El Falso Dilema TV Azteca-4T

19.Abr.20    Noticias nacionales - Reportaje
   

Pleito de Burgueses; aún sin importar la gravedad de la situación


Ha resultado escandalosa la declaración que TV Azteca, parte del monopolio de Ricardo Salinas Pliego, ha realizado por medio de su noticiero nocturno contra las conferencias que diariamente realiza el subsecretario de salud Hugo López-Gatell, dado que se ha interpretado como una represalia por haber expuesto mediáticamente a dicha empresa que se niega a enviar a sus empleados a la cuarentena. La intelectualidad pequeñoburguesa simpatizante del gobierno socialdemócrata de López Obrador ha planteado así la cuestión: es el enfrentamiento entre un gobierno “popular” contra la “golpista” cadena de medios de comunicación, que en anteriores años se había puesto de lado de los gobiernos pasados, en un intento por relanzar la legitimidad el actual gobierno de la demagogia. Sin embargo, ¿es esto realmente así? Veamos.

Desde antes de asumir el Ejecutivo, López Obrador presentó al que sería su gabinete, que en su mayoría estaba conformado por representantes de diferentes monopolios. Uno de estos representantes es Esteban Moctezuma, actual Secretario de Educación Pública y ex presidente de Fundación Azteca, cargo al que no renunció hasta que decidió integrarse al gabinete, eso sin mencionar su pasado priísta, habiendo fungido como Secretario de Desarrollo Social y de Gobernación durante el mandato presidencial de Ernesto Zedillo.

Ya en el gobierno, López Obrador convirtió a Salinas Pliego en miembro de su consejo asesor de empresarios, firmó tres nuevos contratos con el magnate por casi 60 millones de pesos y delegó en la empresa el manejo de fondos de diversos programas sociales, entre ellos el de “Jóvenes Construyendo el Futuro”, eso sin mencionar los contratos que el gobierno de la Ciudad de México le otorgó a Total Play, parte del imperio económico de Salinas, para la vigilancia por medio de sistemas de monitoreo, que indudablemente utilizarán para la represión. Como resultado, Salinas Pliego acrecentó su fortuna en un casi 6%.

Está más que clara la alianza que existe entre el gobierno obradorista y el monopolio de Salinas Pliego, y es tan fuerte dicha alianza que unas simples declaraciones realizadas en TV Azteca no bastarán para que López Obrador olvide quién es uno de sus patrones. Sin embargo, no todos advierten esta relación de sumisión del gobierno socialdemócrata a los monopolios. Incluso hay quienes instan a López Obrador a “expropiar” las empresas de Salinas Pliego, como si de un gobierno medianamente popular se tratase, y polarizan artificialmente el asunto en un falso dilema: o con Salinas Pliego o con López Obrador.

Sin embargo, pasan por alto que fueron los monopolios los que, jugando con la carta socialdemócrata para contener la insumisión obrera, colocaron a López Obrador en el gobierno de México en primer lugar. En todo caso, en lugar de que Obrador “expropie” las empresas de Salinas, es más fácil que este último, en conjunto con los demás capitalistas, se deshaga de López Obrador en el primer momento en que este deje de proteger adecuadamente sus intereses. Lenin, al referirse a las funciones del Estado capitalista, decía que “las clases explotadoras necesitan la dominación política para mantener la explotación, es decir, en interés egoísta de una minoría insignificante contra la inmensa mayoría del pueblo”, y esas clases explotadoras tienen en la 4T a la junta que administra sus intereses durante este sexenio.

Cualquiera que sea el conflicto que surja entre el gobierno obradorista y los monopolios será más de forma que de principio, y ambas partes estarán dispuesta a limar asperezas en cuanto sus intereses comunes se vean amenazados, como podría ser un aumento en la insumisión entre la clase obrera dada la crisis que se avecina por la pandemia del Covid-19. No olvidemos el cambio del trato y del discurso que el gobierno de Obrador tuvo para con el otro monopolio de la televisión, Televisa, y para con Carlos Slim, a quienes siempre catalogó como “la mafia del poder”, pero ahora encontraron en la 4T a un defensor de sus negocios.

Sin embargo, ¿cuál es la tarea de la clase obrera entre tanta confusión que ha surgido a raíz del conflicto TV Azteca-4T? Debe mantener su independencia de clase, no levantar banderas ajenas, no tomar parte en uno u otro bando. El monopolio de Salinas Pliego obliga a la clase obrera a seguir trabajando a pesar de que arriesga su vida debido a la pandemia, mientras que el gobierno de López Obrador llama a quedarse en casa sin preocuparse si el obrero tiene lo necesario para sobrevivir durante la contingencia. Tanto la 4T como Salinas Pliego son representantes de la burguesía, representan los mismos intereses, son enemigas del proletariado y este debe plantarle combate a ambas.