Chilapa: el gobierno del crimen y su impunidad

20.May.15    Noticias nacionales - Opinión
   

ChilapaAños atrás miraba las noticias y pasaban situaciones de narcos pueblos desplazados por el miedo donde los narcos hacían de las suyas matando gente, me ponía a pensar y de alguna forma me alegraba que nosotros jamás viviéramos esa situación, la cual era muy impotente y triste en aquellos estados, ciudades y poblados.

Chilapa de Álvarez comenzó a verse esta situación, entró sigilosamente sin que nadie se percatara sólo los jóvenes que disfrutaban del salir a los antros pero nadie decía nada y no se espantaban, en los antros la venta de cocaína, mariguana y tal vez otro enervantes eran vigentes los tipos sicarios eran tan prudentes tal vez nadie sabía de su existencia a la luz del día. Tras la primera muerte fuera del antro de un staff del aquel entonces, antro Excalibur, empezó de alguna manera a conocerse muchas cosas cuando los militares realizaban “operativos” en los antros, según ellos.


Después de tres años los sicarios ya eran más conocidos, su dirigente “Zene” se dejaban ver con sus seguidores armados por las noches recorrían la ciudad bebiendo, típico sicario dándose a conocer, sintiendo el poder que tenían para los jóvenes era de lo más normal. Tras la muerte de su mano derecha de “Zenen” y tras la llegada del nuevo presidente municipal de Chilapa de Álvarez, Francisco Javier García González, mejor conocido como el tepache, se les veía descaradamente estacionarse a mitad de la carretera sin que nadie les dijera nada. Los dos utilizaban las calles como pista de carreras y si no se hacían a un lado a los conductores los golpeaban, iban de aquí allá a restaurantes en caravana armados, realizando fiestas apoyando a los barrios en sus festividades muchas de estas organizadas por el propio “Zenen”. Originario el barrio de san Rafael, “Zenen” se encontraba presente en las festividades chilapeñas el día de las madres y en las verbenas de la fundación de Chilapa y de inicio de las festividades navideñas, llegaba a desfilar con su caballo español, en carro, presumía a su pantera en tales recorridos, al parecer lejos de que la ciudadanía hiciera algo lo idolatraban.

Se empezaban a cobrar cuotas en el mercado nuevo hasta el grado de ser prestamistas a quienes les solicitaban dentro del mercado nuevo y viejo. Otro evento disfrazado y manipulado por los sicarios era que no querían militares en la ciudad, para esto y de manera muy manipuladora se les obligo mediante engaños a los transportistas de ruta, taxistas entre otros, cerrar la entrada en Chilapa. Algunos taxis con la insignia de “no a la militarización” “fuera los militares no los queremos aquí” disfrazado para los ciudadanos del poblado se escuchaba decirles “quién sabe qué” quieren los transportistas, nadie miraba el trasfondo del asunto la cual se llevaba a cabo.

Se escuchaban sobre desapariciones, la gente de “Zenen” en su mayoría jóvenes, los cuales hacían de las suyas por las noches, se movían en motos y también taxistas dentro de esta organización de sicarios para realizar tareas de reconocimiento, trabajo de halcones.

Llegó julio de 2014 y en los primeros días de este mes se vivió una sicosis social en Chilapa y en poblados cercanos a la cabecera municipal, se enfrentaron los sicarios de Chilapa (Los Rojos) y de Tlanicuilulco (Los Ardillos) disputándose la plaza, dejándose ver un poblado vacío, sin nadie en las calles. Aun así, tras lo ocurrido se generó mucha información de lo sucedido en las redes sociales como el facebook, hubo muchos muertos y desaparecidos durante esos días, principalmente de taxistas y bajas del grupo de Los Rojos, ya que recibieron una emboscada por parte de sus contrarios llevando en listas prácticamente todo calculado en sus movimientos. Ante esto el tepache (Francisco Javier García González) dio a conocer que no hubo muchos desaparecidos, mucho menos muertos, tratando de cubrir la realidad que se vivía en esos días. Llegaron los militares custodiando las estradas principales de la ciudad pero no bastó ya que días después se generarían más desapariciones y se encontraban muertos en diferentes lugares. A finales de noviembre se retiran los militares y vuelven a llegar los de “Los Ardillos”, cazando a personas coludidas con “Los Rojos” en las comunidades de los alrededores de Chilapa, con lista en mano de quienes eran parte de esta organización y matándolos.

Tras estos enfrentamientos los transportistas de Colotipla, Ayahualulco dejan de prestar servicio hasta Chilapa por amenazas de “Los rojos”. Tras esta situación se genera nuevamente inquietud en las redes sociales tachando en una entrevista del “Tepache” que era gente paranoica y loca, dando a conocer Chilapa no pasa nada. En el mes de diciembre llega la verbena pero es muy poca la asistencia aunque cuando había militares, iniciando 2015 hacen presencia también los de gendarmería que prácticamente no hacen nada. Sin embargo, siguen las desapariciones.

Desde hace medio año se funda la colonia “Corral de piedra” la cual de la noche a la mañana ya cuenta con todos los servicios, pero los ciudadanos de esa zona, cuentan que es ahí, hasta la punta de la colonia donde los sicarios de Los rojos llevan a las personas y los torturan. De igual manera, de la noche a la mañana, se reviste la carretera de comunidad del Paraíso donde transitan los sicarios. Sin embargo, a finales de este abril y a principios de mayo se vuelve a vivir mucha tensión por enfrentamientos de estos dos grupos.

Mis preguntas son: ¿Qué hacen los de gendarmería? Los sicarios se pasean en las narices de los militares y estos no hacen nada. La gente ya está cansada de que no hagan nada, más que levantar a los muertos, quitar las narco mantas y ponerse a custodiar sólo el hotel donde están instalados. La realidad nos alcanzó, el miedo y la impotencia de muchos ciudadanos como yo, la indiferencia de los ciudadanos al aprender a vivir de esta manera, aunque sea a un paso de la muerte.