¡El 2 de Octubre, no se olvida, es de lucha combativa!

10.Dic.20    Noticias nacionales - Opinión
   

El contingente del Partido y la Juventud que agrupamos no era numeroso, pero era un grupo de comunistas conscientes de la necesidad de reivindicar el carácter de clase del 2 de Octubre y de la importancia de denunciar que la represión hacía los movimientos sociales todavía seguía presente con el gobierno de AMLO.(…)


El ambiente de lucha no era igual como el de años anteriores, en parte se debía a que los estudiantes no estaban asistiendo a clases a consecuencia de la pandemia, pero también influía el hecho de que el Comité 68 había llamado a no marchar y solo realizar un mitin en la plaza de las tres culturas. Los argumentos que expusieron para no llevar a cabo la marcha tradicional fueron la crisis sanitaria que vive el país por la pandemia del Covid-19 y el evitar una confrontación con el Frente Nacional Anti-AMLO (FRENAAA), el cual mantiene un plantón en el Zócalo. Estos argumentos no tenían sentido ya que días anteriores se llevó con éxito la marcha en conmemoración por los seis años de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa; más bien, esta decisión pusilánime del Comité 68 demostraba su postración a las políticas desmovilizadoras del gobierno de Andrés Manuel López Obrador (AMLO).

 

En respuesta, el Partido Comunista de México y la Federación de Jóvenes Comunistas convocamos a marchar el 2 de Octubre. El llamado a la concentración fue afuera del metro Tlatelolco. A diferencia de los años anteriores donde se podía observar a la entrada del metro desfilar un sin número de contingentes estudiantiles, en esta ocasión, fueron pocos los que pasaron por ahí.

 

El contingente del Partido y la Juventud que agrupamos no era numeroso, pero era un grupo de comunistas conscientes de la necesidad de reivindicar el carácter de clase del 2 de Octubre y de la importancia de denunciar que la represión hacía los movimientos sociales todavía seguía presente con el gobierno de AMLO.

 

Formamos dos filas y marchamos ordenadamente hacia la plaza de las tres culturas, donde se llevaría a cabo un mitin que había convocado el Comité 68; nuestro objetivo era invitar a marchar con nosotros al Zócalo a los que se reunían ahí.

 

Al entrar a la plaza ya había varias personas y organizaciones políticas reunidas frente a un templete que se habían colocado a un costado de la Iglesia de Santiago Tlatelolco. De inmediato llamamos la atención por el orden y la diciplina en que marchábamos. Nos colocamos frente al templete y con el megáfono invitamos a los presentes a que participaran con nosotros en la marcha que llevaríamos a cabo al Zócalo.

 

Mientras esperamos unos minutos antes de dar comienzo a nuestra marcha, la organización del Comité 68 dio inició a un evento cultural programado antes de su mitin. Aprovechamos el momento para agitar consignas como la de “este día no es de fiesta, es de lucha y de protesta”, y volvimos hacer el llamado a que marcharan con nosotros, en respuesta, ellos le subieron al volumen de su música para que no se escuchara nuestra invitación.

 

Fueron claras las dos posiciones que en ese momento se contraponían en la plaza de las tres culturas, por un lado, había un evento cultural manipulado por un grupo al servicio del gobierno de AMLO y, por otro, dos organizaciones comunistas conscientes de la necesidad de alzar la voz y denunciar el estado actual que seguía reprimiendo, como aquel que asesinó a los estudiantes en el 68.

 

Nos retiramos de ahí. Le dimos la espalda a ese evento “cultural” espurio y tomamos posición en el eje central para iniciar nuestra marcha. Fue repugnante ver a varias organizaciones políticas que se dicen anticapitalistas como si estuvieran adiestrados quedarse en la plaza para formar parte de ese espectáculo aberrante de la socialdemocracia que despojaba del carácter combativo a la conmemoración del 2 de Octubre.

 

A nuestro contingente se unión un grupo de personas que comprendieron el mensaje clasista que habíamos vertido en la plaza y junto con ellos marchamos al Zócalo. No era la gran marcha como se acostumbraba a celebrar el 2 de Octubre, pero éramos un grupo de personas consientes de la importancia combativa de esa fecha. Nuestra conciencia se reflejaba en nuestras consignas, una de las que se repitió constantemente durante toda la marcha fue, “porque el color de la sangre jamás se olvida, los masacrados serán vengados, vestidos de verde olivo, políticamente vivos, no has muerto, no has muerto, no has muerto camarada, tú muerte, tú muerte, tú muerte será vengada, ¿y quién la vengará? el pueblo organizado, ¿y cómo? luchando. Entonces lucha, lucha, lucha no dejes de luchar por un gobierno obrero, campesino y popular”.

 

Al pasar por debajo de los puentes vehiculares del Paseo de la Reforma Nte. y Eje 1 Nte., al otro lado del eje central nos esperaban centenares de granaderos que cercaban el camino rumbo al centro histórico. Este ambiente represivo en ningún momento influyó en nuestro ánimo, por el contrario, nuestras consignas resonaron con mayor fuerza.

 

En la calle de Tacuba nos detuvimos un momento y denunciamos al gobierno morenista de la Ciudad de México que dirige Claudia Sheinbaum, el cual según al inicio de su gestión había disuelto el cuerpo de granaderos por petición del movimiento del 68, pero en la realidad ahí se encontraban frente a nosotros obstaculizando nuestro camino. Incluso colocaron a nuestros costados filas granaderos para que nos siguieran durante toda la marcha.

 

Seguimos nuestra marcha hacia el Zócalo.  Entramos por 5 de mayo. A la altura de la calle Palma los granaderos bloquearon nuestro paso y nos desviamos hacía la calle Venustiano Carranza. Al pasar por las calles del centro, los comerciantes desesperados comenzaron a cerrar sus locales; al parecer, nos estaban confundiendo con anarquistas. Llegamos a Carranza y seguimos sobre de ella hasta llegar a la calle José María Pino Suarez. Ahí de nuevo volvieron a bloquear nuestro el paso, pero esta vez fue el grupo de granaderos que nos seguía a los costados. Después de un rato se hicieron a un lado y nos dejaron avanzar hacia la plaza del Zócalo, sin embargo, a la altura de la calle Corregidora nos detuvieron de nuevo. Y ahí decidimos llevar a cabo nuestro mitin final.

 

En el marco de la disputa intermonopolista entre el gobierno de AMLO y FRENAAA, denunciamos cómo las autoridades de la Ciudad de México le permitieron amablemente a este grupo reaccionario colocar su campamento en la plaza y, en cambio, a nosotros ni siquiera nos dejaron entrar. También denunciamos que no se nos compara con ellos, ya que nosotros no compartíamos los intereses políticos ni de MORENA ni de FRENNA, sino los de la clase trabajadora y los sectores populares en lucha, e hicimos hincapié en la farsa que se estaba montando en la plaza de las tres culturas por el 52 aniversario de la matanza del 2 de Octubre. Con este último mitin finalizamos nuestra jornada de lucha, guardamos nuestras banderas rojas y nos replegamos ordenadamente fuera del cerco de granaderos.