El dilema de quedarte en casa

   

No todos podemos estar seguros ante la Pandemia


Hoy estamos afrontando la contingencia creada por el Covid 19 al igual que muchos países toda Europa Asia y Norteamérica ha sido afectada, y ahora lo está siendo Latinoamérica, pero existen diferencias abismales en cuanto a la forma de hacerlo, mientras  que las medidas a tomar deberían ser el crear cercos sanitarios, acondicionar sitios para la atención de estos pacientes y asegurar equipo para la protección del personal de salud que los atiende, nosotros lo hacemos con un sistema de salud ya enfermo desde hace algunos años. 

La principal actividad a realizar y que asegura el gobierno puede disminuir la velocidad de contagios y evitar la saturación de los hospitales es el aislamiento en casa,  pareciera a simple vista una medida sencilla, sin embargo en nuestro país para muchos significa miseria, desabasto, pobreza, para algunos tal vez ni siquiera puedan irse a casa porque no la tiene. Algunos otros no podrán quedarse en casa simplemente porque su empresa quiere seguir ganado a costa de mantener activos a sus empleado, sin importarles si se cumplen o no las medidas adecuadas para evitar el contagio, y a otros como el caso del sector salud, tiene que seguir acudiendo a sus empleos muy a pesar de no contar con el equipo de protección adecuado ni infraestructura adecuada, cosa que los sitúa entre los más vulnerables a enfermar por el constante contacto con pacientes ya infectados, y Otros sin embargo, creerán que el quedarse en casa es un gran problema porque estaban acostumbrados a ir de compras, a comer en restaurantes y  esperaban las vacaciones talvez en la playa. Y que gran dilema se presenta ante el quedarnos en casa. 

  Entonces es entendible que no todos acepten el quedarse en casa porque tiene que salir a conseguir el alimento de cada día, basados en la economía  y el empleo informal, y porque no podemos acatar esta medida de manera homogénea, si nos enfrentamos al dilema de enfermar por un proceso infeccioso de pronóstico incierto o si nos quedamos en casa seguros de no poder dar que comer a nuestras familias, además en diferentes colonias y barrios de este país el desabasto de agua, crea condiciones higiénicas y sanitarias deplorables en esta sociedad, que hacen poco posible continuar con la siguiente medida de prevención que es el lavado de manos. 

Y ahora si no pudimos cumplir con estas medidas por lo ya mencionado anteriormente muy probablemente nos contagiaremos, tendremos la necesidad de acudir a recibir atención médica,  si por las diferentes comorbilidades que padece la población como diabetes, hipertensión obesidad., desnutrición EPOC, ETC desarrolla un cuadro severo, necesitara atención especial en una unidad de cuidados intensivos y con equipo especial talvez un ventilador mecánico que lo ayude a respirar, y desafortunadamente nuestro sistema de salud no está preparado para recibir un gran número de estos pacientes pues desde hace muchos años el desabasto de los hospitales es un gran mal que aqueja al  sistema de salud.  

La promesa de la salud gratuita y universal con la instauración del Insabi se quedó solo en eso,  en una promesa, pues los pacientes fueron testigos desde enero del presente año de una aumento en los precios de la atención y de un desabasto que los obligaba a buscar el medicamento y material necesario para que sus familiares recibieran atención medica sabes que fue una farsa, y que decir de los niños con cáncer que fueron victimas del desabasto del medicamento necesario para las quimioterapias que recibían por problemas en las licitaciones y producciones de los laboratorios con los institutos de salud situación  que el gobierno simplemente ignoro. 

Somos los trabajadores quienes estamos afrontando esta pandemia con creces y es nuestro deber alzar la voz para que esta situación se detenga,  para que las empresas dejen de echar a sus trabajadores a la calle, somos los trabajadores de la salud quienes tenemos que exigir que el gobierno deje de romantizar y martirizar nuestra labor cuando en la realidad estamos laborando con las condiciones más precarias y muy a  costa de nuestra salud, y la de nuestras familias, somos los trabajadores quienes debemos hacer que la crisis la paguen los capitalistas.