Criminalizar a los sinceros amigos de la paz para Colombia es obra de los que lucran con la guerra

Buró Político del Partido Comunista de México

Nuevamente el clima de persecución es promovido por los que lucran con la guerra y la muerte y son firmes adversarios de la paz en Colombia.

Durante casi medio siglo han sembrado las calles y veredas, los campos y las ciudades, las universidades y los humildes caseríos con la sangre de los patriotas, de los sindicalistas, de los estudiantes, de todos aquellos insumisos y dignos que se resisten a la explotación. El terrorismo de Estado contra el pueblo se ha valido de la ecuación que inicia con la criminalización mediática, que es como la mano negra de la mafia que anticipa la persecución, la cancelación de la libertad o la muerte.

La oligarquía criminal que como peste crónica asola al pueblo colombiano, amparada en la capacidad de manipular de los medios de comunicación, es capaz de presentar el asesinato masivo de campesinos y población civil como bajas de las fuerzas insurgentes, es capaz de llevar a paramilitares y narcotraficantes al poder político. Es el comportamiento regular de la burguesía en Colombia y en cualquier parte del planeta.



De la misma manera que hoy se demuestra que la dictadura de Pinochet en Chile era una mafia que traficaba cocaína para subvencionar el Plan Cóndor y a la contrainsurgencia en Nicaragua, así poco a poco quedará comprobada la alianza de oligarquía con narcotraficantes y sicarios contra el pueblo colombiano y el papel paramilitar de varios medios de comunicación.

El Movimiento Continental Bolivariano, del que el Partido Comunista de México hace parte, junto a otros partidos comunistas y organizaciones y movimientos sociales de América Latina, ha tenido como parte de su plataforma programática, desde los tiempos en que era Coordinadora Continental Bolivariana, la solución política del conflicto social y armado en Colombia, lo que se reitera permanentemente. Así se hizo al conocerse de los diálogos bilaterales del Gobierno y las FARC-EP, en que decidió contribuir a blindar esta oportunidad para la paz de los atentados constantes de los señores de la guerra, cuya cabeza visible es el criminal Álvaro Uribe.

La contribución del MCB a la paz en Colombia es sincera y demostrado está por colocarse a favor de los humildes y desposeídos, de los trabajadores, de los estudiantes, del pueblo de Bolívar; en el MCB sostenemos que es en los pueblos donde reside la soberanía y que en la búsqueda de la libertad y la justicia hay que hacer hasta lo imposible, sin importar las consecuencias y los sacrificios.

El Partido Comunista de México considera que condenar la reunión entre el Presidente del MCB, Narciso isa Conde, y la Delegación de Paz de las FARC-EP en La Habana, y repetir las calumnias contra este movimiento como una simple extensión de la insurgencia no abona a la ruta de la paz y sí a las tensiones que buscan los guerreristas.

Si de hablar de reuniones y alianzas perniciosas se trata, entonces condenemos la inclusión del General Naranjo como asesor de seguridad del Gabinete de Peña Nieto, para internacionalizar el modus operandi del Estado Terrorista colombiano, que tiene el agravante de contar ya con cuatro víctimas mexicanas: los jóvenes asesinados en Sucumbíos.

A pesar de las provocaciones, apoyaremos hasta el límite de lo posible todo esfuerzo por la paz para el pueblo.

¡Proletarios de todos los países, uníos!


El Buró Político del Comité Central