Concluye Marcha-Caravana campesina de Acapulco al Distrito Federal

Julio Cota, Miembro del Buró Político del PCM
17.Oct.12 :: Noticias nacionales

En el marco del 12 de octubre, Día de la Dignidad Indígena, cerca de las 9 de la mañana integrantes de la Liga Agraria Revolucionaria del Sur Emiliano Zapata (LARSEZ) ya estaban concentrados en el asta bandera del puerto de Acapulco, para salir en marcha hasta la ciudad de México y manifestar el rechazo a la intervención de mineras canadienses en la región de la Montaña en Guerrero.

Provenientes de diferentes partes del estado de Guerrero como Atoyac, Zacualpan, Costa Chica y la Costa Grande, y teniendo que recorrer por varias horas los accidentados caminos para bajar de la zona de la montaña, los compañeros de la LARSEZ se encontraban listos para salir en marcha-caravana rumbo a la capital del país.



El objetivo, llegar a la Secretaría de Gobernación para solicitar al titular de la misma, Alejandro Poiré, se resuelvan una serie de demandas campesinas e indígenas. En primer lugar, se manifestó el rechazo a las mineras canadienses que pretender despojar a los pueblos de sus riquezas naturales; en segundo lugar, solicitando un alto a las irregularidades y altos cobros de la CFE; en tercer lugar, exigir una ley de amnistía para presos y desaparecidos por motivos políticos; y por último la aprobación de proyectos productivos en las diferentes regiones antes mencionadas.

Levantando en alto las banderas rojas con la hoz y el martillo, símbolo de la unidad entre los trabajadores del campo y la ciudad, y siendo consecuentes con la consigna de la lucha por la tierra y la defensa de los recursos naturales, la marcha-caravana fue acompañada por una comisión del Comité Central del Partido Comunista de México.

Se partió de Acapulco para llegar a Chilpancingo en la noche del mismo viernes, no sin antes realizar bloqueos informativos de manera intermitente en el crucero del Ocotito. Posteriormente se entró en marcha a la capital de Guerrero para pernoctar en la Alameda Central, ahí los marchistas tomaron café y pan, se acomodaron en bancas, quiosco y escaleras para esperar que aclarara el día y continuar con su camino.

El sábado 13octubre por la mañana, se realizaron bloqueos intermitentes y acciones de propaganda sobre la carretera federal a la altura de la carretera a Zumpango, para dar a conocer los objetivos de la marcha-caravana. El ayuno, el desvelo y el sol no fueron impedimentos para que se repartiera un volante informativo, se boteara y se consiguiera el recurso para comer una tortilla con queso y pagar la gasolina de los automóviles.

“Fuera mineras canadienses de la montaña de Guerrero” “Esta marcha va a llegar al Distrito Federal” y “La tierra no se vende, se ama y se defiende”, fueron algunas de las consignas que pudieron escucharse en la movilización al entrar a la ciudad de Iguala.

Ya en la plaza central, Pável Blanco, primer secretario del CC del PCM, planteó que “en México ya no debe seguir gobernado la burguesía”, por lo que dijo “es necesario una nueva revolución para que manden los que producen la riqueza, los proletarios y los campesinos pobres”. Agregó que sólo así abra justicia para los asesinados en Aguas Blancas y cientos de luchadores sociales que cotidianamente son asesinados en la defensa de sus comunidades por el Ejército y las fuerzas represivas del Estado burgués.

Ya por la noche se llegó a Jiutepec, Morelos, donde se descansó para continuar con la jornada del domingo. Sin embargo, a la mañana siguiente los compañeros campesinos se despertaron con la sorpresa de que la camioneta NISSAN, modelo 2012 donde se trasladó la caravana había sido robada.

No es coincidencia ni mucho menos un robo común. Gobernación y CISEN monitorearon desde Acapulco el recorrido de la marcha-caravana. Se sabía perfectamente quiénes eran y a qué viajaban a la Ciudad de México. Lo más grave del asunto es que en dicha camioneta venían papeles originales de las comunidades de Guerrero donde hay disputas por la tenencia de la tierra.

No descartamos por un solo segundo que se trató de un sabotaje, un golpe directo y un acto represivo. Así mismo hay responsabilidad de Graco Ramírez ya que el hurto sucedió en su estado y bajo su gobierno que se jacta de ser democrático y de “izquierda”.

Para el medio día del 14 de octubre se realizó una marcha en la Ciudad de Cuernavaca para denunciar el acto de sabotaje. Se partió del Calvario y se llegó a Palacio de Gobierno, donde una comisión de la caravana entró a exigir a las autoridades estatales de Morelos, la inmediata devolución de la camioneta y los papeles oficiales con los cuales se plantearían en la reunión en la Secretaría de Gobernación. La respuesta fue inmediata y se facilitó a los campesinos un autobús para llegar a su destino sin contratiempos.

Se pasó la noche en las instalaciones del SME división Cuernavaca donde se llevó a cabo una reunión para sellar los lazos entre la LARSEZ y el PCM y afinar detalles para el Congreso regional del PCM en Guerrero el 2 de diciembre.

A las 9 de la mañana del domingo se partió al Distrito Federal a bordo de un autobús producto de la exigencia al gobierno de Morelos. La reunión entre la LARSEZ y gobernación se realizó, pudiéndose resolver las exigencias económicas de manera favorable para los campesinos, sin embargo la cuestión política de las concesiones a las mineras canadienses se pospuso la discusión a otra audiencia con el secretario de Gobernación Alejandro Poiré.

Por otro lado, las autoridades estatales de Morelos se comprometieron a encontrar los bienes robados. Hasta ahora no ha habido avances en la investigación jurídica. Por ello, la LARSEZ en voz de su presidente, Raymundo Velázquez Flores advirtió al gobierno de Graco Ramírez que de no ser resuelto favorablemente este problema, habría una serie de actividades como marchas, bloqueos y plantones indefinidos por parte de las comunidades afectadas a las afueras de las oficinas del gobierno morelense.