Debe hacerse una lectura crítica de los resultados del 7-O

21.Oct.12    Noticias internacionales
   

El pueblo venezolano y las fuerzas internacionales de la paz y el progreso han celebrado, en primer lugar, que el proceso eleccionario presidencial transcurriera en tranquilidad y civismo, demostrando que a lo largo de los últimos casi 14 años se han fortalecido los mecanismos pacíficos de resolución de conflictos.

En segundo lugar, que el margen por el cual se ganó ha sido una victoria contundente que no deja lugar a dudas sobre la opción política que quiere la inmensa mayoría del pueblo y que contuvo a los minúsculos sectores de la ultraderecha que durante meses jugaron a generar condiciones para la desestabilización.

Y, en tercer lugar, el hecho claro de que se sigue abriendo camino el planteamiento –aun por clarificar su contenido y alcance– del Socialismo.


Venezuela tiene una población de 29.718.357 habitantes, de los cuales 18.903.143 está registrados para votar, de los cuales más de 15 millones lo ejercieron efectivamente.

Se presentaron seis candidaturas, pero estaba claro desde el principio que eran dos planteamientos distintos los que se disputaban al electorado, uno representado por Hugo Chávez y el otro con la figura de Henrique Capriles Radonski, porque las demás opciones no sumaron más del 0,6% de los votos.

Chávez, con su estilo característico, planteó la necesidad de continuar con “Revolución Bolivariana” y la construcción del “socialismo bolivariano del siglo XXI”, mientras que Capriles, pretendiendo mimetizarse en un discurso abstracto de “progreso”, planteaba un irrisorio capitalismo con rostro humano, ese en el que la empresa privada, la burguesía, quieren al pueblo y es tan bueno que genera empleo.

Acumulando fuerza
El Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de Venezuela (PCV) evalúo la jornada electoral del 7 de octubre destacando que el pueblo y las fuerzas revolucionarias le propinaron una derrota estratégica al imperialismo y al sionismo con el contundente triunfo popular encabezado por el reelecto presidente Chávez.

«Como hemos dicho muchas veces, el 7-O no sólo se estaba jugando la presidencia de Hugo Chávez Frías, sino que estaba en juego el destino de la patria venezolana, latinoamericana y la posibilidad de continuar avanzando en la acumulación de fuerzas, nacional e internacional en interés de los pueblos de nuestro continente», señaló el Secretario General del PCV, Oscar Figuera.

El dirigente comunista, a nombre del PCV envió un saludo a todo el pueblo venezolano, a todas y todos quienes asistieron a depositar su voto, independiente de la posición política que tuviesen.

«Queremos entregar un saludo a todo el pueblo venezolano sin excepción, que en forma masiva participaron en un ejercicio práctico del protagonismo popular que se ha venido construyendo en este proceso, ejercieron su derecho para decidir quién debe dirigir el Ejecutivo nacional», destacó Figuera.

El saludo y reconocimiento que realizó el PCV incluye a los pueblos del mundo que expresaron su solidaridad con el proceso bolivariano, por ello «podemos afirmar que hemos obtenido una contundente victoria popular y que, a la vez, le hemos acertado una estratégica derrota a las fuerzas del imperialismo que aliada con el sionismo internacional, intentaron hacer retroceder la rueda de la historia», enfatizó.

Lectura crítica de resultados
El PCV manifestó estar contento con el triunfo obtenido en la reelección del presidente Chávez para el próximo periodo presidencial, pero además señaló: «No estamos conformes».

El dirigente agregó: «Esta es una victoria popular con piquete, porque desde nuestra perspectiva estos resultados implican un mensaje de apoyo y compromiso al proceso, pero a la vez la misma forma en que se distribuyen los votos de la alianza antiimperialista indican que hay un mensaje crítico».

Figuera llamó a las fuerzas políticas y sociales del proceso a realizar una evaluación profundamente crítica que permita determinar dónde están nuestros aciertos, que son muchos y enormes, para potenciarlos y profundizarlos, pero también identificar dónde están los errores.

