inestabilidad.

 

La clase trabajadora debe fortalecer su organización como clase y guiar a los pequeños y medianos productores a luchar contra el capitalismo, puesto que solo en el socialismo comunismo tendremos esperanza y futuro de una vida mejor, sin explotación ni miseria .