De los despidos en Pemex a la necesidad del control obrero

31.Mar.15    Noticias nacionales - Opinión
   

300El corporativo, expresión del capital monopolista, se ha desarrollado como una gran fábrica taylorista a partir de otras empresas medianas y/o pequeñas que se articulan a través de lo que hoy conocemos como procesos de externalización/subcontratación. En el centro piramidal se desarrollan las tareas más especializadas que cada vez requieren de habilidades multifuncionales o polivalentes, entre más alejado estén del centro los trabajos se presentan como más simples y precarios sujetos a una zona gris jurídica y por tanto a la explotación más abierta. PEMEX ha sido un instrumento de acumulación de capital monopolista para la clase política mexicana y no es la excepción a todo esto.


Le centralización, dinámica del monopolio, se establece como la combinación de diversos capitales existentes, el cual tiene un doble aspecto a considerar y del que muchos teóricos de la burguesía contraponen, el monopolio y la competencia están estrechamente unidos más que contraponerse están en un estado latente de tensión. Para la concepción burguesa la competencia está simplificada en muchos compradores (con su capacidad adquisitiva correspondiente) y vendedores, cayendo en un análisis descontextualizado, ahistórico y meramente cuantitativo.

Por tanto, consideramos al monopolio como la relación íntima entre la acumulación y la competencia, entre la centralización y la descentralización y no como la interacción entre diversos capitales; la acumulación como proceso en expansión del mismo capital en su conjunto (D-M-D’), y centralización/descentralización como un proceso en la reorganización del trabajo, en la medida que centraliza otros capitales individuales con mayor facilidad cuanto mayor especialización tiene en el proceso del trabajo. La génesis del propio capital es la separación del trabajo con respecto a los medios de producción, la lógica del capital no puede comprenderse sin la competencia existente entre capital y trabajo, es decir, abstraerlo de su contexto mismo de la lucha de clases.

Ahora bien, dicha competencia entre capitales sigue siendo latente. Las nuevas organizaciones corporativas, que se presentan también en la forma de monopolio, se van construyendo en su expansión tanto de manera vertical como horizontal. En el primer sentido que se da este rompimiento entre control y propiedad, y a la vez, un desagregado en las funciones de control, de administración y gerencia; por otra parte, de manera horizontal en el sentido que la empresa se expande a otras ramas del proceso productivo, hacia atrás como hacia adelante, pero de la misma manera suministrándose o adquiriendo procesos alternos. Esta ampliación a otros procesos productivos se utiliza para controlar el suministro de otros medios de producción como tecnología, materias primas, servicios, mano de obra capacitada, etc.

El monopolio en su control o subordinación que logra mantener a los competidores más pequeños ayuda a mantener sus costos de producción, es decir, hay una coexistencia de empresas, medianas y grandes y es este conglomerado de empresas no-monopólicas, que mantienen cierta autonomía, conforman un mercado importante de materias primas, servicios, tecnología y capital humano, estableciendo una sucesión de empresas cada vez más interdependiente entre sí. La competencia sigue siendo latente pero ahora con respecto al capital-monopolio que demanda bienes y servicios dentro de un cierto control de la cadena de producción. Por tanto, la lucha entre capitalistas es un factor para la centralización, de la misma manera que dicha centralización es una consecuencia de la transformación técnica del capital y de su composición orgánica, que es el aumento del capital constante a expensas de su capital variable, es decir, el engrosamiento del ejercito industrial de reserva.

Reestructurando PEMEX.

Con la reforma energética PEMEX reordenó su estructura para agilizar la apertura a la iniciativa privada. La reestructuración interna que se dio hace pocos meses consiste en la transformación de la subsidiaria Pemex Exploración y Producción en la empresa productiva subsidiaria (EPS) de Exploración y Producción y la desaparición de los organismos subsidiarios Pemex Refinación, Pemex Gas y Petroquímica Básica y Pemex Petroquímica para dar lugar a la EPS de Transformación Industrial, que concentrará todas esas áreas. Es decir, reduce las intermediaciones (subsidiarias) para ejercer un control más directo mediante la figura de filiales, con ello, la paraestatal reducirá su papel a funciones cada vez más especificas y especializadas, ¿para qué? para convertirse en un eslabón más de la rama de los energéticos, las grandes corporaciones del petróleo dan cuenta de esto, la misma instancia ha manifestado esto a través de su director general Emilio Lozoya:
“La propuesta de reorganización incorpora las mejores prácticas de la industria petrolera a nivel internacional, definiendo funciones específicas y transversales para abastecer los mercados, además de que establece funciones tanto de dirección de negocio como de soporte para apoyar la cadena de valor”. [Boletín de Prensa. Pemex 18/11/2014]

