MCM - PCM Sobre el asesinato de nuestro camarada Raymundo Velázquez Flores

MCM y PCM
15.Ago.13 :: Opinión

Los miembros del Partido Comunista de México y del Movimiento Comunista Mexicano denunciamos el vil asesinato cometido en contra de los camaradas Raymundo Velázquez Flores, Samuel Vargas Ramírez y Miguel Ángel Solano Barrera, el primero Secretario General del Partido Comunista de México en Guerrero y dirigente campesino, todos ocurridos en el Estado de Guerrero. El clima de represión desatado por el sistema de dominación capitalista sigue cobrando vidas de luchadores sociales que se oponen a la explotación y el latrocinio contra las comunidades, los campesinos, los obreros y asalariados del campo y la ciudad.

El asesinato de los camaradas se da en un contexto de exacerbación de la lucha de clases en México. La burguesía y su gobierno buscan afanosamente recomponer el proceso de acumulación capitalista, sobre la base de incrementar los ritmos de producción, castrando derechos, seguridad laboral y generando una precariedad salarial profunda y lesiva para miles de asalariados y trabajadores, así como desatando una represión selectiva contra dirigentes sociales.



El capitalismo mexicano en su fase imperialista pretende intimidar a la población para desmovilizarla y criminalizar la protesta popular, asesinando a sus dirigentes más distinguidos. Los nuevos gerentes de la burguesía anuncian una etapa de represión selectiva, para detener la lucha social y reducirla al espacio de lo electoral, de la “modernidad” y de la movilización desde las cúpulas de los partidos políticos, porque desde ahí la movilización y la protesta es pervertida, acotada y manipulada.

La violencia del estado capitalista contra la clase trabajadora no es algo nuevo. A lo largo de los años de existencia de este sistema de explotación y miseria, los obreros, asalariados del campo y la ciudad han sufrido muerte y destrucción. Comunidades, colonias, pero también dirigencias y luchadores han caído en manos de los sicarios del régimen con o sin uniforme. Lo novedoso, en todo caso, consiste en que el clima de represión contra los luchadores sociales se dé en una entidad en la que desde hace años gobierna la llamada “izquierda institucional”.

Guerrero, como muchas entidades del país no se ha librado de los cacicazgos, de la prepotencia, la impunidad, el saqueo de los recursos naturales hoy y siempre en manos de las comunidades. Los caciques siempre han atentado contra los derechos del pueblo trabajador, a lo largo de la historia de este estado se han reproducido masacres y asesinatos impunes contra quienes se oponen a su poder. El clima de represión crece cuando las condiciones de acumulación del capital a través de la posesión y explotación irracional de tierras, minas y recursos naturales como los bosques y el agua requieren mayor dominio caciquil. Acostumbrados de siempre, bajo el cobijo, la protección y el apoyo de gobernantes venales, corruptos y asociados con estos intereses capitalistas, los cacicazgos intentan expandir sus dominios sobre estos bienes y los gobiernos perredistas con su silencio, impunidad y colusión han coadyuvado a que estos poderes se mantengan y crezcan a costa del sufrimiento del pueblo.

De poco o nada ha servido la llamada transición democrática en el estado de Guerrero. Los intereses capitalistas, los negocios sobre los recursos naturales, la explotación irracional de los mismos se mantiene igual o peor. No nos hacemos ilusiones, el poder capitalista, basado en los ejes descritos se mantiene en Guerrero a pesar de que ahora gobiernan con una máscara “demócrata” y “moderna”. Esta es la modernidad que busca la “izquierda institucional”, la modernidad de la explotación de hombres y recursos naturales. La modernidad de la reproducción de asesinatos para amedrentar, para desorganizar, para desmovilizar. Nada ha cambiado en el estado a pesar de que hubo un cambio.

Denunciamos estos asesinatos, exigimos al gobierno del estado una investigación pronta, clara, transparente, pero no confiamos en él. Recurriremos a la resistencia, a la movilización, al apoyo solidario de compañeros y organizaciones hermanas. Recurriremos incluso a la ayuda de los trabajadores de todo el mundo, para que se multiplique la denuncia. No nos amedrentarán, no nos desmovilizarán, por el contrario incrementaremos nuestras acciones de organización independiente de los trabajadores y asalariados del campo y la ciudad.

La muerte de nuestros camaradas no quedará impune. Seguiremos la organización independiente, retomaremos las banderas que nuestros camaradas enarbolaban y por las que fueron inmolados por la represión de un sistema capitalista irracional y asesino. Este es el mejor homenaje que podremos hacerles.

Agosto de 13 de 2013

PROLETARIOS DE TODOS LOS PAÍSES, UNÍOS.

Movimiento Comunista Mexicano
Partido Comunista de México