Activista Eugui Martínez asesinado en Oaxaca.

18.May.20    Noticias nacionales
   

Los homicidios de defensores de los derechos ambientales aumentan con la 4T


El 7 de Mayo fue asesinado a tiros Eugui Roy Martínez Pérez, defensor ambiental y estudiante de 21 años miembro de la organización Biologger de divulgación científica y conservación ambiental, en su domicilio en Oaxaca, donde se encontraba en cuarentena. Hasta ahora las autoridades municipales de San Agustín Loxicha, donde ocurrieron lo hechos, no han pronunciado nada al respecto. 

La violencia y represión hacia los luchadores sociales y organizaciones durante la gestión de López Obrador, gobierno de “abrazos, no balazos” y “todo por la razón nada por la fuerza” no solo continúa, va en aumento, porque no importa qué partido ocupe las oficinas de palacio nacional, mientras represente a la burguesía y no a la clase trabajadora, seguirá corriendo la sangre de quienes estorben a los planes del Estado de garantizar las ganancias de sus patrones monopolistas. 

Desde 2018, año en que AMLO tomó el poder, el homicidio ha sido la principal agresión hacia las personas defensoras de los recursos naturales, el territorio y el medio ambiente según el Informe sobre la situación de personas defensoras de los derechos humanos ambientales del Centro Mexicano del Derecho Ambiental (CMDA). En 2019 se registraron 39 ataques, de los que se identifica al Estado como responsable del 40.5% y casi un tercio fueron asesinatos. Recordemos el caso de Samir Flores, que se opuso al Proyecto Integral Morelos, al despojo del territorio y a la sobreexplotación de los recursos naturales. Abiertamente confrontó al Estado y fue asesinado días antes de una de las simulaciones de consulta ciudadana para aprobar la construcción de la termoeléctrica. 

El informe del CMDA también dice que México es el cuarto país con más asesinatos de líderes y voceros de movimientos por lo derechos ambientales. El mayor número de victimas de ataques, que van de robos a homicidios registrados desde 2012, es el de opositores a proyectos del sector energético. Estos aumentaron a partir de la implementación de los megaproyectos que trajo la reforma energética, impulsada durante la gestión priista de Enrique Peña Nieto pero que Obrador mantiene intacta, en la que no se incluye el requisito de consultar a la comunidades afectadas por su construcción, legalizando el despojo de su territorio a comunidades indígenas principalmente, que abarca el 80% de los bosques y selvas del país, además de dar carta abierta a la burguesía nacional e internacional para echar mano de la industria de hidrocarburos. 

De 2012 a 2018 el Estado ha sido el responsable del 39% de los 499 ataques registrados, del 75% de las agresiones en el sector industrial, 64% del desarrollo turístico y 62% de la construcción de vías de comunicación. Además en 2019 se registraron agresiones en donde el año anterior no hubo, en los estados de los megaproyectos emblemáticos del gobierno socialdemócrata, vinculados al  tren Maya y al Proyecto Integral Morelos principalmente. 

La 4T ya está dando pruebas de que será más brutal que las gestiones capitalistas anteriores. Pero no solo eso, ahora la represión en todo el país es legítima por decreto presidencial. Los gestores del capital aprovechan la emergencia sanitaria para preparase para la crisis que viene, enviando a su ejército, policía y Guardia Nacional a las calles, a golpear y reprimir. El capital no esta en cuarentena y la clase obrera y sectores populares tampoco podemos estarlo.