Los comunistas contra la destrucción del monumento Thälmann en Berlín

Tomado de Red Globe Noticias

Ernst Thälmann, el presidente del Partido Comunista de Alemania en los años de 1924 a 1933 y figura destacada del movimiento comunista internacional, que fue asesinado bajo el orden personal de Hitler en agosto de 1944 en el campo de concentración de Buchenwald, todavía preocupa a la burguesía y sus representantes políticos, incluso en forma de un monumento. Nos referimos al monumento que fue erigido en 1986 en el parque Ernst Thälmann, en Berlín del este, el barrio popular Prenzlauer Berg, con motivo del 100 aniversario del nacimiento del revolucionario alemán, elaborado por el famoso escultor soviético Lev Kerbel.

La juventud del Partido Liberal (FDP), socio gubernamental de los cristianodemócratas en el Gobierno Federal alemán, convocó el sábado 15 de junio una »acción« de protesta contra el monumento y anunciaron que pretendían dinamitarlo simbólicamente. El Partido Comunista Alemán (DKP) respondió inmediatamente junto con el Comité de Iniciativa de los residentes para la preservación del monumento y otras organizaciones. Los defensores de la herencia antifascista se reunieron frente al monumento para denunciar la provocación anticomunista.



En esta movilización tomaron parte también miembros y amigos del Partido Comunista de Grecia (KKE), un representante de ese partido hizo un saludo breve en la manifestación, refiriéndose a la importancia de que se mantengan vivas las lecciones de la experiencia del movimiento revolucionario. A pesar de que la protección de los pocos anticomunistas »liberales« por numerosas fuerzas policiales, la »acción« de ellos sólo duraba pocos minutos, hasta que los comunistas recuperaron el espacio.

Los trabajadores que defienden a los héroes del movimiento revolucionario cantaron a continuación la »Internacional« en alemán y en griego, mientras que dejaron claro que se mantienen en un estado de alerta. Los esfuerzos de los anticomunistas continuarán ya que su odio de hacer desaparecer los nombres y los símbolos del movimiento revolucionario de Berlín y de otros lugares está combinado con su actividad que abre el camino para el capital y los intereses capitalistas cuya intención es utilizar el lugar donde está el parque para construir apartamentos de lujo.