Discurso del SG del CC del KKE, Dimitris Koutsoumpas, en una mesa redonda sobre “Los peligros del fascismo en Europa”

13.May.14    Noticias internacionales
   

Estimados amigos y camaradas,

Hace 69 años, en este mismo día, la Bandera Roja fue alzada en Reichstag señalando la victoria de una batalla gigantesca de los pueblos, con la Unión Soviética y los comunistas de Europa en la vanguardia, contra la ideología más horrible e inhumana, la ideología y la práctica fascista, nacida por el propio capitalismo que llevó a la maximización de la explotación del hombre por el hombre, al nadir absoluto de la existencia humana.

Millones de personas se sacrificaron en esta batalla, en los campos de batalla y en los inhumanos campos de concentración. Hoy día rendimos honor a todos los que perdieron la vida en las trincheras, en los campos de batalla, a los que desafiaron a los pelotones de fusilamiento. Leningrado y Stalingrado en Rusia, Kokkiniá y Kesarianí en Grecia están impresas en la memoria de los pueblos, igual que miles de lugares donde se determinó el resultado de esta dura batalla, lugares que fueron marcados por la barbarie del capitalismo, por un lado, y por otro lado la grandeza de la lucha popular contra esta criatura capitalista, el fascismo.


Casi 70 años después, algunos están haciendo todo lo que es posible para extinguir la llama de la verdadera historia que fue escrita con la sangre de los pueblos. Están haciendo todo lo que es posible para distorsionar la historia, para justificar de manera directa o indirecta la brutalidad fascista. En esta propaganda negra de las mentiras los centros imperialistas, y en primer lugar la UE, juegan un papel protagonista. La UE incluso transformó el 9 de mayo, que es el Día de la Victoria Antifascista de los Pueblos, en “Día de Europa”, tratando de borrar de la memoria de los pueblos de Europa el carácter antifascista de este aniversario. En esta misión ideológica y política calumniosa y sucia no dudan en equiparar el fascismo con el comunismo. Al mismo tiempo, la UE, igual que los EE.UU., no dudan en confiar y apoyar a las fuerzas reaccionarias más oscuras que ascendieron al gobierno de Ucrania a través de un golpe, como había sucedido anteriormente en los países bálticos, con el fin de promocionar sus intereses geopolíticos en la región de Eurasia. En los últimos 25 años, después del derrocamiento del socialismo y la disolución de la URSS, se lleva a cabo un sistemático “lavado de celebro” ideológico anticomunista a través del cual las “legiones SS” y los demás grupos armados profascistas han sido presentados como “liberadores” del país del bolchevismo.

Sin embargo, por mucho rencor que tengan, por mucha tinta que gasten, la realidad objetiva no se puede alterar. 69 años después del fin de la II Guerra Mundial millones de personas en todo el mundo aprecian la contribución del movimiento comunista con sacrificios sin precedentes para la derrota del fascismo. La fuerza básica de esta lucha titánica, el alma y el líder fueron los partidos comunistas, encabezados por el partido de los bolcheviques. Millones de comunistas sacrificaron incluso su vida para un mundo mejor.

El sistema capitalista, los antagonismos, que inevitablemente se manifiestan entre los imperialistas y los monopolios, deben ser impresos y estigmatizados en la conciencia de los pueblos como los responsables para las dos guerras mundiales, para los millones de muertos, discapacitados, para las personas expulsadas de sus hogares. No han dudado en cometer cualquier crimen con el fin de servir a las ganancias, el predominio y el poder capitalista. Esta realidad es aún más vigente hoy, dado que los antagonismos y los conflictos entre sí se están intensificando.

La verdad histórica no se puede distorsionar en la conciencia del pueblo. Porque fue escrita por la propia lucha de los pueblos, con la sangre de los pueblos, de los movimientos por la Liberación Nacional y los movimientos antifascistas en los países capitalistas, como el heróico EAM (Frente por la Liberación Nacional), ELAS (Ejército Nacional por la Liberación Nacional), EPON (Organización nacional unificada de la Juventud) en nuestro país que unieron y agitaron al pueblo para levantarse.

Fue el resultado de las batallas grandes y titánicas del Ejército Rojo en Stalingrado, en Kursk, en Leningrado, en Sebastopol, en todos los campos de batalla en la Unión Soviética y en varios países de la Europa capitalista. La gran victoria de los pueblos contra el eje fascista-imperialista de Alemania, Italia y Japón y de sus aliados fue lograda gracias al papel decisivo de la Unión Soviética con sacrificios incalculables y más de 20 millones de muertos.

