El Joven Karl Marx, reseña de espectador (2017)

03.Feb.19    Cultura
   

“El pueblo siente el castigo, pero no ve el crimen” dice Carlos asemejando a un narrador omnisciente.


Llevándonos al siglo XIX, el guionista (y director) Raoul Peck recrea el ambiente crudo y lleno de desigualdad de los inicios de la Revolución Industrial, que portada por la burguesía va minando la vida y derechos de los trabajadores del mundo. Situándose en Europa, múltiples personajes con ideologías sobre libertad e igualdad van surgiendo para volverse íconos de los trabajadores, pero pronto surge uno que crítica a las filosofías incompletas, ataca las falsas ideas y esperanzas, y justifica con gran solidez su propia corriente para volverse la “gran verdad”. Este, que es el personaje principal, es el joven Carlos Marx. A continuación presento una síntesis de lo que nos muestra la película.

El filme inicia con un grupo de personas recogiendo leña en el bosque. Sin embargo, dicho bosque al parecer es propiedad privada, pues son perseguidos, golpeados y varios hasta asesinados por guardias. “El pueblo siente el castigo, pero no ve el crimen” dice Carlos asemejando a un narrador omnisciente.

Después de esto la historia se desenvuelve con un Marx que ha dejado de lado su trabajo en la Gaceta Renana (cancelada por la guardia prusiana) para comenzar a elaborar escritos más complejos y detallados sobre la filosofía comunista, armándola y volviéndola más completa para ser aplicada como modelo de sociedad, motivado por su posible eficacia sobre el proletariado. Acompañado (y ayudado) de su esposa Jenny, con el tiempo conoce a otros filósofos y activistas como Proudhon, Grün y Bakunin; con los que empieza a apoyarse para formar relaciones con los obreros.

A su vez, en Inglaterra, el joven Federico Engels comienza a escribir sobre la vida y dificultades de la clase trabajadora, una clase en la que está en estrecho contacto al ser hijo de un burgués dueño de varias fábricas textiles. Su perfil de caballero vuelve peligrosa su investigación, pues es vigilado tanto por su padre, como inaceptado por los obreros; hasta que conoce a una trabajadora llamada Mary Burns, que le abre paso a conocer la miseria de los trabajadores, explotados por la creciente Revolución Industrial

Ambos personajes se encuentran en casa de Arnold Ruge, antiguo dueño de la Gaceta y empleador que publica sus escritos en un nuevo periódico en París. Aunque son personas de distintas clases, comparten ideas, una meta, un propósito. Después de un frío saludo, alaban su trabajo, y desarrollan una gran amistad, unidos por su pensamiento. Van a convivir, y al anochecer, Marx le dice a su nuevo amigo: “Hasta ahora los filósofos siempre han interpretado todo el mundo, pero hay que transformarlo”.

Concuerdan trabajar juntos, y comienzan a escribir “La Sagrada Familia”, una crítica hacia otros reconocidos filósofos idealistas que presentan ideas y teorías poco funcionales para alcanzar la liberación del obrero, la cual escriben con el apoyo de Proudhon.

Durante su realización, la película se enfoca en la entonces vida privada de los dos camaradas: Engels regresa a Inglaterra para trabajar con su padre, mientras que sigue escribiendo aunque es descubierto por éste.

Entretanto Marx sufre el azote de la pobreza, con una esposa, una hija y otra más en camino a mantener; además de la necesidad de seguir escribiendo. Mientras estudia para explicarse bien en el libro, busca trabajo para poder alimentar a su familia. Empeorando su situación, es deportado de Francia. Pronto recibe una ayuda económica de Federico, que además anexa una carta pidiéndole su presencia en Inglaterra, para hablar con la Liga de los Justos, un grupo en el que está integrado Wilhem Weitling, su principal activista.

En Bruselas, Carlos y Federico reúnen a miembros de la Liga para una discusión sobre la efectividad del movimiento, la solidez de sus fundamentos teóricos, y cómo simplificar toda esta doctrina para los trabajadores, carentes de educación y tiempo. Dicho debate termina con la humillación de Weitling y Grün, con Marx aclarándoles sobre su débil idealismo, y cómo una sociedad con todo el poder para el obrero se hundiría en el caos sin un marco teórico bien definido, el cual entonces la Liga de los Justos no poseía, por lo que solamente pregonaban sermones sobre el amor y la felicidad que el pueblo merece.

Deshechos, Weitling y Grün acusan a los dos camaradas con la Liga, cuyo director los reprende con duras palabras, para después a pedido de otros miembros; incluirlos formalmente al movimiento, que revisen y corrijan los fundamentos de la Liga y su teoría, e invitarlos al Congreso de Otoño de 1846.

En el congreso los desconocen como participantes, así que piden una votación para ganarse el derecho al discurso. Engels toma la palabra, y expone la debilidad de la Liga, con sus miembros idealistas y no radicales que no aceptan la necesidad de violencia para la liberación obrera. Marx, Engels, y Mary se ganan a la mayoría de la Liga, que pasa a nombrarse la Liga de los Comunistas.

Dos años después, Carlos está agotado, pero su amigo le influye energía para crear un texto único, sencillo pero completo, que pueda resumir todo su trabajo para compartirlo con los obreros del mundo. Apoyados por sus esposas Jenny y Mary, estos cuatro camaradas escriben el Manifiesto del Partido Comunista, que logra ser traducido y compartido por todo el mundo, uniendo a todos los trabajadores bajo el lema

“¡Trabajadores de todos los países, uníos!”. Aquí concluye el filme, dando unos cuantos párrafos de información extra después de la última escena, resumiendo lo sucedido a Marx a partir de la culminación del Manifiesto.

Ahora, acorde a lo que me han compartido otros camaradas, la película como exposición biográfica de Marx es buena, pues incluye momentos clave en su vida, y da balance al entretenimiento con un enfoque completo en otras personas cercanas en su vida (p. ej. Engels), además de contar con una buena producción y actores.

Respecto a compartir lo que es el comunismo, es donde el filme recibe un golpe bajo. Muchas ideas y personajes no quedarán claros para el espectador que desconozca qué es el comunismo, sus representantes o su nacimiento. Es una película adecuada para los “iniciados” en el tema. Se entiende por qué no fue posible explicar esta corriente, ya que es de una extensión de otros conceptos e historia colosal, imposible de abarcar en una sola película y ni siquiera dedicada a su desarrollo completo.

Ya abarcados esos puntos, opino que aún así es una buena película, que logró adaptar bastante bien la juventud de Marx y exponerla cual drama teatral (sin modificaciones muy forzadas o contradicciones).