Entrevista a Günter Pohl, miembro del Comité Central del Partido Comunista Alemán (DKP)

El Comunista

1.- ¿Que pápel juega Alemania en la UE? y de manera más general ¿Cual es su papel en el sistema imperialista mundial?

La Unión Europea pasa por una crisis que es consecuencia de varios factores y que además tiene varios rostros. Los factores son por un lado la bien conocida crisis económica mundial que ha tenido su repercusión en EEUU, Europa y Asia, y, en menor grado, también en América Latina, y por otro lado las contradicciones del capitalismo en su modo de producción, así mismo las contradicciones del imperialismo con las aspiraciones de los pueblos, en general. También hay unas crisis relativamente nuevas, como de la inseguridad alimentaria en el mundo o la crisis de medio ambiente que ponen en peligro la especie humana. Las caras de la crisis son tres: se trata de una crisis tanto política como financiera como económica.



El papel de Alemania dentro de la UE tiene que ver con al menos las dos últimas expresiones de la crisis: economía y finanzas. Hay que recordar que la Unión Europea como instancia política no abarca exactamente la zona de la unión monetaria (p.e. Gran Bretaña y Dinamarca no tienen el euro). La implantación del euro hace diez años tuvo exactamente resultó exactamente los resultados previsibles: Alemania y Francia como los pesos fuertes en el centro, y las periferias, especialmente los países del sur con economías a veces retrasadas, entrarían en una competencia desigual desde el principio. Con la imposibilidad de devaluar su moneda (ya no existente), los países débiles perdieron su posibilidad de mayor exportación. Los que sí venden a Alemania, mayoritariamente son consorcios o empresas con mayorías de capital alemana o filiales de empresas alemanas, y son fábricas que, p. e., hacen piezas automóvilisticas que no valen la pena ser fabricadas en Alemania por su nivel de ingreso más alto que otros países. Lo que es de alto nivel tecnológco, se sigue haciendo aquí en Alemania, expresamente tecnología de punta en maquinaria, entre otras. Mantener esta lógica, es otra meta del capital alemán.

De esta manera, Alemania, luego de poco tiempo en el 2008/2009, prácticamente superó la crisis que al capital alemán, a fin de cuentas, le resulta favorable, pues se aprovecha un mercado común que no pueden evadir los demás países, y en el que unos se tienen que endeudar más y más para poder pagar lo que le compran a Alemania. Al mismo tiempo, Alemania, a través del Banco Central Europeo y sus propios bancos privados, es quien presta el dinero. Así, al final de la crisis (o las crisis porque se están persiguiendo mutuamente la financiera y la económica), se puede dar un desenlace como hace dos cientos años en América - si me permites una analogía quizás algo chueca pero que ilustra lo que sucede: España tuvo que dejar en libertad a sus colonias, pero no sin que estuvieran cargadas de deudas. La crisis de la Unión Europea o termina con el fin de al menos la unión monetaria o incluso de la misma UE, pero con los países periféricos endeudados, y con Alemania (y probablemente Francia) ganando y cobrando intereses durante décadas, en el futuro. O la crisis no termina, simplemente.

Así que, el interés de terminar estas crisis, no necesariamente es el interés alemán, por lo menos no ahora y a corto plazo. Lo único que teme Alemania es que la unión monetaria se derrumbe a tan corto o mediano plazo. Por eso el interés de que Grecia no salga del euro ni de la UE, pues le podrían seguir el ejemplo Irlanda o Portugal, quizás incluso España lo cual significaría el fin del juego. Pero más largo plazo es posible que el euro no se pueda mantener.

Entonces, la tercera cara de la crisis: es la crisis política que es una crisis de la aceptación política de la UE y de la unión monetaria, por los demás pueblos, y del liderazgo alemán. Y allí surge un problema para Alemania, pues su política de austeridad y del pacto fiscal deterioran la imagen de Alemania, todos los días algo más. Las elecciones griegas reflejan esto, y el hecho de que Sarkozy es el primer gobernante francés en no llegar a un segundo mandato en mucho tiempo tiene que ver con la supuesta oposición de Francois Hollande al pacto fiscal.