¡Amigas y amigos, camaradas!

Estos días, en Ucrania, en los países bálticos, así como en otros países de Europa, el fascismo intenta levantar la cabeza, igual que en nuestro país la formación nazi criminal del Amanecer Dorado.

El crimen horroroso del viernes pasado en Odessa, donde los neonazis del “Sector Derecha” quemaron vivos a unos manifestantes rusohablantes y la operación sangrienta del gobierno de golpe de estado de Kiev en las regiones orientales han tenido un impacto tanto a nuestro pueblo como a toda persona consciente en el planeta. El pueblo ucraniano está derramando su sangre debido a la intervención abierta de los imperialistas de EE.UU., de la UE y de la OTAN que apoyan el gobierno de los nacionalistas y fascistas de Kiev y entran en conflicto con Rusia sobre el control de los recursos energéticos, los tubos y las cuotas de mercado. Una vez más, se ha demostrado claramente que las alianzas imperialistas no sólo no garantizan la paz y la seguridad para ningún pueblo, sino al contrario le conducen a la guerra y a la indigencia.

El monstruo fascista hoy, como en el pasado, es un producto del sistema capitalista; nace en las entrañas del sistema, no es algo que está fuera del sistema como quieren presentarlo. El fascismo es la expresión extrema del capital que se utiliza como “punta de lanza” del poder capitalista contra el movimiento obrero.

Utiliza las condiciones de democracia parlamentaria burguesa para reforzarse, contando con el apoyo del capital o de secciones del capital, así como del aparato estatal. Pretende ejercer el poder de los monopolios de una manera más dura, tal como hicieron en el pasado los partidos nacionalsocialistas de Hitler y Musolini, para subyugar al movimiento obrero y popular. Esta ha sido y sigue siendo su característica básica; esta es la fuente de la ira anticomunista abierta que caracteriza a todas las fuerzas fascistas desde siempre.

Por supuesto, los partidos nacionalsocialistas aunque expresan los intereses del capital, igual que los demás partidos burgueses, también atrapan en sus filas a capas populares, tratando de formar una amplia base popular. Esto se logra utilizando la “herramienta” de intimidación abierta, la política racista, el chovinismo y el irredentismo, la distorsión de la historia etc., utilizando el empobrecimiento abrupto de las capas populares, que es el resultado de la crisis económica y de la debilidad de los demás partidos burgueses de gestionar el sistema, para arrastrar a su ámbito de influencia a sectores populares políticamente atrasadas.

El fortalecimiento de los partidos fascistas en Ucrania, del partido “Svoboda” y del “Sector Derecha”, igual que del Amanecer Dorado en Grecia, tienen algunos elementos similares, como por ejemplo que se manifestaron tras el fracaso rotundo de las promesas de los partidos socialdemócratas que estaban en el poder. Por ejemplo, todos recuerdan las promesas del PASOK en Grecia poco antes del estallido de la crisis. Pero cuando la socialdemocracia y los partidos liberales burgueses, todo tipo de gobiernos burgueses prometen medidas favorables al pueblo mientras que en la práctica siguen una dura política antipopular sirviendo los monopolios, entonces la desilusión de las capas populares arruinadas, de los autónomos, de los campesinos, de los desempleados, de secciones de la clase obrera sin experiencia, sobre todo jóvenes, es posible que se dirijan hacia una dirección más reaccionaria. Una situación similar se ha formado en Ucrania, con las promesas que había dado el gobierno de Yanukovich.

Este desarrollo requiere que prestemos atención cuando se habla mucho en nuestro país de un “gobierno patriótico de la izquierda”, lo que promete SYRIZA, y que en el marco de la UE y de la OTAN, en la vía de desarrollo capitalista, supuestamente se aliviarán los trabajadores, se solucionarán los problemas populares. No hay mayor engaño y, desafortunadamente, se ha demostrado históricamente, que un tal “gobierno de izquierda” según el modelo conocido de la socialdemocracia, puede constituir un puente para una política aún más derechista, dura y antipopular.

Esto ha sido confirmado también por la experiencia reciente y pasada dado que las consignas y las promesas para cambios favorables al pueblo se han desmentido en la práctica por una u otra forma de gestión de los intereses del capital, por la barbarie capitalista, por la estrategia de la UE, llevando al retroceso de conciencias.