En Pemex existen 113 mil empleados sindicalizados de una platilla total de 154 mil 924 personas esto al tercer trimestre de 2014,Pemex ha anunciado el despido de tres mil trabajadores en lo inmediato, en este primer recorte masivo de trabajadores se prevé que ocurrirá en el sur del Estado de Veracruz, en los complejos petroquímicos Cangrejera, Pajaritos y Refinería Lázaro Cárdenas de Minatitlán, correspondiente a las secciones sindicales de Coatzacoalcos, Nanchital, Minatitlán, Agua Dulce y Las Choapas. Ante esto las autoridades han declarado que no habrá recorte de personal, la dirigencia sindical charra ha manifestado que sólo se trata de un “reajustamiento” sin dejar claro como se realizará. Sin embargo existen dos documentos oficiales sobre esto que cabe analizar, no sólo se muestra esta intención de despido de personal tanto sindicalizado que abarca al personal como de confianza y subcontratado, sino que también hacen referencia al carácter multifuncional que tendrá que tener el personal obrero especializado.

El primero de ellos fechado el 12 de diciembre de 2013 expedido desde la Subdirección de Producción Sur Norte un Oficio con el asunto de “Instrucciones para la eliminación de personal subcontratado”, acotando que deberán todos los contratos conforme a Derecho cuya vigencia es el 31 de Diciembre de ese año. Además se hace mención de que “Todos los contratos de la misma naturaleza que rebasen el presente ejercicio, deberán terminarse anticipadamente o a la brevedad (…).”

El 23 de septiembre también del 2013 habían pactado el Sindicato y la paraestatal mediante un Convenio Administrativo-Sindical foliado con el Número 10717 dónde establecen “redimensionar” la plantilla laboral, es decir, una medida para el recorte de personal de la paraestatal pero también medidas de flexibilización laboral interna, entre los puntos más relevantes se menciona:
Uso eficiente de los Recursos Humanos con que cuenta [la paraestatal].

Programas de capacitación para el desarrollo de multihabilidades.

(…) incrementar los niveles de productividad, (…) sostienen -PEMEX y el STPRM- su compromiso de reforzar los esquemas de trabajo para elevar la productividad del negocio y generar mayor valor económico.

PEMEX y el STPRM están de acuerdo en aprovechar al personal con que se cuenta en aquellas áreas en que se ha disminuido su materia de trabajo, en trabajos que son realizados por tercero, en nuevos proyectos de crecimiento de la industria o en donde se requiera reforzar la estructura por incremento de la actividad, considerando las competencias de los trabajadores y con mecanismos de flexibilidad, movilidad y cobertura de vacantes establecidas en el CCT, en función de las necesidades operativas de la empresa.

Optimizar el uso de recursos, mediante la modernización, y homologación de categorías.

Sobre el “reacomodo” y reajustamiento del personal sindicalizado se establece que:
Las partes están de acuerdo en aprovechar, al personal con que se cuente y se requiera en los centros de trabajo donde existan actividades que se realizan por terceros [instancias de subcontratación y/o tercerizados], en nuevos proyectos o donde sea necesario reforzar las estructuras, de acuerdo con sus competencias a través de la Comisión Nacional Mixta de Reacomodo [sic], previa capacitación en caso necesario.
Las partes convienen en establecer una mesa de trabajo con el propósito de realizar de manera conjunta, estudios para el redimensionamiento de la plantilla sindicalizada (…).

Identificar conjuntamente oportunidades de adecuación de la estructura en aquellas áreas en que, por la dinámica de la propia industria, haya disminuido.

Para el 27 de enero la paraestatal y el sindicato acuerdan medidas para reducir el gasto corriente de la empresa, lo que en un comunicado de PEMEX se indica “se incluyen medidas de productividad, eficiencia y manejo de personal que impactarán directamente el gasto en servicios personales de todos los trabajadores de Pemex”, es decir, un uso más eficiente y restringido para el gasto correspondiente al personal y por extensión a la nueva contratación.

