El mismo interés que busca reducir los obreros franceses a condición de esclavos modernos es el que espolea la guerra.

18.Jul.11    Eventos y convocatorias
   

Protesta contra las agresiones e intervenciones imperialistas de Francia
El 14 de Julio un contingente del Partido Comunista de México y la Liga de la Juventud Comunista se presentaron a la Embajada de Francia a protestar por el incremente de la agresividad de ese centro imperialista contra los pueblos de áfrica. A continuación el documento presentado por Diego Torres, integrante del Buró Político y entregado a la Embajada.


El Partido Comunista de México expresa su profunda alarma ante las agresiones intervenciones y acciones militares llevadas a cabo por Francia. Podemos citar algunos de los lugares donde se desarrollan sus operaciones activas o recientemente activas en el extranjero (OPEX): Bosnia, Kosovo, Líbano, Afganistán, Golfo de Adén, Chad, República Centroafricana, Costa de Marfil, Golfo de Guinea, Haití, República Democrática del Congo, Sudán, Palestina, Etiopía, y Eritrea. En la mayoría no solo se ha mantenido sino aumentado la presencia de sus soldados, todo esto de acuerdo a datos del mismo Senado francés.

Deploramos esta actividad que se centra especialmente en África con cada vez mayor frecuencia. No encontramos satisfactorios los discursos y las elaboraciones teóricas hechas para justificar estas agresiones al amparo de una supuesta “defensa de la democracia”, “guerra humanitaria”, etc. Para nosotros se trata de un giro brusco para reganar una posición de la cual disfrutaba con anterioridad el imperialismo francés. Se trata de una disputa contra otros centros imperialistas por las materias primas y los mercados de África, especialmente de una disputa con China. Anexamos un estudio que hemos dirigido a los Partidos Comunistas y Obreros hermanos donde abordamos con más amplitud las bases para esta valoración.

Condenamos el hecho de que sea una constante en su estrategia crear estragos en África para atraerse de nuevos compradores de armas. Durante el genocidio en Ruanda los militares franceses utilizaron al país como prueba de campo para sus nuevas armas y a la población Tutsi como conejillos de india. Además de los 20 millones de francos en armas vendidas cada año durante los 90’s a Ruanda, Francia “donó” al ejército de ese país un número de nuevos y sofisticados materiales de guerra que necesitaban ser probados, y que los 500 soldados y 150 consejeros militares franceses en Kigali probaban personalmente en el terreno Ruandés. Una autoridad francesa confesó que “Es cierto que en Febrero de 1992 fuimos muy duros. Utilizamos la ocasión para probar algunas armas experimentales, algunos tanques de montaña ligeros y algunos helicópteros de combate equipados con una docena de cohetes en cada lado.”

Nos parece que el mismo caso se repite hoy con Libia. En una transmisión de cobertura de la guerra en Libia por el canal francés TF1 del 25 de Marzo un soldado a bordo del portaviones Charles de Gaulle confiesa que el ataque aéreo sobre el ejército de Gadaffi ofrecía una excelente oportunidad para probar nuevos equipos militares y entrenar a los pilotos.

De ninguna manera debe entenderse nuestra protesta como una afrenta al pueblo Francés. El pueblo de Francia y más especialmente su clase obrera goza de toda nuestra simpatía y solidaridad. Saludamos con efusividad las grandes huelgas en las refinerías, los paros, las movilizaciones estudiantiles y juveniles realizadas todas ellas para resistir las medidas bárbaras del gran capital. Todas ellas despiertan nuestra hermandad de clase. El mismo interés que busca reducir los obreros franceses a condición de esclavos modernos es el que espolea la guerra. Es el mismo interés que exprimía a Argelia y gran parte de África, que impuso por muchos años grilletes al heroico pueblo vietnamita, que castigó con siglos de miseria a Haití, etc. Las mismas fuerzas económicas que llevaron a esos desarrollos continúan existiendo en Francia y tratan de fortalecerse en medio de su crisis.

Consideramos que los poderes que gobiernan Francia se han vuelto un foco imperialista particularmente peligrosos para los pueblos del mundo. Seguiremos atentos a las maniobras de este centro imperialista que recupera sus posiciones conforme se vuelve más agresivo.

Advertimos que conforme escale su agresividad escalará nuestra actividad como parte del Movimiento Comunista Internacional, en sintonía con las movilizaciones de nuestros Partidos hermanos en Siria, Grecia, España, etc. Es bien conocida la posición antiimperialista profundamente arraigada en el pueblo mexicano. Nada impide que esta actitud amplíe su horizonte más allá de los Estados Unidos. Nada impide que se desate una campaña de prensa, una campaña mediática, ideológica y política para desenmascarar sus actividades. Nada impide que si son necesarias más movilizaciones estas cuenten con una convocatoria más amplia, que se involucre una mayor cantidad de organizaciones y que se involucre a otros referentes revolucionarios de América Latina. Eso de hecho será nuestro deber si frente a tal carrera militarista y agresiva.

¡Proletarios de todos los países, uníos!

Diego Torres

Secretario de Relaciones Internacionales del Partido Comunista de México