Hoy día, cuando las fuerzas fascistas surgen por ejemplo en el gobierno de Ucrania, se ha demostrado con pruebas convincentes que el fascismo, igual que hace 80 años, puede ser la opción de las clases burguesas, no sólo como fuerza de ataque y de intimidación contra el movimiento popular, pero además como fuerza de gestión del poder burgués.

Sabemos de nuestra historia que las fuerzas políticas burguesas, tanto de derecha como las socialdemócratas, en algunos momentos apoyaron a los fascistas, que fueron bastante útiles al sistema capitalista en aquellas circunstancias cruciales. Debido al peligro de subida del movimiento popular, al peligro de que el capitalismo perdiese el poder, decidieron con criterios clasistas abandonar temporalmente la forma de la democracia parlamentaria burguesa y no dudaron en apoyar la forma fascista de ejercer el poder del capital.

En la práctica vemos por ejemplo el presidente de EE.UU., cuya elección fue saludaba hace unos años por el periódico de SYRIZA y su administración fue alabada por este partido y su líder, que apoya claramente a los fascistas de Kiev con el objetivo de servir los intereses de los monopolios estadounidenses y europeos en Ucrania, en el escenario de la dura competencia con Rusia, sobre el control de las cuotas de mercado, de las rutas de transporte, de los recursos naturales de la región.

La UE y el gobierno griego, que preside la UE, han tomado un papel activo en estos planes. La UE por un lado caracteriza como “totalitarismo” cualquier cambio gubernamental que no se basa en las opciones burguesas, condena la violencia, mientras por otro lado no duda en utilizar la violencia a la hora de derrocar gobiernos cuando no sirven sus intereses, tal como ocurrió en Ucrania. No duda en utilizar la actividad extrema de los nacionalistas-fascistas, anticomunistas, nostálgicos de Hitler y por supuesto la destrucción de monumentos de Lenin, de monumentos soviéticos y antifascistas.

En nuestro país también hay muchos que en los últimos años “han trabajado” para fortalecer el Amanecer Dorado fascista, no sólo vía su financiación generosa, pero además a través de la preparación del “terreno” ideológico para su desarrollo. Se trata de todos aquellos que fomentaron el odio contra el KKE y el PAME, contra la organización política y sindical colectiva y la resistencia a la política antipopular, alabando al mismo tiempo la indignación “a ciegas”, la espontaneidad, absolviendo al sistema capitalista respecto a las graves consecuencias de la crisis capitalista. Nos referimos a aquellos que, como se ha probado, crearon “canales de comunicación” políticos con esta formación fascista, prometiendo incluso puestos en el gobierno, mientras fomentaban la inaceptable “teoría de los dos extremos”.

Después de tantos crímenes, asesinatos de inmigrantes, ataques asesinos contra sindicalistas del PAME, el asesinato de P.Fissas, podemos ver que el sistema sigue una política de “podar” el Amanecer Dorado, pero no lo confronta sustancialmente. Esto no tiene que ver sólo con el gobierno pero además con otros partidos, como demuestra la decisión del Consejo Municipal de Atenas sobre las instalaciones electorales. Esto muestra algo. Que el sistema político burgués no se interesa en “erradicar” sino en embellecer esta formación y no descarta la posibilidad de utilizarla en el futuro contra el movimiento obrero y popular.

El KKE considera que su tarea inmediata e imperativa es aislar el Amanecer Dorado que es un enemigo jurado del pueblo y de sus luchas y pretende golpear el KKE y el movimiento obrero y popular. No se puede confrontar el Amanecer Dorado desde el punto de vista de defender supuestamente la democracia burguesa, el sistema capitalista que la genera, sino por la Alianza Popular en dirección antimonopolista anticapitalista, por un movimiento popular que cuestionará y se opondrá a la estrategia de los monopolios.

Amigos y camaradas:

Sacamos lecciones y nos preparamos, con un KKE que sea capaz de luchar bajo todas las condiciones, bajo todas las circunstancias.

Los acontecimientos en la amplia región (Oriente Medio, África del Norte, Balcanes, Eurasia) son rápidos y es posible que en los próximos años conduzcan a nuevas guerras locales, regionales o generalizadas. En condiciones de preparación de guerras y en general de intervenciones imperialistas, la burguesía y sus gobiernos toman medidas contra el movimiento obrero, utilizan además a los partidos nacionalistas-fascistas, y es posible que intenten imponer medidas represivas en contra del movimiento comunista y obrero.