Tampoco hay que olvidarse de que Alemania utiliza otras herramientas que están (todavía) a su disposición, como el Banco Central Europeo, la Comisión Europea que no tiene ninguna legitimación democrática porque nadie la eligió, y el FMI. El 19 de mayo hubo una manifestación de casi 30 000 personas en Francfort donde se encuentran los bancos, y también la sede del BCE. Esta es una señal de resistencia, de esperanza dentro de todas las crisis. Tiene que aumentar la idea de que denbtro del sistema no hay solución: dentro del capitalismo no es posible un mundo mejor.

2.- ¿Cual ha sido la responsabilidad de los monopolios y el Estado alemanes en las agresiones contra los pueblos, en las recientes aventuras militares?

La responsabilidad alemana en estas agresiones definitivamente no es la misma si nos limitamos a ver quiénes las ejecutan: Francia, EEUU, Gran Bretaña en primera fila. Pero Alemania forma parte de la OTAN que, después de la caída del bloque socialista en Europa, ya se ha metido en guerras ofensivas, contradiciendo su propia doctrina que dice que la organización es una alianza de defensa. A parte de esto, las guerras de los Balcanes fueron, en cierta medida, resultado de la política alemana que instigó a las etnías yugoeslavas a la separación.

Hablando de los monopolios, no se les puede responsabilizar fácilmente de ser parte de una estrategia abierta de guerra. Pero la doctrina militar del „Bundeswehr“ (ejército alemán) ya se la ha cambiado hace años, y su papel ahora es la „protección de recursos naturales“ (naturalmente se refieren a recursos de otros países que Alemania considera de interés alemán) y su transporte para Alemania. Con la creciente escasez de ciertos minerales, de petróleo, de agua incluso, aumenta seguramente el papel de los militares, en este siglo.

3.- ¿De que manera la gestión de la crisis impone sacrificios a la clase obrera?

En Alemania, los trabajadores ya pagaron su parte: aunque Alemania siga siendo uno de los países con los sueldos más altos, no es el paraíso para los trabajadores, pues el costo de vida también es alto. Los recortes a los derechos sociales ya vienen de lejos: fueron implantados ya antes de la crisis, con el argumento de la competitividad. La crisis ahora nada más sirve de argumento para bajar sueldos aún más, para crear puestos precarios en los que la gente gana menos que la planta tradicional de una empresa, a través de tercerización etc. Al mismo tiempo se ve que las leyes de seguridad, la vigilancia del movimiento obrero y democrático, de posibilidad de represión con el argumento de la protección „de la democracia“ se refuerzan. Todo esto es posible con una „santa alianza“ entre capital y algunos líderes de los sindicatos que quieren mantener el orden existente en Europa, en supuesto interés de „Alemania“ los munos, y de los „trabajadores“ los otros. Esto se refleja por ejemplo en el poco interés y la falta de solidaridad cuando alguna empresa transnacional cierra su planta en algún país periférico mientras la planta en Alemania por lo tanto se mantiene. Y los sindicatos, en muchos casos, callan o protestan a medias, en vez de solidarizarse con acciones.

Y la otra cara de la medalla es el aumento de la fuerza de los partidos de la extrema derecha que en Alemania no son perseguidos de la manera como la constitución de 1949 lo pide, a consecuencia del fascismo.

4.- ¿Que papel juegan en la imposición de estas medidas bárbaras las fuerzas políticas oportunistas?

Antes que todo hay que recordar que el movimiento de partidos políticos de izquierda está muy dividido, tanto en Europa como en Alemania. La socialdemocracia alemana (SPD) ya dejó de ser socialdemócrata hace muchos años, pero esto fue más visible con el gobierno de Schröder a partir de 1998. De su gestión son muchas de las leyes mencionadas, y hasta hoy son aplaudidos hasta por los conservadores. En protesta contra su política escindió el sector de Oskar Lafontaine del SPD, y se unió al ex-PSUA, el Partido del Socialismo Democrático (PDS), en el año 2007. Durante algunos años, este nuevo partido, llamado „Die Linke“ (La Izquierda), aumentó sus votos, y tiene buena bancada parlamentaria. Pero tiene un sector oportunista bastante fuerte que aboga por un gobierno „de izquierdas“, junto al SPD y el Partido Verde, con la vana idea de reformar el sistema.
A nivel europeo existe el Partido de la Izquierda Europea (PIE), liderado en este momento por el „Die Linke“, que trata de vender esta misma idea. Su miembro pleno Synaspismos, en estos días, va por el mismo camino de la defensa del sistema, pero con una oposición a sus expresiones más obvias. El PIE lo apoya de todo corazón lo cual no es de sorprenderse cuando observamos que la mayoría de sus integrantes son de origen trotzkista, socialdemócrata o son escisiones de partidos comunistas existentes. Lo que sí es otra verdad es que también lo integran algunos partidos comunistas, otros (como el DKP) son observadores dentro del PIE. Por lo tanto no es ninguna sorpresa que la separación de partidos comunistas en Europa (con el griego, el portugués, los nórdicos o muchos del este de Europa por un lado, y los antes eurocomunistas por el otro) se refleja naturalmente dentro de los mismos PCs que tienen el estatus de observador. En el DKP, p.e., hay sectores que defienden abiertamente esta posición mencionada de la búsqueda de una solución dentro del sistema – referido a Grecia que es máxima expresión de la lucha de clases en este momento e ilustra bien la línea histórica entre el reformismo y la revolución – y también hay sectores que lo ven como una ilusión.

