El Premio Nobel de la paz 2012

21.Oct.12    Noticias internacionales
    ()

El premio Nobel de la Paz en el año 2012, ha sido concedido a la Unión Europea. Este resultado configura una línea política en la concesión de dicho premio, y convierte, a este Nobel, en un premio de carácter ideológico y propagandístico.

Convendría hacer un repaso de las figuras más significativas que han sido premiadas con el Nobel de la Paz para vislumbrar esta tendencia: Theodore Roosevelt (1906), Woodrow Wilson (1919), George Marshall (1953), Henry Kissinger (1973), Lech Walesa (1983), Dalai Lama (1989), Mijaíl Gorbachov (1990), Barack Obama (2009). ¿Qué tienen en común estas personalidades?, podríamos preguntarnos. Un pertinaz y agudo sentido anticomunista y una dedicación al fortalecimiento del imperialismo y al sistema capitalista, en sus distintas dimensiones.

Ahí se encuentra, por tanto, el sentido ideológico de los Premios Nobeles de la Paz. En este año, se modifica en algo dicha tendencia general de estos premios: ahora no son personalidades las premiadas, en función de sus arduos esfuerzos en pro de políticas imperialistas; ahora es la propia institución imperialista, como tal, la premiada, es decir, la Unión Europea.


Y en eso, hay que reconocerlo, se produce en avance en la coherencia interna de dichos premios, son las políticas de la Unión Europea las que se reconoce, por encima de los propios gestores.

La crisis del capitalismo está, sin lugar a dudas, desvelando las formas y los contenidos de la lucha de clases que en momentos de esplendor capitalista quedaban ocultos tras los velos del “Estado del Bienestar”. Y es precisamente en momentos de crisis, donde el capital, a fin de remontar la misma, necesita, como forma de revitalizarse, poner en marcha los mecanismos de la guerra imperialista como forma de garantizar nuevos beneficios y remontar hacia un nuevo ciclo de ampliación de los capitales.

La guerra está íntimamente ligada al imperialismo en una lógica de hierro.

Es por ello que la Paz imperialista es la guerra hacia los pueblos, es el estado permanente de violencia estatal, es el militarismo en las relaciones internacionales. De ahí, sin duda, el premio de la Paz concedido a la Unión Europea.

¿Cuál ha sido la contribución a la Paz de la Unión Europea y que ha provocado que sea merecedora de dicho reconocimiento?

A través de su política comercial ha posibilitado la penetración de las grandes empresas en los circuitos de comercialización de productos agrícolas, subvencionando los productos europeos y favoreciendo las barreras aduaneras hacia los productores no europeos, provocando el aumento de la miseria y la pobreza en los países periféricos.

La libertad hacia los mercados de grandes capitales financieros ha permitido la especulación de los inversores en los precios de los alimentos, enriqueciendo a estos especuladores y provocando el hambre y el abandono de tierras de millones de personas. Su política de apoyo a los biocombustibles ha tenido como consecuencia la expulsión de sus tierras de millones de campesinos y la apropiación de éstas por las grandes compañías.

Sus políticas de recorte social y desmantelamiento de los servicios públicos han condenado a millones de personas a la miseria, al paro, al desamparo social, aumentando espectacularmente los suicidios (un 40% más en el primer semestre de 2011 respecto al mismo periodo en el año pasado).

Su política imperialista de intervención armada favoreciendo el complejo industrial de las empresas de fabricación de armamento, ha supuesto la destrucción de países como el caso de Libia y Siria, con el resultado de millones de desplazamientos, destrucción de enormes infraestructuras, y muertos directos por acción militar. Supone el apoyo a grupos terroristas que fomentan la matanza de civiles y el apoyo a dictaduras que ahogan en sangre las protestas y las resistencias populares.

Como vemos, la Unión Europea tiene méritos más que suficientes para que se le otorgue el Premio Nobel por la Paz 2012.
Sólo falta, que en función de la lógica ya expuesta de los Premios Nobel a la Paz, el próximo año sea concedido a la OTAN.
El brazo armado del imperialismo tiene méritos más que evidentes en la promulgación y protección activa de la paz. Esa paz que hace posible la intervención armada en países en aras de “la ayuda humanitaria”, que lleva a cabo bombardeos “preventivos en zonas de exclusión aérea”, favoreciendo a las fuerzas internas de un país en la necesaria lucha “por los derechos humanos y la democracia”, cuyo efecto real es, por el contrario, la destrucción masiva, la división étnica y religiosa, y el ataque feroz a las conquistas democráticas y soberanas de los países.

El imperialismo necesita esta “paz”. La paz para el capital, la paz para la explotación, para la expropiación, para la aniquilación: La paz del Nobel.