El recorte de personal no sólo es una amenaza latente para los obreros sindicalizados, sino de igual manera para los subcontratados y el mismo personal de confianza, a la vez que se generan nuevas formas de explotación como la movilidad y la flexibilidad de funciones en el personal calificado. El problema real es la incidencia del capital en general que tiene mayor control sobre la clase obrera en su conjunto, sea como capital “nacional” con la personificación del estado mexicano o sea como las grandes corporaciones en puerta para invertir en el sector. El hecho que existan empresas subcontratadas que estén desplazando a personal mexicano no es algo fortuito, el mismo personal de la CTM ha expresado que la mitad de los puestos de trabajo de la industria petrolera en la entidad los ocupan trabajadores extranjeros.

Recientemente en Poza Rica poco más de 70 profesionistas que trabajaron para la compañía ESEAT (Estudios y Servicios Ecológicos y Ambientales de Tabasco), al servicio de la industria petrolera fueron despedidos, sin liquidación, la empresa les dio de baja del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) el 28 de diciembre a pesar de que en la licitación que ganaron estipulaba el fin hasta el día 31 del mismo mes. Contratados bajo los esquemas de servicios profesionales, siendo otra forma de subcontratación, se van creando trabajos inestables.
No es casual tampoco que desde las esferas financieras de la Casa Blanca califiquen a Pemex como la empresa número 14 en el mundo por su nivel de ingresos (más de 100 mil millones de dólares anuales); en el número 13 por sus reservas en crudo y con un índice de utilidades anuales por 77 mil millones de dólares. Así Chevron, Shell y Exxon son entre las preferidas por Pemex para crear alianzas en la exploración de aguas profundas en el Golfo de México de un total de 80 empresas con la misma intención. Anteriormente PEMEX se limitaba a contratar servicios externos en el área de petroquímica y licuado, después de la reforma energética el margen de la inversión extranjera se amplía también para los procesos de perforación y la producción.

Pero la competencia no sólo se da en esas áreas, estas mismas trasnacionales con sus filiales disputaran la comercialización de combustibles al menudeo junto con Sinclair, British Petroleum y Texaco, dónde la misma FEMSA ha avanzado en la adquisición de franquicias, del mismo modo el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) ha insistido un acercamiento para la industria nacional para invertir en la industria de los energéticos. Este posicionamiento del capital en general sobre el trabajo ha creado una masa de obreros en disputa, por ejemplo, la pelea por las plazas laborales en PEMEX ha tenido como escenarios las ciudades Centla Tabasco, Agua Dulce Veracruz gestionado dichas estas grescas y conflictos por el mismo charrismo sindical.

Competencia si existe, pero ahora es entre monopolios, en un segundo eslabón en pequeñas y medianas empresas que buscarán suministrar a los monopolios consolidados y se ajustan a esta lógica de centralización y acumulación dejando en el último termino la competencia entre obreros cada vez más fragmentados entre sindicalizados, subcontratados, como de “confianza” o como extranjeros, que pelean fuentes de trabajo por presión de un ejército de desempleados que crece día con día.
La clase obrera, la propuesta, las tareas.

En el sistema capitalista en su fase actual monopolista se agudizan las contracciones, por una parte, un alto grado de desarrollo de las fuerzas productivas por su carácter cada vez más social, es decir, la riqueza que se crea es generada cada vez más por un número de obreros esparcidos en diversas unidades económicas interdependientes (alianzas comerciales, subcontratación, franquicias, etc) y de diversos sectores de la economía; y, por otra parte, las fuerzas productivas que han alcanzado un alto grado de socialización se ven obstaculizadas por el carácter privado de los medios de producción.

No nos proponemos las formas sólo de participación obrera en la producción como la gestión o co-gestión obrera sin la destrucción del capitalismo, ni esas formas pequeñoburguesas como la “autogestión” que solo siembran confusión dentro de la clase trabajadora, ni menos aún los reaccionarios propósitos de la “República” pensando en revivir el constituyente de 1917, esa época histórica ya está agotada, por la sencilla razón de que no estamos planteando el “equilibrio entre los factores de la producción”, nos estamos planteando el control proletario sobre los medios de producción, el predominio del trabajo sobre el capital, es decir, la construcción del poder obrero y el socialismo.