Estos errores «ameritan, al ser identificados, corregirlos con las y los trabajadores, con la participación activa de las comunidades y los pueblos indígenas, con las corrientes populares cristianas que se identifican con este proceso de cambio. Corregirlos con los planteamientos que vienen de la clase obrera y del movimiento general de las y los trabajadores que vienen demandando que haya correspondencia con el discurso de la propuesta de la construcción de una sociedad socialista con las formas, maneras y modos, no sólo de producir, sino de dirigir los centros de producción», demandó el dirigente comunista.

Otro de los mensajes que nos arrojan estos resultados electorales, es la necesidad reiterada de avanzar en construir una Dirección Colectiva del proceso bolivariano, que junto al presidente Chávez, dirija la etapa superior que debe venir. “Ese es otro de los mensajes que nos deja la elección presidencial», dijo.

Agregando que no sólo debe haber dirección colectiva para determinar las grandes líneas del proceso, sino que debe haber en los Ministerios, en las empresas que administra el Estado, etc.

«Hay que romper con la concepción de dirección unilateral, de subordinación vertical, que es la manera de dirigir impuesta por el capitalismo y el imperialismo, para poder de verdad avanzar en la dirección de unas nuevas relaciones sociales de producción que vayan expresando una nueva calidad del proceso político venezolano», enfatizó Figuera.

PCV comprometido con la revolución venezolana
El PCV reiteró su histórico compromiso con la revolución venezolana, continental y mundial y siempre consecuente con la lucha antiimperialista y por el socialismo, «y a la vez, de ser una organización política y revolucionaria, marxista-leninista y bolivariana, está obligada a mantener un perfil propositivo, crítico y de total autonomía», destacó Figuera.

«Eso hemos sido y eso seguiremos siendo. Una fuerza comprometida con los cambios revolucionarios en Venezuela, en el continente y en el mundo, solidaria, comunista y estamos dispuestos a entregar lo que sea de nuestro esfuerzo para que avance la revolución. Esto nos demanda la obligación de sostener una profunda construcción colectiva de nuestra línea política y su expresión, de manera soberana, autónoma, crítica y propositiva», recalcó.

Esta línea política se une a la política de unidad más amplia antiimperialista que actualmente se expresa en el llamado Gran Polo Patriótico (GPP) y en la construcción de un Bloque Popular Revolucionario más avanzado que permita la lucha por la construcción del Socialismo.

Gallo Rojo, voto cualitativamente superior
El PCV evalúo el gran salto electoral obtenido en la votación por Chávez en la Tarjeta electoral del Partido que alcanzó un aumento del 37% en comparación con el año 2006.

«Reconocemos, valoramos y agradecemos a las y los trabajadores, a la clase obrera, a los sectores campesinos, a la intelectualidad revolucionaria, a la juventud rebelde, a los sectores religiosos progresistas de la Teología de la Liberación y, en general, a las comunidades organizadas que expresaron su decisión de apoyar al presidente Chávez con un voto cualitativo en la tarjeta del Gallo Rojo», valoró el dirigente.

El Partido Comunista de Venezuela obtuvo 486.503 votos, casi medio millón en todo el país, que representa un 3,3%. «Esa es nuestra correcta política de alianza de amplia unidad popular antiimperialista que debe seguir llevándonos a fortalecer al Partido de la clase obrera», indicó.

El PCV al evaluar los votos que «a través del Partido Comunista», reconoce que esa votación alcanzada en estas elecciones, además de la votación propia del Partido, es el resultado de diferentes corrientes del movimiento obrero y del movimiento popular que se han expresado en un voto cualitativo en esta elección.

«Queremos hacer ese reconocimiento y queremos decir que esto no era para las elecciones del 7 de octubre, nada más, sino que es parte de un proyecto de línea política que hay que seguir construyendo, de unidad revolucionaria», expresó Figuera.

En el análisis que realiza el PCV de las últimas elecciones presidenciales, en el año 2000 el PCV aportó a la candidatura de Chávez 1 de cada 67 votos obtenidos por la alianza, y en este año 2012, a través de la tarjeta del PCV, aportó 1 de cada 17 votos.

«Es un reconocimiento de amplios sectores que ven expresados en el PCV una conducta de consecuencia revolucionaria, de militante en la lealtad revolucionaria, que es una lealtad que dice dónde deben corregirse las cosas, dónde hay errores. Porque la lealtad revolucionaria no es decir sí a todo de manera incondicional. Quien es leal es revolucionariamente crítico y autocrítico», señaló finalmente.