Por eso el movimiento obrero, sus aliados y el Partido deben estar preparados a tiempo, ser fuertes, concentrados en elaborar y aplicar su propia estrategia, que corresponderá a la satisfacción de las necesidades obreras y populares, a través del desencadenamiento del país de la UE y de la OTAN, de todas las uniones imperialistas, con su retirada de los planes imperialistas y la vía de desarrollo capitalista.

En esta vía, la siguiente parada son las elecciones locales y europeas.

En estas elecciones se debe condenar directa y claramente la UE, que ha apoyado los acontecimientos reaccionarios en Ucrania. Los ha apoyado ni accidentemente, ni por un descuido, por malas estimaciones o debido a una “correlación de fuerzas negativa” o por ser “sumisa” a los EE.UU. Los ha apoyado porque es una alianza al servicio de los monopolios europeos. Por su naturaleza es profundamente reaccionaria, ya que tiene como “piedra angular” la protección de las ganancias capitalistas. Piensa constantemente nuevos modos para explotar a los trabajadores, a los trabajadores autónomos, a los jubilados, a los jóvenes. A través del ataque contra los derechos obreros y populares, los recortes de sueldos y pensiones, la comercialización de la Sanidad y de la Educación, a través de formas de trabajo flexibles, el paro, las privatizaciones, la PAC etc. Esta naturaleza interna reaccionaria se refleja en la política externa reaccionaria agresiva de la UE. Por esto por un lado crea mecanismos de supervisión de los países, es decir memorandos permanentes y por otro lado forma el euroejército y coopera estrechamente con la OTAN.

La conocida “estabilidad” que invoca el gobierno de ND-PASOK no es nada más que la continuación de esta política antipopular bárbara dentro y fuera de sus fronteras, en un curso de estabilización y recuperación de las ganancias de la plutocracia. El pueblo no se debe dejar engañar. Cualquiera que sea la recuperación de las ganancias de unos pocos, esto no tiene nada que ver con la mayoría abrumadora de nuestro pueblo.

Por otro lado, el dilema de las elecciones que promueve el partido principal de la oposición, es decir “¿SYRIZA o Merkel?”, insinuando que sin afectar la UE y el capital, es decir sin afectar el camino de desarrollo que nos ha traído aquí, un gobierno de SYRIZA supuestamente traerá la “salvación”, tiene una clara intención de atrapar a los trabajadores dentro de la UE, en el marco reaccionario de una sociedad que se apoya en el Minotauro de las ganancias.

Estas falsas ilusiones de que puede haber un capitalismo mejor, una UE mejor, han sido experimentadas por los trabajadores desde hace años y se han desmentido plenamente. La UE no puede cambiar para mejor. Es inextricablemente ligada con la decadencia capitalista que no se puede cubrir por el “maquillaje” que planea hacer SYRIZA. No se trata de un asunto de cambio de correlación en su interior. La UE no se puede convertir en la Europa de paz, de solidaridad y de cooperación de los pueblos.

SYRIZA había sembrado tales ilusiones otra vez hace dos años cuando saludaba la elección de Hollande y la formación del llamado “frente del Sur”, del “viento del Sur”. Hoy día, lo que decía hace dos años respecto a Hollande parece una anécdota. Respectivamente, hoy la candidatura para el puesto del jefe de la Comisión Europea, es decir del núcleo más duro de esta construcción reaccionaria, supuestamente cambiará toda la construcción. Estos “cuentos de hadas” de los representantes de SYRIZA que sostienen que si logran el voto popular en las elecciones inminentes construirán una nueva UE, un capitalismo mejor, no tienen ninguna base, son extremadamente arbitrarias y peligrosas para los intereses populares.

La UE es y se convertirá en un “infierno” aún mayor y más cruel para los pueblos, si SYRIZA ocupe tanto la primera como la segunda posición en las elecciones. La única manera es el fortalecimiento de la lucha contra la UE, por el desencadenamiento de esta, con la cancelación unilateral de la deuda, la socialización de la riqueza, con el poder obrero y popular.

Un paso en esta dirección es la condena decisiva de la UE en las próximas elecciones junto con la condena del capitalismo que genera el fascismo y la guerra imperialista. Y esto se puede hacer solamente a través del fortalecimiento decisivo del KKE en las elecciones europeas, a través del fortalecimiento de la “Agrupación Popular” en las elecciones municipales y regionales.

Es por eso que desde esta mesa redonda dirigimos un llamamiento de lucha común, de agrupación de fuerzas y de fortalecimiento del KKE, que es la única garantía para que el pueblo sea fuerte y para poder determinar su presente y futuro.