Terrorismo empresarial y la lucha del pueblo huave

Miguel Kun
16.Abr.13 :: Noticias nacionales

En alguno de los más exclusivos campos de Golf (o en cualquier otro lugar donde a la burguesía le gusta pasar el tiempo) un hombre decidió cual sería el destino de más de cinco mil personas en una pequeña comunidad en el Sur de Oaxaca. Repartiendo billetes a políticos pensó que podría destruir las fuentes de trabajo de los habitantes de San Dionisio del Mar, pensó, “son unos indios retrogradas que se creerán todas las mentiras que les digamos sobre el progreso y el desarrollo”, pero no contó con la dignidad y valentía del pueblo que inmediatamente vio que el proyecto de energía eólica planeado por Mareña Renovables no les daría trabajo a ellos, pues son un pueblo de pescadores y que además el aceite que derraman las instalaciones afectaría al medio ambiente acabando con la fauna de la cual subsisten.



La comunidad se organizó y consiguió un amparo contra la empresa, pero en este sistema en que casi todo se puede comprar con dinero y las leyes no se aplican para los pobres, e inicio el acoso sistemático contra los pobladores. Las autoridades del gobierno actuaron como lacayos del capital, reprimiendo de forma violenta al pueblo huave. Un gobernadorsito, de apellido Cué, de la supuesta izquierda que en vez de defender a los trabajadores se baja los pantalones ante el capital, calificó al pueblo organizado como “una minoría que se la pasa de borrachos”, ¿será que más de dos mil personas, entre madres de familia, jóvenes, maestros y pescadores, sean unos alcohólicos? Ahora la empresa lanza acusaciones en contra del pueblo, llamándolos provocadores, instigadores de la violencia, cuando son ellos quienes despojan de sus tierras a los campesinos, destruyen el medio ambiente, le quitan el trabajo a las familias, dan salarios de miseria a los pocos a quienes contratan, deciden el destino de las personas sin consultarles si lo desean o no. A esos cabrones que piensan que todo lo pueden con el dinero les debemos de demostrar que no pueden comprar la dignidad humana, debemos de demostrar nuestra solidaridad con el pueblo trabajador, que justamente se gana el pan con el sudor que dejan en la fabrica o en la tierra, porque nosotros decidimos nuestro futuro pongámosles un alto a los burgueses y a sus lacayos. Solidaridad con la lucha del pueblo huave. Alto al terrorismo empresarial y de Estado. Exigimos que el retiro de las fuerzas policiales y represivas del tipo que sean de las comunidades de San Dionisio del Mar y Álvaro Obregón, así como a los lacayos de Mareña Renovable y que se garantice la integridad física del pueblo organizado.