¡Alto a la represión contra los jornaleros de San Quintín!

10.May.15    Noticias nacionales - Opinión
   

San El Frente de Izquierda Revolucionaria (FIR) condena enérgicamente la represión en contra de los jornaleros de San Quintín ejercida por el régimen terrorista de los monopolios. Los trabajadores agrícolas mantienen sus demandas legítimas de seguridad social y homologación salarial y el régimen contesta con violencia.


Hasta ahora el saldo del operativo realizado por autoridades estatales y federales es de tres jornaleros muertos, cinco detenidos y alrededor de 70 heridos, siete de ellos de gravedad ingresados a una clínica del seguro social. Es el saldo del ingreso de la policía a la colonia Nuevo San Juan Copala, en la delegación Vicente Guerrero.

Todo inició en la madrugada cuando en las puertas del Rancho Seco, uno de los campos productores de jitomate más grande de la región, se presentó un grupo de jornaleros para pedir a sus compañeros que no ingresaran a trabajar y esperar hasta el próximo miércoles la visita del subsecretario de gobernación Luis Enrique Miranda Nava.

Al percatarse de la situación, el dueño del rancho llamó a la policía, quien arribó a las 5 de la mañana y arremetió contra los jornaleros que pedían mantener el paro. Algunos de ellos corrieron hacia sus casas y fueron perseguidos por la policía quien entró a las viviendas y golpeó mujeres y niños que aún permanecían dormidos.

Al darse cuenta que varios de sus compañeros eran perseguidos por la colonia, otros jornaleros se organizaron para repeler a la policía con palos y piedras y destruyeron dos de las veinte patrullas que ingresaron a la colonia. Más tarde otro grupo de trabajadores se sumó y destruyeron la tanqueta antimotines que llevaba la policía y las oficinas de la policía en esa comunidad.

Hace unos días los jornaleros habían decidido instalar un plantón frente a la oficina del gobierno estatal en San Quintín. Sin embargo, un grupo de 200 hombres, ajenos al movimiento, empezó a bloquear la carretera Transpeninsular y a agredir con piedras y palos a los automovilistas, por lo que los jornaleros decidieron retirarse para evitar que fueran ligados a tales hechos violentos.

En primer lugar de irresponsabilidad lo ocupa el gobierno de Baja California que no tuvo desde el principio la capacidad para dar solución al pliego petitorio y en segundo lugar el subsecretario de gobernación, Luis Enrique Miranda Nava, quien tampoco ha tenido la capacidad ni ha mostrado la disposición para mantener la mesa de negociación.

Las condiciones laborales de los jornaleros son deplorables; explotación, acoso, vejaciones, violaciones por parte de los capataces de la patronal, nuevas generaciones con malformaciones por los pesticidas, los que protestan son fichados y despedidos. Son prisioneros de la patronal y rehenes de las tiendas de raya. Todo lo anterior con la complicidad entre los empresarios y los tres niveles de gobierno.

Vemos con agrado la insumisión de los trabajadores agrícolas del Valle de San Quintín, expresamos nuestra total solidaridad y nos sumamos a sus justas y legítimas demandas económicas. La insumisión es el camino, la organización debe fortalecerse, la huelga es la herramienta de lucha que debe mantenerse hasta no ver una respuesta clara. En San Quintín se gesta la rebelión de la clase oprimida contra los explotadores, así mismo habrán de levantarse los millones de asalariados que son víctimas de la precarización laboral que vive el pueblo de México.

¡No a la precarización laboral de los trabajadores agrícolas!
¡Alto a la represión y la violencia del régimen de los monopolios!