5.- ¿Como se valora el ejemplo del PAME y se ha organizado solidaridad con su lucha?

En un pleno del CC fue rechazada la idea de solidarizarse exclusivamente con el PAME sino se impuso la idea de solidaridad con „todos los sindicatos“ griegos, en la larga huelga de los trabajadores de la siderúrigica de Aspropyrgos. „Todos los sindicatos“, esto significa solidaridad con los sindicatos conservadores y socialdemócratas de los partidos ND y PASOK que son abiertamente amarillos, y con el sindicato ligado a Synaspismos que junto a los dos sindicatos mencionados organiza trabajos extra en la sucursal de la mencionada fábrica, para de esta manera rescatar las ventas del empresario dueño, y supuestamente sus propios puestos de trabajo. En otras palabras, he aquí nuevamente el dilema de la búsqueda de la solución dentro del sistema o con su superación revolucionaria. Solo con el agravante de que la solidaridad con todos, empalidece la solidaridad con el sindicato clasista que es el PAME.

6.- ¿Cuál es la perspectiva para el movimiento obrero-sindical alemán y para el DKP?

Con todo lo dicho, creo que queda claro que no todo funciona cómo debería ser. Por otro lado no somos sectarios: la unidad del movimiento sindical alemán, en su tiempo ha sido un logro. Se trata de que hay una sola central, la DBG, con sus respectivos sindicatos de rama. Allí están los scialdemócratas, los socialistas, estamos los comunistas, y hay demo-cristianos incluso. Lo que sí hay invertir es la relación de fuerzas, o al menos la combativiadad de los sindicatos. Esto no se puede deslindar de la necesidad de terminar los pactos con el capital. Esto es un camino largo. Por otro lado, todo lo que sucede en los últimos años, muestra que las cosas están en movimiento.

7. Las relaciones entre el PCM y el DKP, ¿Desde cuando son? ¿Como se valora su desenvolvimiento?

Lo cierto es que las relaciones son ya de 1997, en el marco de los eventos respecto al 30 aniversario del asesinato de Che Guevara, en La Habana, luego en el año 2001 en el Foro de São Paulo, nuevamente en La Habana. Y estuvimos en el 3er Congreso del Partido de los Comunistas Mexicanos, apoyando la unidad con el PRS –que luego se frustró- para formar el Partido de los Comunistas, en el año 2003. Ustedes estuvieron en nuestro congreso en el año 2008. Y de manera regular los invitamos a la fiesta del partido (Festival del UZ).

Las relaciones entre todos los PCs, desde el derrumbe del campo socialista, son más complicadas, obviamente. Algunos PCs desaparacieron, otros escindieron, otros más sí existen, pero prefieren un rumbo reformista, otros quieren mezclarse con “los movimientos“ como si sus integrantes no fueran parte de la clase obrera, y otros mantienen un rumbo marxista-leninista. Por lo tanto es complicado. Creo que dentro de diversas opiniones, no hay que prometer ningún sectarismo, pero también hay que tener claro que comunistas deben orientarse decididamente por la clase obrera. Con el Partido Comunista de México se han comprobado relaciones buenas, expresadas en varias reuniones internacionales, y según nuestros reglamientos, en México solo hay relaciones también con el Partido Popular Socialista de México.